Uruguay se encuentra entre las zonas alcanzadas por una advertencia por tiempo severo para el comienzo de esta semana. MetSul alertó por una ola de tormentas que puede provocar fuertes ráfagas de viento, granizo y otros fenómenos severos.
De acuerdo con el pronóstico difundido este domingo, las primeras tormentas severas se esperan durante la tarde y la noche en Uruguay y el centro de Argentina, debido al avance de una masa de aire frío y un frente frío que interactuarán con aire cálido presente en la región.
Este domingo, una zona de baja presión todavía generó lluvias durante las primeras horas del día, pero posteriormente se desplazó hacia el océano. A partir de entonces, el tiempo mejoró y se espera el ingreso de aire cálido, con un aumento significativo de las temperaturas y una sensación de bochorno durante la tarde.
El aire cálido es transportado por una corriente en chorro en niveles bajos de la atmósfera, un corredor de vientos intensos situado a unos 1.500 metros de altura. Según MetSul, esta corriente ganará fuerza sobre Rio Grande do Sul durante las primeras horas del lunes.
Qué puede ocurrir después
Mientras el aire frío avanza por Argentina y Uruguay, el frente asociado al sistema se desplazará posteriormente hacia el sur de Brasil.
Durante el lunes, el sistema frontal organizará una línea de inestabilidad que provocará tormentas severas a muy severas. El fenómeno afectará inicialmente a Rio Grande do Sul y luego, especialmente entre la tarde y la noche, a Santa Catarina y Paraná.
MetSul advierte por vendavales fuertes a intensos y, en algunos casos, destructivos, además de granizo de diferentes tamaños.
El organismo meteorológico también señala que el sur de Brasil volverá a enfrentar riesgo de tornados en el marco de este episodio de tiempo severo.
El riesgo no se limitará al extremo sur brasileño: también se esperan condiciones de tiempo severo en Mato Grosso do Sul y São Paulo, donde la amenaza continuará durante el martes 22.
Para Uruguay, el momento destacado por MetSul es este domingo por la tarde y noche, cuando el avance del frente frío y la presencia de aire cálido pueden favorecer la formación de tormentas severas.