VOTACIÓN
Aseguró que el 27 de marzo "mucha gente va a ir a votar a favor o en contra del gobierno", y que la LUC "es parte esencial del programa de gobierno de la coalición".
El presidente Luis Lacalle Pou planteó este jueves que el referéndum por la Ley de Urgente Consideración (LUC) tiene una "significación importante" para él porque entiende que el voto se dividirá entre los que le van a "dar vida" al gobierno y los que van a "por un palo en la rueda" y no descartó que se puedan hacer modificaciones a la norma que, dijo, es "perfectible".
"Le doy a este 27 de marzo una significación importante", aseguró esta mañana el presidente en diálogo con Primera mañana (El Espectador), horas más tarde de su discurso en la Asamblea General, a dos años de su mandato. "Sobre la convocatoria no quiero adjudicar intenciones. Ahora, no me cabe la menor duda que mucha gente va a ir a votar a favor o en contra del gobierno. No sabría valorar qué porcentaje es", dijo.
Para Lacalle Pou, en este caso, la definición "termina siendo binaria", y ejemplificó las dos posturas "No sé si la LUC está bien o no, pero más o menos veo que el gobierno la está tratando de sacar adelante, vamos a darle vida. O 'creo que la LUC es mala, no sé por qué, vamos a ponerle un palo en la rueda al gobierno", expresó.
De todas formas, insistió que "decir que si la LUC se deroga es lo mismo, no, no es lo mismo", porque allí está contemplada "gran parte" de los puntos del Compromiso por el país, los principales puntos del programa político de la coalición.
"Es un tema importante para nosotros. No voy a decir 'por si no ganamos le saco méritos a la LUC'. No, es parte esencial del programa de gobierno de la coalición. En ese sentido, yo le doy a este 27 de marzo una significación importante", remarcó.
Consultado sobre si es posible corregir aspectos de la ley si se mantiene, respondió: "¿Por qué no? creer que un instrumento de una creación humana es perfecto es negar que siempre puede ser perfectible. No sé si los hay, no sé si los comparto, pero puede haber una posibilidad de hacerlo".
Por otro lado, el mandatario se refirió a la reforma de la seguridad social y adelantó que seguirá adelante a pesar de los obstáculos que pueda tener ante esta decisión, que dijo, requiere "coraje político".
Ante un aumento de la esperanza de vida, un "cambio muy grande" en las formas de trabajo, y otros elementos se busca "un sistema sostenible, entre otras cosas, porque tenemos que asegurar que va a haber jubilados, con un menor crecimiento de la población", dijo.
De todos modos, puntualizó que "los únicos que no tienen que preocuparse, ni para bien ni para mal, son los jubilados actuales". Adelantó, además, que el gobierno "tratará de tener un aumento diferencial para las jubilaciones mínimas".
"Cuál es el criterio que el grupo asesor que ha tenido, y yo comparto: incluir todos los sistemas jubilatorios", expresó. En tanto, puntualizó que no "cree pertinente" que la población "siga en procesos de salvataje de cajas particulares". Por este motivo, analizarán "las aproximaciones que se hacen en los distintos subsistemas".
Ante la "urgencia" de la reforma "hay que tener coraje político, porque no vale decir 'hay que, hay que, y después no hacerlo". Al mismo tiempo, aseguró, hay que tomar medidas que "vayan a favor de la sostenibilidad", y apuntó contra la reforma previa, durante la administración de Ernesto Murro en el organismo, que "le generó un enorme déficit al BPS. Dijo que iba a costar US$ 30 millones y costó tres veces más".
Planteó que como se analiza la seguridad social de los próximos 30 años, "lo ideal sería razonablemente sentarnos a una mesa todos los partidos políticos" para analizar los aspectos en que pueden "estar todos de acuerdo para sostener este sistema".
"¿Si no consiguen consenso, igual van a avanzar? Mi respuesta como presidente de la República es que sí", enfatizó. "Si todos sabemos que vamos rumbo al precipicio, ¿miramos para el costado?", lanzó.
Adelantó que "en el correr del año, seguro" que va a remitir el proyecto de reforma al Parlamento. "Veremos si se logran consensos con los partidos de oposición", dijo, aunque reconoció que esto "parece difícil".
"Tengo la obligación de ocuparme del Uruguay de hoy pensando en el Uruguay del mañana. No quiero pasar cinco años por acá sabiendo que tengo que hacer algo y no lo hice porque no me dio el cuero. Por eso no quiero ser recordado", sostuvo.
El 12 de noviembre pasado la Comisión de Expertos en Seguridad Social (CESS) aprobó por 10 votos a favor y cinco en contra el informe final de recomendaciones de una reforma jubilatoria. Con todas o parte de las recomendaciones, el Poder Ejecutivo redactará un proyecto de ley.
Respecto a la edad mínima para jubilarse, actualmente en 60 años de edad, como adelantó El País, la CESS propone “no modificar las edades jubilatorias de las personas nacidas antes del 1º de abril de 1966” (los incluidos en la ley de Cincuentones) y para el resto, el informe establece dos opciones de suba gradual de la edad mínima jubilatoria.
A su vez, recomienda que todos los sistemas converjan a los 65 años de edad mínima para jubilarse, entre varios aspectos.
"Ya debería ser hora de cesar esa emergencia sanitaria"
Consultado sobre si seguirá vigente la declaración de estado de emergencia nacional desde marzo de 2020 por la pandemia del covid-19, respondió: "Todos los días me levanto con la intención de que cese esa emergencia. El tema son las herramientas que les genera al gobierno y hay que tener claro si no se van a necesitar en un futuro próximo". Remarcó, en tanto, que "ya debería ser hora de cesar esa emergencia sanitaria por lo que está pasando en el mundo y en el país (...) quizás en estos próximos tiempos podamos avanzar en ese sentido".
"Obviamente que me molestó" decisión de Bustillo
Lacalle Pou también fue consultado sobre si no hay duda alguna de la continuidad de Francisco Bustillo al frente de Cancillería tras su decisión de no apoyar condena de la OEA a la invasión rusa, que luego revocó el gobierno por su instrucción. "Claramente, para no sacarme el lazo con la pezuña, Bustillo se equivocó, cometió un error con respecto a las formalidades en la OEA. No en lo conceptual". Valoró que van "en línea" con la condena a la invasión rusa a Ucrania tanto las declaraciones desde Cancillería previamente y por parte del gobierno. "No se suscribió la moción de la mayoría, aunque se tuvo una posición propia. Para mí eso fue un error. Obviamente que me molestó, que como jefe de Estado dije 'no, esto no es lo que pensamos que debe pasar', y enmendamos esa situación". De todos modos, resaltó que está "satisfecho" con el trabajo de Bustillo, tal como dijo en Artigas días atrás.