Lo que por mucho tiempo parecía lejano hoy está a menos de cuatro años. A mediados de 2030 comenzará un nuevo mundial que tendrá por lo menos un partido en Uruguay. Y el Estadio Centenario, construido en tiempo récord para la primera Copa del Mundo de 1930, será reformado.
La expectativa es que las obras comiencen “a partir de abril de 2027”, dijo el presidente de la Comisión Administradora del Field Oficial (CAFO), Gonzalo Trabal, a El País.
Pero para llevar adelante un proyecto de esta magnitud, que implicará licitaciones y llamados internacionales, la gestión del estadio cambiará: surgirá una “nueva CAFO”.
La creación de una asociación civil
CAFO fue creada en 1929 para administrar el Estadio Centenario. Está integrada por miembros de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF), propietaria de la infraestructura, y la Intendencia de Montevideo, dueña del terreno.
Lleva casi cien años funcionando, pero las autoridades quieren que tenga mayor respaldo: pasará a ser una asociación civil con personería jurídica.
Con estos cambios, CAFO liderará el proyecto de la reforma del Centenario, en vez de que se encargue institucionalmente la intendencia o la AUF. La ventaja que encuentran las autoridades es que se avanzará con ritmos más ágiles que los del Estado y se conservará la transparencia: para que tenga personería jurídica deberá crearse una comisión fiscal.
Días atrás, la Junta Departamental autorizó a la intendencia a formar una asociación civil con la AUF.
En el proyecto, que los ediles aprobaron por unanimidad, la comuna recordó que CAFO ha venido actuando en el marco de distintos convenios entre las dos partes “sobre gestión administrativa y financiera, organización y funcionamiento del Estadio Centenario”.
Sin embargo, advirtió que “el alcance del compromiso asumido torna necesario adoptar un esquema jurídico asociativo dotado de mayor formalidad”.
La nueva asociación civil, que a priori mantendrá el nombre de CAFO, no solo gestionará el estadio. Según el texto de la intendencia, “su objeto incluirá la organización de las actividades de inauguración de la Copa del Mundo de Fútbol de la FIFA de 2030, incluyendo el o los encuentros deportivos que se programen a los efectos”.
Los próximos pasos
Tras la aprobación de la Junta Departamental, el siguiente paso será obtener el aval del Parlamento. Trabal, presidente de CAFO, espera que esto suceda “antes de fin de año”.
Una vez transitados estos trámites, la comisión podrá consolidar avances en otros aspectos.
Por ejemplo, todavía no está definido cómo será la financiación de las obras. Entre las posibles fuentes se encuentran la FIFA, la Conmebol y productoras de espectáculos. Por lo pronto, el gobierno no tiene intención de destinar dinero a la reforma del estadio.
En cualquier caso, una vez que estén los fondos, CAFO se encargará de administrarlos. Además, lanzará las licitaciones para las obras. La expectativa es comenzarlas “a partir de abril de 2027”, dijo Trabal.
El proyecto se encuentra actualmente “en la Comisión de Patrimonio” y quedan “infinidad de permisos” de la intendencia, explicó.
Trabal también integra una comisión dedicada al Mundial 2030 donde no solo está la AUF y la intendencia, sino también el gobierno nacional. La coordina el exministro Fernando Lorenzo y tiene representantes de la Secretaría Nacional de Deporte.
“Es una instancia que invoca a distintas áreas del gobierno y por lo tanto van a ser parte de este proceso”, dijo Lorenzo en el mes de junio, al anunciarse la comisión.
Detalló que “por las características del esfuerzo”, estarían involucrados el Ministerio de Transporte y Obras Públicas y el de Economía y Finanzas.
Por otra parte, la expectativa de Uruguay, y de la Conmebol en sí, es que el torneo de 2030 tenga 64 equipos. De esa manera, se multiplicaría la cantidad de partidos y el Estadio Centenario tendría más de un encuentro, no solo uno de los inaugurales.
Cómo es el proyecto
El proyecto para reformar el Estadio Centenario se mostró públicamente en 2024 cuando la AUF dio a conocer la propuesta que había planteado ante la FIFA.
En primer lugar, la intención era ampliar la capacidad de 60 mil a 63 mil espectadores. El plan incluía además techar gran parte del estadio, menos el sector de la Torre de los Homenajes.
También proponía incorporar “áreas comerciales internas”, “nuevas zonas de hospitalidad” y mejorar “las rutas de accesibilidad”, según la web de la AUF.
Estas mejoras de infraestructura, junto a nuevos equipos y nueva tecnología, permitirían "cumplir con los más altos estándares de la FIFA y mejorar la experiencia del usuario”.
La AUF proponía que el estadio se volviera un “centro de referencia diaria de la ciudad” con más actividades comerciales, sociales, gastronómicas y deportivas.
El proyecto hablaba también de varios aspectos con los que se mejoraría la “sustentabilidad” del estadio.
En cuanto a cómo afectarán las obras al Parque Batlle, donde se encuentra el Centenario, el panorama todavía no es claro.
A principios de este año, el director de Espacios Públicos de la intendencia, Marcelo Roux, dijo que estaban “trabajando en clave de proyecto” para el parque “sobre todo pensando en los diferentes impactos”, pero que les faltaba información.