Está estable y fuera de peligro, aunque todavía internado en el hospital Pereira Rossell, el bebé de seis meses que la semana pasada recibió un balazo en el cráneo cuando el apartamento en el que estaba en Malvín Norte fue atacado con armas automáticas. Fuentes de la Fiscalía dijeron a El País que monitorean la situación del menor constantemente y que se encuentra sin riesgo de vida. La Fiscalía continúa indagando sobre el ataque y no quiere dar detalles sobre la marcha de la investigación. El bebé fue operado para que se le retirara el proyectil del cráneo.
El ataque ocurrió en el complejo de viviendas INVE, en la zona de Juan Dobrich y Mataojo, en Malvín Norte. Según información policial, hubo una ráfaga de disparos y se presume que fueron efectuados con armas automáticas. En la zona suele haber bastante presencia de la Guardia Republicana para prevenir los frecuentes hechos de violencia.
Policías que patrullaban por la zona de Boix y Merino escucharon los disparos y fueron al lugar. En la esquina de Dobrich y Calle 125 una joven de 22 años se acercó a los efectivos y les dijo que su bebé tenía un disparo en la cabeza.
La madre y el niño estaban dentro de un apartamento del complejo el jueves por la noche cuando ocurrió el ataque. Las ventanas fueron acribilladas. El bebé fue llevado primero al Hospital Pasteur, donde inicialmente le diagnosticaron un roce de bala. Luego fue derivado al Pereira Rossell, donde más estudios confirmaron que tenía un impacto de bala y el proyectil seguía alojado en la cabeza.
En la escena, la Policía encontró ocho casquillos posiblemente de calibre 9 milímetros e impactos de bala en la ventana del frente del apartamento.
El viernes fuentes del Ministerio del Interior dijeron a El País que “estamos en plena investigación y se espera tener novedades en las próximas horas porque hay avances significativos”.
La investigación está a cargo de la Dirección de Delitos Complejos.
Antecedente
El mes pasado fue asesinado un bebé de un año y siete meses en la intersección de Pasaje 1 y continuación Aparicio Saravia, en Colón. El objetivo del ataque era el padre del bebé, un hombre de 24 años, quien sobrevivió al ataque. El bebé iba en su falda.
El joven recibió tiros en el brazo y en el hombro izquierdo y, si bien estuvo internado, su vida no corre peligro.
La hipótesis que manejan la Policía y la Fiscalía es que en esta zona hay bandas criminales que entraron en conflicto por drogas y armas y se enfrentan entre sí. El padre del niño ya había sido atacado en otra oportunidad.
El 17 de abril, un joven de 23 años fue asesinado de un disparo en la cabeza en la misma intersección y era amigo cercano del padre del bebé. Ese crimen todavía se investiga y no hay personas indagadas.
Tras el asesinato de Colón, el presidente Yamandú Orsi dijo que “cada vez que pasa esto hay que fortalecer las políticas y ser durísimos”.
“Vos podés poner cinco mil o diez mil policías más (pero) este tipo de cosas no las resolvés tan fácil”, destacó.