El abogado penalista Jorge Barrera estuvo este viernes en el streaming En Clave País y habló de su trayectoria política y su vinculación con el Partido Colorado, además opinó sobre seguridad pública y contó sobre una oportunidad para ejercer la abogacía en un caso vinculado a violaciones de derechos humanos durante la dictadura que le hubiera cambiado "la vida económica" pero rechazó.
Barrera reconoció que vive "en modo campaña", saludando y conversando con la gente, porque sus padres "se conocieron en un club de la lista 15" del Partido Colorado cuando murió Luis Batlle Berres en 1964 y se casaron en 1966, "meses antes de la primera campaña del Jorge Batlle". Dos años después nació él: "En modo campaña se conocieron mis padres, vivo y moriré".
También destacó el trabajo de su padre en radio Ariel y en el diario Acción y aseguró que por eso le "gusta tanto el tema del periodismo". "Me fascina, algún día me encantaría ser dueño de un medio de comunicación, es uno de los sueños pendientes que tengo", expresó.
Sobre el expresidente Jorge Batlle, Barrera comentó que lo considera su "segundo padre". El abogado milita en el Partido Colorado desde que tiene "uso de razón", incluso fue diputado entre el año 2000 y el 2005, pero de ahí en más no se ha vuelto a dedicar a la actividad político partidaria.
En las elecciones internas de 2024 lo llamó Gabriel Gurméndez, uno de los precandidatos colorados y un "amigo de toda la vida", y Barrera resolvió ayudarlo en la redacción de propuestas de seguridad pero "sin ir en listas". Luego lo convocó Pedro Bordaberry, actual senador y la figura con la que más se siente "identificado en cuanto a su talento y su trabajo parlamentario".
"Me veo distribuyendo el juego": su rol político y las elecciones en Peñarol
No descartó volver a participar en política partidaria pero reconoció que hoy siente que puede aportar desde otro rol como el de "empujar gente joven". "Me siento identificado cuando veo gente con sueños e ideales, sean los míos o no. Me veo más como un diez que tira centros y distribuye el juego que como un nueve que hace los goles. Me veo más como un Leo Fernández que como un Matías Arezo", dijo en una referencia a su club, Peñarol, el cual presidió entre 2017 y 2020.
De cara a las próximas elecciones en la institución aurinegra, que están previstas para fin de año y en donde aparece como uno de los posibles candidatos, Barrera dijo que no hablaría del tema en este momento, "faltando dos días del clásico" contra Nacional por la cuarta fecha del Torneo Clausura.
"Una de las cosas que te da la cercanía con la gente es la percepción de saber en qué estamos. Si le preguntás a cualquier hincha de Peñarol, su ilusión no es qué va a pasar en diciembre (en las elecciones). Tengo además la certeza de que los hinchas de Peñarol tenemos que estar todos unidos atrás del clásico de domingo", apuntó.
La crítica al sistema de seguridad y a los "dos polos"
De todas formas, fue consultado sobre la seguridad en el fútbol y devolvió una extendida respuesta. Aseguró que hay que dejar de hablar del tema como si fuera únicamente de "barras" y los "contactos con los dirigentes".
"El fútbol está en el Uruguay, ¿qué razón hay para ver un país que aumenta sus niveles de inseguridad y que el fútbol esté ajeno a eso?", razonó Barrera. Recordó que en el año 2019, cuando él era presidente de Peñarol, se jugó un clásico en el estadio Campeón del Siglo con hinchadas de ambos equipos grandes, algo que ya no se hace actualmente. "El problema en muchos temas de seguridad es que hay una competencia por ver quién le echa las culpas al otro, una confrontación permanente por las responsabilidades y no hay una cooperación público privada", agregó.
En este sentido, volvió a la política para esgrimir que la inseguridad "no es un tema de este gobierno" sino que viene de antes, pero las autoridades son "mano" para establecer una línea de trabajo.
Barrera dijo que en materia de seguridad hay "cuatro etapas" que son la prevención, represión, rehabilitación y reinserción, pero que actualmente se está fallando en las cuatro. Asimismo explicó que nota "dos polos": "Quienes ideológicamente apoyan al gobierno (del Frente Amplio) le tienen temor a la palabra represión y los votantes de la coalición a la rehabilitación".
"Sin represión y sin rehabilitación y reinserción no hay solución porque en el medio está la sociedad", alegó. Entonces lamentó que de un lado se plantee "desprisionalizar y más medidas alternativas" y "por el otro que se pudran en la cárcel y haya más penas".
"Pará un poquitito, hay que combinar la seguridad pública con las garantías individuales. El futuro de la seguridad de los próximos siete años se juega en las cárceles de hoy, porque las personas que están privadas de libertad en siete años van a estar todas o casi todas en las calles. Si no hacés nada acá, el producto en siete años va a afectar tu seguridad. No es priorizar los derechos de unos sobre otros, es saber que en la medida que baja la reincidencia mejora la seguridad pública", explicó.
Conexión Ganadera y la razón por la que rechazó un caso de la dictadura
En otro tramo de la entrevista Barrera fue consultado por los cuestionamientos que ha recibido por defender a Pablo Carrasco y Ana Iewdiukow en el caso de Conexión Ganadera. Dijo que le "llamó mucho la atención" ser criticado cuando anteriormente había estado "en causas en que está en juego la vida, que mataron a uno o a dos".
"Obviamente nunca le vas a caer en gracia a la otra parte", señaló, pero lamentó el "nivel de agresividad" en este caso. "En una sociedad democrática el abogado defensor es esencial pero no para defender a un imputado, es esencial para que toda la sociedad tenga la garantía de que van a tener un juicio justo", expresó.
"Frente a este caso, ¿cuál sería la actitud correcta de un abogado? ¿No ejercer su profesión?", preguntó y aseguró que tiene "una empatía enorme" hacia las víctimas que sufrieron una pérdida económica y reconoció que por este caso "quizás alguno hasta puede suicidarse" por la gravedad del asunto.
No obstante indicó que "la empatía con respecto a las víctimas no implica decir a una defensa penal que no". Barrera recordó, sin embargo, que en algunos casos sí rechazó defender a alguien que se lo solicitó: "Otra cosa es que yo sienta que puedo ser el mejor abogado para esa defensa. Por ejemplo en violaciones a los derechos humanos durante la dictadura. Me han sondeado, me han querido contratar. Me acuerdo de un caso que me cambiaba la vida económica porque no era el Jorge Barrera de ahora. Pero dije que no porque por mi historia familiar y lo que me dolió esa situación. Yo no iba a ser la mejor persona para defender porque no podía tener esa objetividad. Ahora, tiene derecho a una defensa".
Recordó que también ha rechazo casos por "política de marketing". "No defiendo delitos vinculados al narcotráfico porque por el perfil y definición comercial de mi estudio a mis clientes no les gustaría que su abogado compartiera causas con acusados de narcotráfico", apuntó.