CONFLICTIVIDAD LABORAL
El ministro de Trabajo criticó la falta de gradualidad en medidas y lo vinculan al referéndum contra la LUC, que será a fines de marzo de 2022.
La paralización total de la refinería de La Teja y una manifestación de transportistas que terminó en un incidente con la Policía: todo ocurrió la semana pasada. Para el gobierno, las medidas que están adoptando los sindicatos carecen de gradualidad y se enmarcan en la campaña que está llevando adelante el Pit-Cnt con el objetivo de derogar los 135 artículos de la Ley de Urgente Consideración (LUC).
“Hay preocupación porque es cierto que hubo una conjunción de conflictos que, por supuesto tienen una explicación cada uno de ellos con diferentes circunstancias, pero poseen un nivel de virulencia y de escalamiento inmediato que llama la atención”, dijo a El País el ministro de Trabajo Pablo Mieres.
Una percepción similar tiene el secretario de Presidencia Álvaro Delgado, que, durante una gira en Salto, declaró a El País: “Hay preocupación con los niveles de conflictividad laboral que se vienen desarrollando”. A eso agregó que la LUC “garantiza el derecho a la huelga y a la manifestación pacífica, pero también a trabajar”.
Según Mieres, cuando hay conflictos se espera que exista un “proceso” acompañado de “gradualidad”. El gobierno entiende que esto no se cumplió en los últimos meses. Por ejemplo, en el caso de la refinería de La Teja, en el Puerto de Montevideo (donde en la actualidad no se están aplicando medidas) y ahora en el transporte.
“Uno suma todo y el problema es cómo escalan las cosas. Nos encontramos con un paro de un día para el otro en el Puerto de Montevideo, con la situación de Ancap con un apagado de refinería que es excepcional y no pasaba desde el Golpe de Estado”, explicó Mieres. A eso agregó “la intención de tratar de impedir la salida de los ómnibus interdepartamentales de Tres Cruces”.
En el caso del transporte se está negociando un convenio colectivo -en el marco de la discusión por los Consejos de Salarios- y el pasado viernes se generó un enfrentamiento con la Policía frente a Tres Cruces, lo que terminó con denuncias de represión sindical y el uso de munición no letal contra uno de los sindicalistas.
Consultado por este incidente, Mieres dijo que “hay que investigar qué pasó”. “Si hubo ese episodio fue una cosa que se salió de las orientaciones y estoy seguro que estos disparos no estaban dentro del menú”, afirmó. Para el ministro se trató de una “situación que se salió del cauce” y que se está investigando por parte de Interior, lo cual opinó es “correcto”.
Al momento, la Unión Nacional de Obreros y Trabajadores del Transporte (Unott) no aceptó las pautas salariales del Ejecutivo. “Vamos a ver si podemos acercar las partes”, señaló Mieres al respecto del diálogo.
Por otro lado, el Ministerio de Trabajo convocará a la Federación de Ancap para este jueves con el objetivo de encaminar la negociación de un nuevo convenio colectivo, debido a que el anterior fue denunciado por el directorio del ente. Aunque no están previstas nuevas medidas de lucha, el clima entre el gremio y las autoridades está tenso producto de la falla de una válvula en una unidad de la planta, detectada tras la paralización.
Si bien ya están finalizando las clases, el ministro subrayó a la educación como otro de los sectores donde se reiteraron conflictos durante todo el año con una tónica de denuncias de recorte de presupuesto.
Causas
Para Mieres no necesariamente hay más conflictos, pero sí tienen una mayor intensidad. Entre las explicaciones de esto mencionó la baja de la pandemia (y por lo tanto la posibilidad de llevar adelante medidas que antes no eran posibles), una ronda salarial muy abierta con 620.000 trabajadores que debían negociar por dos años (en 200 mesas instaladas) y el hecho de que “el Pit-Cnt está embarcado en una lucha muy fuerte contra el gobierno por el tema de la LUC y el referéndum”.
El ministro indicó que detrás de los conflictos sindicales “hay un componente político indudable”. “De eso no tengo dudas, porque el Pit-Cnt está en contra de las políticas generales del gobierno”, afirmó Mieres.
Consultado sobre si se emplean estos diferendos para cuestionar a la administración del presidente Luis Lacalle Pou, el ministro respondió: “Creo que sí, tampoco se puede reducir a eso, porque cada conflicto tiene su causa específica. Lo que sí es muy fácil que escalen porque hay atrás una lucha política”, subrayó.
“Manija antisindical”
Para el expresidente del Pit-Cnt Fernando Pereira, “la LUC despertó todos los cucos antisindicales”. Cuestionó que se denunciaran abusos en frigoríficos, en el Puerto de Montevideo y en Ancap. Por lo que llamó a “no permanecer callados”, ante lo que entiende como una “campaña antisindical”.
Consultado por El País, Mieres respondió: “Es lo mismo que dijéramos que hay una manija antigobierno; lo que creo es que no se deben alimentar fantasmas”. Afirmó que existe “apertura al diálogo”, aunque también “límites”, como el derecho a trabajar de los que no adhieren al paro.
(Producción: Hugo Lemos)
Ancap: calculan las pérdidas
En la refinería de La Teja se encuentran trabajando en la limpieza y reparación de la válvula del reactor que falló cuando la planta retomó la actividad, luego del parate total como no ocurría desde 1973.
Como informó El País este sábado, el directorio de Ancap analiza por estas horas si emprenderá acciones judiciales contra el sindicado de funcionarios para que se hagan cargo de las pérdidas ocasionadas, aunque el tenor del daño todavía no se conoce. Eso ocurrirá, dijeron fuentes del ente, a partir de este lunes, cuando los inspectores logren ingresar a la unidad dañada.