El subsecretario de Ambiente, Oscar Caputi, reconoció este martes que no debió realizar las declaraciones que hizo sobre el megaproyecto inmobiliario propuesto para los Bañados de Carrasco porque fueron tomadas “como una defensa” de la iniciativa privada.
"Me siento respaldado, no solo por el ministro de Ambiente, sino por el señor presidente de la República (Yamandú Orsi), el secretario de la Presidencia (Alejandro Sánchez) y por el sector político al cual pertenezco (Asamblea Uruguay)", expresó el subsecretario de Ambiente. Las declaraciones de Caputi se dieron después de que Brecha informara que el subsecretario había sido apoderado del empresario argentino Eduardo Costantini en 2021, cuando trabajaba en el sector privado, y que estuvo a cargo del estudio de impacto ambiental de la residencia que el empresario construyó en José Ignacio.
El pasado 17 de agosto Caputi fue consultado por Canal 5 sobre el proyecto para la zona de los bañados y dijo que la iniciativa “podría ser una oportunidad para exigirle al desarrollador poner en valor al humedal". Además, expresó que los Bañados de Carrasco estaban camino a "desecarse" y que se trataba de una zona que actualmente tiene "basurales" y "asentamientos".
Sobre esas declaraciones, este martes expresó que no debió realizarlas: "Hoy con el diario del lunes entiendo que no, porque fueron tomadas como la defensa de un proyecto al cual no está ni siquiera a la órbita del ministerio. Si el proyecto llegara al Ministerio de Ambiente yo no voy a actuar, van a actuar los técnicos. Estoy eximido de actuar para los clientes por los cuales yo trabajé", acotó.
Vínculo con Costantini
Por otro lado, fue consultado por la relación con Costantini: “El vínculo que tuve con el empresario Costantini fue en el año 2021, en el cual, como integrante de una consultora ambiental, le hicimos la tramitación para la obtención del permiso de su casa en el Faro de José Ignacio. El trámite de autorización culminó en el año 2023, y desde el 2023 a la fecha no he tenido ningún otro tipo de contacto con él”.
Al respecto de si fue apoderado de Costantini, señaló: "Cuando uno va a iniciar un trámite de este tipo, de solicitud de autorización ambiental para desarrollar un proyecto, lo que se le exige son dos cosas al proponente: uno, un certificado notarial de cuál es su vínculo con el bien en el cual va a desarrollar el proyecto; y dos, una carta poder para actuar ante el ministerio y la intendencia en nombre y representación de él. Ese es el poder que el señor Eduardo Costantini fue el que me brindó y se extinguió en el año 2023, cuando el permiso de la casa fue obtenido”.
Por último Caputi indicó: “Al señor Costantini lo vi una sola vez que fue el día que presentamos en la audiencia pública en el Pueblo Garzón, que se hizo para la casa de él. Ni siquiera yo tuve contacto con él personalmente después de eso. Porque los trabajos que se hacen en los estudios de impacto ambiental son con los técnicos que desarrollan el proyecto en cuestión. O sea, yo trabajé con arquitectos, con ingenieros, contratados por Costantini para realizar su casa”.