LA LUCHA CONTRA EL VIRUS

Gobierno ajusta plazos de vacunación contra el coronavirus

El gobierno anunció un plan de vacunación contra el coronavirus en tres etapas, que aún no tiene fecha para ser iniciado porque se está en negociación reservada con los laboratorios.

El ministro Daniel Salinas y el secretario de Presidencia Álvaro Delgado informaron sobre la negociación para obtener las vacunas. Foto: Leonardo Mainé
El ministro Daniel Salinas y el secretario de Presidencia Álvaro Delgado informaron sobre la negociación para obtener las vacunas. Foto: Leonardo Mainé

El gobierno decidió ajustar los plazos de vacunación contra el coronavirus y modificó el tiempo establecido para suministrar las dosis en el momento en que llegue la vacuna a Uruguay. El anuncio fue realizado este miércoles por el subsecretario del Ministerio de Salud Pública, José Luis Satdjian.

Se está "trabajando para suministrar 600.000 dosis por mes" de la vacuna contra el COVID-19. El motivo es que "se requiere una vacunación que sea masiva, progresiva y ordenada", agregó.

Estos plazos, entonces, difieren con los anunciados ayer durante la Comisión de Salud del Parlamento, donde el gobierno anunció un plan de vacunación contra el coronavirus en tres etapas.

Los datos informados, indicaban que en cuatro meses se preveía vacunar a 600.000 personas, en una segunda fase a 900.000 en un plazo de 32 semanas, y se culminaría con la inmunización de 1.336.000 personas.

En una reunión de siete horas en la Comisión de Salud del Senado, a la que comparecieron el secretario de Presidencia, Álvaro Delgado, y el ministro de Salud Pública, Daniel Salinas, se informó del plan de inmunización del gobierno, que aún no tiene fecha para ser iniciado porque se está en negociación reservada con los laboratorios.

El MSP informó que en una primera etapa se vacunaría a un conjunto de la población de 600.000 personas en 16 semanas. Se abarcará a personal de salud, servicios esenciales (como el transporte), a mayores de 65 años, y a quienes tengan comorbilidades graves "con todos los problemas que esto puede determinar en materia de faltante de datos de eficacia y seguridad, y de aceptabilidad y adherencia a la vacunación de la población", dijo Teresa Picón según consta en la versión taquigráfica a la que accedió El País.

A su vez, dentro del grupo se incluirá a la población de diferente forma: primero se priorizará al personal de salud de riesgo, luego a los mayores de 75 años, y en una última instancia a los de entre 66 y 75 años.

A partir de la semana 14 (es decir, antes de que se termine de inmunizar a la primera tanda) se comenzaría con la segunda fase que llegaría a 900.000 personas, entre las que estarían docentes, otros servicios esenciales y población entre 45 y 65 años. Al cabo de siete meses se harbía vacunado a 1,5 millón de personas, las más expuestas al virus o las de mayor riesgo.

Una enfermera prepara una dosis de la vacuna contra el COVID-19. Foto: AFP
Una enfermera prepara una dosis de la vacuna contra el COVID-19. Foto: AFP

La última etapa implicaría llegar a inmunizar a 1.350.000 personas, de un universo de entre 15 y 45 años. No habrá vacunación a menores de 15 años, porque según explicó Picón "no se ha demostrado que para los menores de 15 años haya una vacuna".

La vacuna, al no ser obligatoria, implica un plan de máxima. Esto significa que no necesariamente será esa la cantidad exacta de personas que se terminen vacunando.

Ayer, las autoridades dieron a entender que no se apostará a vacunas de una sola dosis porque son de menor efectividad.

"No vamos a aceptar algo que ya estamos escuchando que ocurre, donde algunos países para vacunar a más gente están dando solo una dosis y no van a asegurar la segunda. Todos los trabajos –pocos– de respaldo dicen que los resultados de eficacia y seguridad se dan con dos dosis. No queremos vacunar con algo sin saber qué resultados vamos a tener después. Nosotros estamos pensando que una vez que se dé la primera dosis ya se va a reservar la segunda para esa persona"", dijo Picón.

Si se cumpliera con ese plan se vacunarán 2.836.000 personas en total, según informó el propio Salinas en conferencia de prensa. “En el escenario 3, en el escenario de máxima, se considera una población objetivo de 2.836.000 personas. El tema con los laboratorios es que no se puede hablar cantidades, números, ni tipo de tecnología que se esté considerando”, explicó.

De hecho, buena parte de la sesión se declaró reservada, por lo que se retiraron los taquígrafos y no figurará en actas lo informado acerca de la negociación con 13 laboratorios, dentro de los cuales hay cinco que reúnen las mejores condiciones a juicio del gobierno. Delgado dijo que se maneja todo en reserva por “acuerdos de confidencialidad”.

En ningún momento el gobierno dio fechas para iniciar la vacunación contra el COVID-19, lo que implicó que desde el Frente Amplio se criticara la falta de certezas.

“Uruguay tiene una historia muy rica de vacunación y de confianza en la población, y la vacuna del coronavirus no va a ser la excepción. Este gobierno va a priorizar cuidar a la gente. Acá no estamos hablando de la barata ni de la rápida, estamos hablando de la segura y por esto no es una decisión del gobierno sino de un grupo científico”, aseguró Delgado en conferencia de prensa.

En la misma línea, Salinas insistió en que hay un “plan de vacunación” y “planes alternativos generados para temas logísticos”. “Estamos confiados en que vamos a llegar a buen puerto y si no podemos decir más en este momento es porque tenemos limitaciones de orden legal”, precisó.

Durante la reunión se presentó un ranking de 13 vacunas. El MSP y el Grupo Asesor Científico Honorario (GACH), que participó de forma virtual, detallaron el puntaje para cada una de las dosis que están en fase tres, es decir prueba clínica en humanos.

En el Frente Amplio quedó otra imagen. “Hoy nos enteramos de que hay un plan de vacunación. Ese plan de vacunación no tiene una fecha de inicio ni se habla de laboratorio. Entendemos que no es un plan de vacunación aún”, advirtió la senadora del Movimiento de Participación Popular, Sandra Lazo.

Por su parte, el senador socialista y exministro de Salud, Daniel Olesker, habló de “improvisación” y “retraso” de parte del gobierno a la hora de definir la compra de las vacunas, ante lo cual considera era un previsible aumento de casos.

Conejillo de Indias.

Desde la coalición, el senador Gustavo Penadés defendió al gobierno, al indicar que “Uruguay no se demoró” y solo está “tratando de negociar en las mejores condiciones posibles”.

“Hay países que han permitido la utilización de sus ciudadanos con el objetivo de tener esas vacunas en tiempo récord, podríamos decir como conejillo de indias. Esa no es la decisión de Uruguay”, concluyó Penadés en la conferencia de prensa.

“Se gasto un solo punto del PBI”, aseguró el FA

“Hay una visión sanitaria que no refleja la realidad”, dijo el senador socialista Daniel Olesker, respecto al manejo que hace el gobierno de la pandemia. Con esto se refirió principalmente a lo que entiende como falta de respuestas económicas que permitan “reducir la movilidad” y así contener el avance del coronavirus.

“Hemos notado una disposición a no gastar dinero para hacer frente a la pandemia. Desde que empezó esto se gastaron 500 millones de dólares, un punto del PBI”, concluyó Olesker.

Cruce de reproches con el Frente Amplio
Sandra Lazo y Daniel Olesker en conferencia de prensa tras Comisión de Salud. Foto: Leonardo Mainé.

El ambiente estuvo caldeado ayer en la Comisión de Salud del Senado, donde se generó un fuerte cruce entre el ministro Daniel Salinas y el senador socialista Daniel Olesker, quien protagonizó otra discusión con el nacionalista Gustavo Penadés.

“El estilo de la reunión de parte de la coalición fue de reproche y mal. No estuvo bien”, dijo Olesker ayer en conferencia.

Según supo El País, dentro de la reunión el socialista dijo que el gobierno estuvo “omiso” y eso generó una dura respuesta de la coalición. El primero en contestar fue Penadés, le siguieron el secretario de Presidencia, Álvaro Delgado, y luego Salinas. “No voy a aceptar que se acuse al gobierno de omiso”, respondió Penadés. Enseguida aseguró que desde el FA no se votó la reglamentación del derecho a reunión.

Delgado respondió en los mismos términos, pero Salinas enumeró una a una las movilizaciones que se habían hecho desde mayo hasta ahora, y aseguró que desde el FA se estimuló a concurrir. “¿Cómo puede ser que el GACH recomiende separar sombrillas y no se entiende que una marcha es igual o peor en sus efectos?”, preguntó.

En tanto, cuando habló Penadés desde el FA sugirieron que “faltaba a la verdad”, a lo que este respondió: “A sus mentiras las escuché callado, así que ahora escuchen ustedes”.

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