REUNIÓN EN TORRE EJECUTIVA

El gobierno le dice al FA que de la crisis por el coronavirus "salimos todos juntos"

Las autoridades del gobierno evaluaron como “muy positivo” el intercambio mantenido con la delegación del Frente Amplio, que presentó iniciativas al presidente para hacer frente a la crisis.

Se estrenó el Frente Amplio como oposición ayer en la Torre Ejecutiva, en la primera reunión con Luis Lacalle Pou como presidente.

Pero más allá de los contenidos puntuales de la charla, la señal más fuerte fue el mensaje político a la población. A menos de un mes del cambio de mando, en donde el Frente Amplio asumió su nuevo rol de oposición por perder las elecciones nacionales, la delegación del partido político de izquierda llegó al despacho del jefe de Estado con la mano tendida.

Las autoridades del gobierno evaluaron como “muy positivo” el intercambio. El presidente Lacalle manifestó en el encuentro que su equipo está dedicado al ciento por ciento para sacar adelante al país en medio de la pandemia mundial, y que para eso también necesita del apoyo del Frente Amplio.

Una fuente del Ejecutivo comentó a El País que le transmitieron a los frenteamplistas, que la idea de “que de esta salimos todos juntos, no es solo un eslogan”.

Una delegación del Frente Amplio se reunió ayer con el presidente de la República para analizar la crisis sanitaria. Foto: Leonardo Mainé
Una delegación del Frente Amplio se reunió ayer con el presidente de la República para analizar la crisis sanitaria. Foto: Leonardo Mainé

Acercamiento político.

El encuentro, que duró casi una hora y media, sirvió para “romper el hielo” después de las críticas que habían surgido desde la izquierda a lo que fueron los primeros días de la gestión de gobierno.

Desde el inicio, la delegación encabezada por el presidente del FA Javier Miranda e integrada por el secretario general del Partido Comunista Juan Castillo y los senadores Daniel Olesker (PS) y Mario Bergara reconocieron que el contexto era de emergencia sanitaria.

La delegación expresó al gobierno que en términos generales se compartía el rumbo de las medidas, pero también había matices o la idea de “profundizar” algunas de las líneas de acción.

A su vez, los dirigentes del FA dejaron en claro que creían en la política en base a “gestos” y valoraban el “gesto” de Lacalle Pou de recibirlos. Por lo que pidieron que “la salida” a esta crisis debía gestarse en una mesa de diálogo. En ese marco pidieron que sean tenidas en cuenta tanto las organizaciones sociales, como el Pit-Cnt y el sector empleador. Dejaron claro que eso no le quita iniciativa al gobierno y permitiría ponerse de acuerdo en una serie de medidas.

Concretamente, la delegación y en especial Olesker defendió la propuesta realizada del pago de un salario mínimo nacional a cuentapropistas y trabajadores informales. La medida abarcaría un mínimo de 200.000 personas (beneficiarios de las tarjetas Uruguay Social y asignaciones familiares) que podrían llegar a extenderse hasta 300.000, lo que supondría el cobro de unos US$ 330 al mes por un período de tres meses. Esto tendría un costo de entre US$ 250 millones y US$ 300 millones, si se descuenta lo que ya reciben de asignación o tarjeta del Mides.

La impresión de la delegación del FA es que Lacalle Pou se detuvo en el análisis de estos datos y se interesó por los números. Lo que se analizó de forma positiva por la delegación, aunque no hubo ninguna respuesta formal de parte del presidente. El primer mandatario pidió al FA que utilizando la llegada que tiene la coalición a grandes porciones de la población se contribuyera a una solicitud de que las personas se queden en sus casas y no vayan a la rambla o a parques.

“Fue una reunión desestructurada que permitió un intercambio de ida y vuelta y generar confianza entre las partes. El objetivo principal es que nosotros fuimos a pedir por los que no tienen voz y están en una situación complicada, pedir por los que no tienen voz e incorporar a todos los sectores de la sociedad y ponerle una mirada de atención a los que no tienen espalda. Nos pareció que el gobierno fue receptivo”, dijo Castillo a El País.

Javier Miranda, Azucena Arbeleche y Luis Lacalle Pou este martes. Foto: Leo Mainé
Javier Miranda, Azucena Arbeleche y Luis Lacalle Pou este martes. Foto: Leo Mainé

Miranda: hay un “clima franco”

En una conferencia de prensa luego de la reunión los dirigentes del Frente Amplio comentaron cómo fue el encuentro. Miranda contó que hubo un “clima franco” y un diálogo “distendido” que “recorrió toda la reunión”. Además, explicó que reiteraron su “voluntad de colaboración”. “Como oposición aportamos puntos de vista, dialogamos de forma seria y responsable”, agregó. Asimismo, dijo que coinciden en “la fuerte exhortación” a “mantener lo más posible la distancia social”, sobre todo “ahora que viene la Semana de Turismo”. Miranda también señaló que se les informó que el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) convocará al Consejo Superior Tripartito. Por otra parte, Bergara agregó: “Hay una visión bastante acordada de gastar hoy en un montón de medidas para el evitar el deterioro” en varios sectores “para que el día después sea mucho menos costoso recomponer y normalizar la situación”. Olesker en la conferencia de prensa explicó que la propuesta de un subsidio tendría un costo total entre US$ 220 millones y US$ 240 millones de abarcar tres meses. El lunes, en tanto, el partido de oposición le solicitó al expresidente Tabaré Vázquez que “convoque y coordine un amplio equipo de ciudadanas y ciudadanos, de reconocida trayectoria”.

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