El Instituto Nacional de Donación y Trasplante de Células, Tejidos y Órganos (INDT), dependiente del Ministerio de Salud Pública (MSP), y el Hospital de Clínicas (Universidad de la República), firmaron este miércoles un convenio que permitirá al Centro de Producción de Terapias Avanzadas (Ceprotea) incorporar la terapia CAR-T, una técnica para el tratamiento del cáncer, en usuarios de todo el país.
La terapia CAR-T implica la extracción de linfocitos T (células de defensa), que son modificados genéticamente en un laboratorio para que puedan identificar antígenos específicos del cáncer, y luego se vuelven a inyectar en el paciente para que puedan reconocer y destruir a las células cancerosas. La innovadora inmunoterapia se aplica en leucemias y linfomas.
El director del Hospital de Clínicas, Álvaro Villar, dijo a El País que la aplicación de esta técnica en pacientes en la Fundación Pérez Scremini derivó en la “remisión total” del cáncer en niños, y también generó resultados en “algunos casos de linfomas en adultos”, acotó. “Es un tratamiento muy avanzado, que se está investigando mucho en el mundo para extenderlo a otros cánceres”, destacó.
La terapia CAR-T es una de las “terapias avanzadas” que se van a desarrollar en el laboratorio de alta tecnología, ubicado en el Clínicas, a partir del convenio suscrito entre Villar, y la ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, en representación del INDT con los criterios generales de Ceprotea.
La titular del INDT, Adriana Tiscornia, explicó en conferencia de prensa que las terapias avanzadas implican el uso de células o tejidos de origen humano, que en su conjunto “sufren modificaciones sustanciales y/o que son diseñadas para ser usadas en lugar del original”.
Esto se extiende desde la construcción de piel a la terapia CAR-T, sobre todo para cánceres hematológicos. Estos productos de terapias avanzadas requieren sistemas de producción “específicos” que se asemejan a la elaboración de medicamentos, con un ambiente con temperatura, humedad, presión controlada. “No pueden ser realizados en cualquier laboratorio común”, explicó.
“Poder desarrollar en el hospital universitario terapias de células CAR -T implica un desarrollo tecnológico importante y viene a cubrir una necesidad médica insatisfecha que tenemos en nuestra especialidad, para pacientes con algunos subtipos de linfomas y leucemias agudas, que los tratamientos actuales de quimioterapia no tienen buenos resultados”, destacó Sofía Grille, al frente de la cátedra de Hematología de Udelar.
La especialista agregó en la conferencia de prensa en la sede del MSP que contar con el desarrollo tecnológico en el Clínicas para cubrir esta necesidad médica “no satisfecha” para todo el país, a través de un “programa nacional”, supone un “gran desafío” para el equipo universitario. “Para la cátedra de hematología esto es casi un sueño”, indicó Grille.
“Estamos convencidos de que el impacto del desarrollo conjunto, de la investigación, y puesta en producción de tratamientos de avanzada en el sector público, y específicamente en el Hospital de Clínicas, en coordinación con el INDT, va a ser enorme”, indicó, por su parte, la ministra de Salud Pública.
“Hay suficiente evidencia de políticas de salud en los países que invierten en investigación, desarrollo y producción de terapias efectivas de alta complejidad y costo, de que la gestión pública es la única forma de alcanzar la universalidad y la equidad en el acceso. Y cuando este tipo de terapias avanzadas se desarrolla también por agentes privados que comercializan productos con fines de lucro, no hay forma de que se beneficie a la población que realmente lo necesita”, apuntó Lustemberg.
“Situación dramática”
La titular de Salud Pública adelantó que el 22 de abril habrá una reunión de la Dirección General de Salud (Digesa) con las direcciones técnicas de los prestadores de salud, públicos y privados, donde se pondrá sobre la “situación dramática” de 936 personas que aguardan un trasplante de córnea.
“En el marco de esa reunión, vamos a trabajar con los coordinadores de las unidades de cuidados intensivos, con las direcciones técnicas de todo el Sistema Nacional Integrado de Salud, bajo la capacitación y orientaciones del INDT, de cómo tenemos que subsanar este problema que lleva décadas en nuestro país y hace que tengamos 936 ciudadanos esperando para un trasplante”, reafirmó Lustemberg.