La niña detrás de la Alerta Amber: el secuestro que cambió la búsqueda de menores y un crimen que sigue impune

Amber Hagerman tenía nueve años cuando fue secuestrada en Texas, Estados Unidos; su asesinato dio origen a un sistema que permitió rescatar a miles de niños en todo el mundo.

Alerta Amber Uruguay
Alerta Amber Uruguay
Foto: Ministerio del Interior.

El nombre de Amber Hagerman podrá aparecer desde este miércoles en la pantalla de un celular en Uruguay. Pero treinta años atrás, cuando la niña estadounidense fue secuestrada, la red de difusión que hoy lleva su nombre no existía.

Amber tenía nueve años. El 13 de enero de 1996 salió a andar en bicicleta con su hermano menor cerca de la casa de sus abuelos, en Arlington, Texas. El niño regresó solo y su hermana se quedó andando en su bicicleta. Poco después, un hombre que se encontraba en la zona vio cómo un desconocido bajaba de una camioneta negra, tomaba a Amber por la fuerza y se la llevaba.

“Amber era una niña como cualquier otra, con amigos y una familia que la amaba. Estaba haciendo simplemente lo que hacen millones de niños todos los días. Andaba en bicicleta con su hermano cerca de su casa”, relató la directora global de Seguridad de la empresa Meta, Emily Vacher, durante el lanzamiento de la Alerta Amber en Uruguay.

El testigo llamó a la Policía y aportó una descripción del vehículo y del secuestrador. Pero no existía un sistema que compartiera esos datos de manera inmediata entre la población. No había redes sociales ni teléfonos inteligentes. Tampoco estaba previsto que las alertas interrumpieran las transmisiones.

“Como el secuestro fue presenciado, la Policía recibió información muy útil que podría haber ayudado a rescatarla. Pero en 1996 no existía una forma de compartir rápidamente esa información con el público”, señaló Vacher, quien antes de ingresar a Meta trabajó como agente del FBI en casos de niños desaparecidos y secuestrados.

El cuerpo de Amber fue encontrado cuatro días después en un arroyo. Había sido asesinada. El responsable nunca fue identificado y tres décadas más tarde el caso continúa inconcluso.

Tras el crimen, una mujer de Texas que había seguido la búsqueda por televisión, llamó a una radio de la ciudad y preguntó por qué no podía interrumpirse la programación ante la desaparición de un niño si ya se hacía en otros casos como emergencias meteorológicas.

La propuesta derivó en una alianza entre medios de comunicación y policías locales, que en 1996 comenzaron a desarrollar un sistema de aviso temprano. Fue denominado Amber en memoria de la niña, y finalmente se lo utilizó como acrónimo de "Respuesta de Emergencia para la Transmisión de Personas Desaparecidas en América" (por sus siglas en inglés). El modelo fue adoptado posteriormente por otros estados y luego implementado en más países.

En 2003 se consolidó la figura de un coordinador dentro del Departamento de Justicia estadounidense. Con el paso del tiempo, las alertas dejaron de difundirse únicamente por radio y televisión, comenzando a incorporar carteles en las carreteras, mensajes a celulares, aplicaciones y redes sociales.

Meta comenzó a distribuirlas en Facebook en 2015 y las incorporó a Instagram en 2022. Las plataformas permiten dirigir el aviso a quienes se encuentran cerca del área de búsqueda. “Hoy, gracias a los cambios tecnológicos, esa información que puede salvar vidas llega al público en cuestión de minutos”, concluyó Vacher.

¿Encontraste un error?

Reportar

Temas relacionados

abuso de menoresasesinato

Te puede interesar