LA MARCHA DE LA PANDEMIA

Coronavirus: cronología de un brote que creen tener "bajo control"

Los expertos dicen que “es probable” que aparezcan brotes y que lo importante es “apagarlos” cuanto antes. El problema es que a veces los brotes surgen de la manera menos pensada.

Coronavirus en Treinta y Tres. Foto: Fernando Ponzetto
Coronavirus en Treinta y Tres. Foto: Fernando Ponzetto

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La marcha de COVID-19 en Uruguay, estiman los epidemiólogos, será como esas velas mágicas que se usan en las tortas de cumpleaños infantiles: cuando parece que la llama desapareció, se vuelve a encender, se apaga, y así. Aunque la imagen no sea la más feliz para comparar en un estado de emergencia sanitaria, según los técnicos sirve para explicar que “es probable” que aparezcan brotes y que lo importante es “apagarlos” cuanto antes.

El problema es que a veces los brotes surgen de la manera menos pensada.

Domingo 14 de junio. Una mujer del departamento de Treinta y Tres, a la que llamaremos la Enfermera A, empieza con un fuerte dolor de cabeza y cansancio. Recuerda los síntomas que, según la Organización Mundial de la Salud, son los más frecuentes para COVID-19. No tiene fiebre ni tos, no estuvo en el exterior, así que descarta todo posible contagio. Pero…

Viernes 19 de junio. El reporte del Sistema Nacional de Emergencia revela que hay tres nuevos casos positivos en Uruguay, uno de ellos en el departamento de Treinta y Tres. Hasta ese momento no se había encendido la alarma pública, pero las autoridades sanitarias tenían un mal presentimiento: el caso positivo era de una enfermera que había resultado positiva a última hora del día anterior, pero que recién ingresó en el reporte de ese viernes. Y esa trabajadora de la salud, a la que llamaremos Enfermera B, por sus tareas, había estado en contacto con entre 20 y 30 personas.

Esa Enfermera B, sin embargo, parece no ser el caso “inicial” del brote, sino la Enfermera A cuyos síntomas aparecieron el domingo 14 de junio. ¿Cómo lo saben? Cuando los epidemiólogos rastrearon los contactos de la trabajadora de la salud que había dado positivo en primera instancia se encontraron con que algunas de esas personas ya habían padecido síntomas antes que ella.

Y hasta el momento, la Enfermera A que no había sospechado de COVID-19 fue la que más temprano tuvo algún síntoma. Eso no significa que haya sido el primer caso, porque todavía se desconoce cómo contrajo la infección.

Dado que la circulación del virus en el país es baja, y que en Treinta y Tres no había positivos desde mayo, los investigadores estiman que la cepa fue introducida desde Brasil (aunque todavía no hay resultados de la secuenciación del genoma del virus). En el brote de Rivera, por ejemplo, los científicos del Institut Pasteur habían descubierto que la ruta que habría seguido el coronavirus era de Río de Janeiro a Brasilia, de allí a Belo Horizonte y luego a Uruguay.

Mientras persiste la duda del verdadero inicio del brote en Treinta y Tres, sí se sabe que todos los casos positivos que fueron surgiendo (de las 26 personas que cursan la enfermedad) están relacionados con la cadena de contactos de las enfermeras.

Tanto es así que los dos positivos de ayer son un médico y otra enfermera. “El hospital podría haber funcionado como ‘caja de resonancia’”, explicó el director de Salud del departamento, José Quintín Olano.

Hasta ayer en la noche había, en Treinta y Tres, 328 personas en cuarentena. De ellas, 96 son trabajadores de la salud. Ocurre que las dos instituciones que se vieron damnificadas por el brote comparten buena parte de su personal.

Una de las “ventajas” que tuvieron los funcionarios del Ministerio de Salud para rastrear los casos fue que, a diferencia de lo que suele ocurrir con COVID-19, en este brote hubo una mayoría de sintomáticos. De los 26 que cursan la enfermedad, por ejemplo, 16 presentan síntomas (uno de ellos está internado en cuidados intermedios).

¿El brote está a punto de extinguirse? Los técnicos no lo saben. Según Leonardo Cipriani, presidente del directorio de ASSE, “es de esperar que haya nuevos positivos, pero, como en todos los casos está habiendo un denominador común, un hilo epidemiológico claro, es de creer que la situación está bajo control”.

Quintín Olano coincide y dice que hoy se darán a conocer los resultados de medio millar de hisopados.

Positivos subieron claves a app de rastreo
Hombre usando el celular. Foto: Shutterstock

El brote de Treinta y Tres implicó que los investigadores del Ministerio de Salud tuvieran que realizar más de 300 llamadas. El propio José Quintín Olano, director de Salud del departamento, fue uno de los entrevistadores.

Mientras ese método “tradicional” avanza con éxito -y ha sido una de las claves en el manejo de la pandemia que ha hecho Uruguay-, el ministro de Industria, Omar Paganini, pide a la población que se adhieran a la otra modalidad de rastreo: la interfaz de Google y Apple que funciona mediante la app CoronavirusUy.

Si bien esta aplicación no sustituye el trabajo de vigilancia epidemiológica, de hecho solo avisa de una posible exposición a la enfermedad por haber estado cerca de un caso positivo, según Paganini podría funcionar como “un cinturón de seguridad”: disminuye riesgos.

En ese sentido, ya son más de 100.000 las personas en Uruguay que han aceptado las condiciones para que la interfaz, que usa Bluetooth, quede habilitada en sus celulares. Entre ellos, hay casos que habían dado positivo y aceptaron compartir la información (que no identifica personas) para que, en el caso de que se hubiesen cruzado con otros usuarios, puedan estar informados.

Según el informático Nicolás Jodal, la herramienta será más efectiva en la medida que más gente participe.

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