Legnani: "Cuando me critican a Yamandú pienso que habría que ver quién compitió cinco veces y ganó las cinco"

En entrevista con El País, el intendente canario habla del plan de movilidad del gobierno, del ambicioso plan de obras para el departamento —con principal foco en Atlántida—, de los barrios privados, la recolección de basura y del aumento de personas en situación de calle.

Expectante por el plan de movilidad metropolitana que anunciaría el gobierno nacional este mes, el intendente de Canelones, Francisco Legnani, estaca en entrevista con El País la “madurez política” de la oposición para respaldar obras clave. Además, analiza los ejes sensibles de su gestión —barrios privados, residuos y personas situación de calle—, al tiempo que recuerda sus años como alumno de Yamandú Orsi y responde a quienes intentan “ridiculizar” a quien ha sido su antecesor y hoy es el presidente de la República.

—¿Le impacienta la falta de definición en la reforma del transporte?

—El 2 de marzo, en el Parlamento, Yamandú (Orsi) marcó una fecha de inicio de obra (2027) y una de finalización (2029). Por tanto, estamos enmarcados dentro de los tiempos que a priori nos habíamos fijado. Surgen, sí, en las últimas semanas y a través de medios, versiones encontradas respecto de túnel sí, túnel no. Nosotros lo que planteamos es que se tiene que cumplir el objetivo de bajar, en nuestro caso, una media hora de viaje desde El Pinar hasta Ciudad Vieja. Solamente en el corredor Avenida Italia / Giannattasio en ómnibus entran y salen 16 mil personas por día de Montevideo. A eso hay que sumar los autos, que el último año en Canelones ingresaron 23 mil nuevos. Se impone una solución definitiva. No tengo la menor duda de que va a ser una de las obras más recordadas de este gobierno.

—¿Para los canarios qué es importante: llegar hasta Montevideo o también la conexión entre Tres Cruces y Plaza Independencia, que sería más rápida con el túnel?

—Sería muy egoísta en mi parte pensar en que los canarios lleguen hasta Tres Cruces y que después los montevideanos resuelvan. Además, desde Canelones va un montón de gente a Ciudad Vieja. A mí me preocupa la solución integral. Tiene que estar bien articulado, igual que lo que viene de allá, de Zonamérica… Eso no toca Canelones por metros. Aunque escuché a Felipe Martín (director nacional de Transporte) decir que tal vez esa solución llegue hasta Pando. Ahí sí se mete bastante en Canelones, atraviesa todo Barros Blancos.

—¿Qué otra conexión sería importante entre la capital y Canelones?

—Para el otro lado, para Ruta 5, el Ministerio de Transporte está trabajando en un tren de pasajeros. Se está pensando primero en un tramo corto de 40 kilómetros, que llegaría hasta Canelones. Sería clave, porque abarca todo el eje La Paz, Las Piedras, 18 de Mayo, Progreso, ciudad de Canelones. Se viene desarrollando mucho el eje de Ruta 5. Es más, nosotros vamos a llevar allí una segunda oficina de la Agencia de Promociones e Inversiones que nos dio un resultado bárbaro. Esperemos que el tren de pasajeros se pueda implementar en este periodo.

El intendente de Canelones, Francisco Legnani, en entrevista con El País el 11 de marzo de 2026
El intendente de Canelones, Francisco Legnani, en entrevista con El País el 11 de marzo de 2026
Leonardo Mainé

—¿Esta reforma del transporte metropolitano podría desembocar en que más gente se vaya de Montevideo a Canelones?

—No creo. La gente que ha optado por irse a Canelones lo ha hecho en las actuales circunstancias. Aparte, el crecimiento mayor lo tenemos en los balnearios al este donde esta solución (el sistema de BRT propuesto por el gobierno) no llegaría.

—¿Cuál es el perfil del que se migra de la capital a Canelones?

—Contra Ciudad de la Costa va mucha persona que tiene a los padres en Montevideo, pero que cruza el puente y se instala del otro lado;es un perfil bastante joven. También hay mucha gente que trabaja en los corredores logísticos comerciales e industriales del eje de la ruta 101. Después, quien va a buscar más tranquilidad, más aire libre, va más hacia el este. Por eso la inversión en Atlántida: US$ 50 millones de saneamiento más US$ 40 millones del hospital. Vamos a hacer crecer el balneario y los balnearios aledaños.

—¿Cómo serán esas obras?

—La población de Atlántida, nuestro principal balneario, viene creciendo aceleradamente. Pero nos decían que Atlántida se estaba quedando en el tiempo, y era verdad. Venían proyectos inmobiliarios y les decíamos que no se los íbamos a poder autorizar porque no tenemos saneamiento. En Montevideo, el saneamiento corresponde a la intendencia, pero en el interior a OSE. Antes de que asumiera, hablamos con (el presidente de OSE), Pablo Ferreri. Nos dijo que no tenían capacidad para afrontar el saneamiento en Atlántida. Entonces, decidimos hacerlo con fondos de la intendencia. Y aprobamos un fideicomiso de US$ 100 millones: US$ 50 millones para Atlántida, US$ 35 millones para obras viales en los restantes 31 municipios y US$ 10 millones para la compra de maquinaria vial para atender la caminería rural. Y salió con 28 votos en 31 en la Junta Departamental. Una mayoría deseada, pero no esperada, realmente, porque no nos imaginábamos un apoyo de esa magnitud.

El intendente de Canelones, Francisco Legnani, en entrevista con El País el 11 de marzo de 2026
El intendente de Canelones, Francisco Legnani, en entrevista con El País el 11 de marzo de 2026
Leonardo Mainé

—¿Cómo consiguieron ese apoyo de gran parte de la oposición?

—Era una posibilidad perder el municipio de Atlántida (NdR: lo que terminó sucediendo), porque si hubiesen comparecido en la elección anterior como coalición hubieran ganado. Entonces, pensamos que podía resultar más fácil para la oposición aprobar fondos en la Junta Departamental si el municipio estaba en manos de ellos. En Canelones tenemos la gran ventaja de tener madurez política, producto de muchos años de trabajo por parte de todos los partidos. Y yo tuve siempre un buen diálogo con los tres candidatos que comparecieron por parte de la coalición en las elecciones de mayo (Alfonso Lereté, Sebastián Andújar y Walter Cervini). Al otro día de la elección nos pusimos a conversar.

—¿Tienen pensado algo más para esa zona?

—Hay que sumarle una obra que se viene de OSE, que es clave, que es la reserva en el Solís Chico: seis millones de metros cúbicos de agua y un tendido de cañería hasta Jaureguiberry. Va a dar solución a un problema de todos los veranos: que no tenemos agua. Va a volar esa zona.

—Había aparecido un proyecto de Kopel Sánchez y el Estudio Lecueder de una “ciudad de 5 minutos” en la zona de Atlántida con una inversión de US$ 500 millones en 20 años. ¿En qué está esa propuesta?

—Repercutió por la magnitud: estamos hablando de 238 hectáreas, con un desarrollo capaz de albergar a ocho mil nuevos habitantes; o sea, una Atlántida al lado de Atlántida. En la zona de El Águila. Lo anunciaron y nosotros los llamamos para tener una reunión, porque no tenían un papel presentado en la intendencia todavía. Sería un desarrollo importantísimo para el balneario. No se trata de un barrio privado.

—¿Por qué lo aclara?

—Porque no es la primera entrevista que me hacen al respecto y muchos ya me han preguntado esto.

—¿Cuántas personas viven en barrios privados en Canelones?

—Son 4.500. Tenemos nueve barrios privados. Autorizamos tres en los últimos diez años. Hay como una idea de que los barrios privados en Canelones son más de lo que son. Ocupan 500 hectáreas de 453.600 hectáreas que tiene Canelones.

—¿Le genera una contradicción autorizar barrios privados siendo de izquierda?

—Absolutamente no. Los tenemos delimitados en una zona del departamento. La mayor cantidad de las autorizaciones vienen del año 99 (NdR: cuando había un gobierno colorado). El tema es que se desarrollaron post-crisis. Afloraron por el 2007-2008, en la época de Marcos (Carámbula). Se siguieron desarrollando en la época de Yamandú. No son los barrios privados donde la gente desarrolla toda su vida ahí adentro. Ahí no se tienen escuelas, no se tienen supermercados. Y lo que yo digo es que hay que entender el por qué la gente busca encerrarse. Porque las cooperativas de viviendas también buscan encerrarse.

—¿Están analizando más?

—Se presentan. Nosotros analizamos caso a caso. Mientras cumplan con la normativa y estén encuadrados en la zona que nosotros hoy tenemos limitada para el barrio privado, no tenemos problema.

—¿Generan ingresos?

—Tienen contribución inmobiliaria alta, que se abona en los primeros meses del año. Y le dan trabajo a 3.000 personas.

—¿Qué van a hacer en Empalme Olmos? Los vecinos de allí no están contentos. No solo no se cierra el vertedero de Cañada Grande que tienen cerca, sino que se va a hacer una nueva planta de revalorización de residuos.

—Esta planta es una solución fantástica para el departamento. Canelones genera 500 toneladas de residuos diarias. Por la clasificación en origen (NdR: los contenedores para reciclables que tienen muchos vecinos canarios), a disposición final llegan 420 toneladas diarias. ¿Qué va a pasar con esta planta? Del total de toneladas que llegan a disposición final (Cañada Grande), van a llegar solamente el 20%, porque el 80% se va a transformar en energía. ¿Es la solución que quieren los vecinos de Empalme Olmos? No. ¿Es mucho mejor que lo que hay? Sí. Y cuando fue a la Junta Departamental, obtuvo 28 votos en 31. Está blindado desde el punto de vista técnico, jurídico, ambiental y político. Estamos en la etapa de firma de contrato: dos años de montado de la planta y a trabajar.

—Hablando sobre clasificación en origen, muchos vecinos reclaman que se le rompen los contenedores y la intendencia no entrega nuevos.

—Tenemos 153 mil familias con doble contenedor. Los contenedores se suben, se bajan del camión, se rompen. Vivimos en permanentes licitaciones. A veces se nos demora un poquito la llegada, pero estamos reponiendo permanentemente.

—¿Y con la poda están llevando adelante alguna medida? También había quejas de que no se recolectaba lo suficiente.

—Lo que nos complicó fue que la poda empezó a competir con el picudo rojo. Teníamos 38 camiones levantando podas en el departamento, pero en un momento se nos venían las palmeras abajo. Fue un tema que se nos planteó en campaña con recurrencia. Estamos en vía de solucionarlo, lo tenemos como prioridad. Vamos a incrementar la flota.

Lanzamiento Torre 1 Cala del Yacht
Martín Gómez Platero, Mauricio La Buonora, Yamandú Orsi y Francisco Legnani durante el corte de cinta.

—¿Es un problema la gente en situación de calle en Canelones?

—Sí, y sumamente delicado. Tenemos 500 personas en situación de calle, 300 están en Las Piedras. El 60% proviene de algún centro de reclusión. El 92 % consume algún tipo de sustancia. Y el 79 % de ese 92 % consume pasta base. Entonces, lo primero que tenemos que abordar es una solución para el que sale de un centro de reclusión. Estamos trabajando con INR (Instituto Nacional de Rehabilitación), con Dinali (Dirección Nacional de Apoyo al Liberado) y suscribimos un convenio hace pocos días. Con Inisa (Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente) suscribimos un convenio para las oportunidades laborales a los gurises que están en conflicto con la ley. Y con la Junta Nacional de Drogas hace dos semanas abrimos el centro en Las Piedras para mujeres y personas de sexo diverso con problemas de adicción, un refugio diurno.

—Lo que está haciendo el Ministerio del Interior en Montevideo es levantar a las personas que están en la calle y llevarlas a un centro en Casavalle. ¿En Canelones también se las levanta compulsivamente?

—Hemos hecho, sobre todo en Las Piedras, operativos con el Ministerio del Interior, y los llevamos a un refugio. La fisionomía de la ciudad hace que la vía del tren corte en dos la ciudad. Ahí se había instalado mucha gente en carpas donde cobraban peaje, donde había prostitución solapada en las carpas. Esto fue, a fines de 2024, principios de 2025.

—¿Es un problema la prostitución en el departamento?

—Tenemos esta problemática en Las Piedras con la gente en situación de calle. Tenemos un tema delicado de múltiple abordaje y problemática en Santa Rosa, donde tenemos una gran cantidad de cubanos viviendo. Hemos detectado alguna situación de esas características allí.

—Esta semana se empezó a tratar en el Parlamento un proyecto para reducir el valor de las multas de tránsito. ¿Cuál es tu visión?

—Antes de que se desengancharan las multas del pago de patente (NdR: que sucedió en el gobierno de Luis Lacalle Pou) teníamos una morosidad entre un 10% y un 15%. Después, pasamos a tener una morosidad un 40%. Estoy de acuerdo con volver a engancharlas. Después, ¿las multas son caras? Estamos dispuestos a analizar bajarlas. Porque poner multas muy cuantiosas que después la gente no puede pagar no sirve para nada. Ahora, yo no estoy de acuerdo en bajar las multas por alcoholemia y tampoco cuando se duplica la velocidad autorizada.

—Fue secretario general de Orsi durante diez años cuando fue intendente. ¿Son amigos?

—Es una amistad. Nos conocemos de la ciudad de Canelones donde nos conocemos todos, como mis padres conocieron a sus padres. Y fue profesor mío de historia cuando yo tenía 15 años.

—¿Era buen profesor?

—Sí, era un buen profesor. Lo que pasa es que también va mucho en si te gusta la materia. A mí me gustaba mucho. Y él era un profesor joven, de 26 años, cuando había toda una camada de veteranos. En un salón donde eran todos bancos en fila, una tarima y el escritorio del profesor ahí arriba, Yamandú bajaba la silla del escritorio y nos hacía sentar en ronda. Era un profesor distinto. Siempre digo que la primera vez que lo voté tenía 15 años porque había que elegir al profesor coordinador del grupo y salió por unanimidad Yamandú. Después, lógico, en los últimos 20 años conviví más horas con él que con mi propia familia.

—¿Cómo ve las críticas que se le hacen, por ejemplo, de que no se avanzó lo suficiente en el primer año de gobierno?

—En los últimos años nos pusimos muy ansiosos. Hace poco tiempo Yamandú empezó a hacer uso de su presupuesto. ¿Y cómo no voy a confiar en que los resultados van a estar? Estamos hablando de una persona que gobernó 20 años un departamento complicado como Canelones: diez como secretario general y diez como intendente. Dejó la intendencia con un 65 % de aprobación. Habría que repasar, pero quiero ver qué político compitió en cinco elecciones y ganó las cinco. Invicto. Ganó tres en un año… Cuando me critican a Yamandú, que aquello, que lo otro, que lo ridiculizan…

—¿Le parece que lo ridiculizan?

—Y me parece que pasó en campaña, ¿no? Lo ridiculizaban permanentemente.

—¿Lo ve como algo unánime?

—No, porque mucha gente que lo ridiculizaba después dijo: “epa, mirá vos”. Aquello de subestimar a veces a Canelones. “Yamandú viene de la B, el otro viene de la A”, como dijo algún politólogo por ahí alguna vez. El que viene de la B ganó cinco elecciones.

—¿Se ve en el mismo recorrido que hizo él? ¿Quere ser presidente?

—No. Yo estoy cumpliendo el sueño en mi vida. Desde que tengo 15 años quiero ser intendente de Canelones.

—La narrativa sería muy interesante. En el liceo Tomás Berreta, que tiene el nombre del primer presidente canario, dio clases Orsi, el segundo presidente canario, a Legnani, el tercer presidente canario. ¿Lo pensó así alguna vez?

—(Se ríe). No.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar