Fuerte choque en el Senado por la figura de José Batlle y Ordóñez: colorados al cruce de Sebastián Da Silva

El senador del Partido Nacional afirmó que el "sueño húmedo batllista" acompaña a Uruguay hasta hoy, pero "no hay gente que ponga la plata para mantener un Estado como el que quería Batlle".

El senador del Partido Nacional, Sebastián Da Silva.
El senador del Partido Nacional, Sebastián Da Silva.
Foto: Darwin Borrelli/archivo El País

Un nuevo intercambio con duros términos se dio en las últimas horas en el Senado de la República, en este caso por un proyecto —que finalmente se aprobó— para que el Banco Central del Uruguay proceda a la acuñación de monedas conmemorativas del 170° aniversario del nacimiento de José Batlle y Ordóñez. Legisladores del Partido Colorado valoraron, desde una perspectiva histórica, las ideas y acciones llevadas adelante por el fallecido dirigente político pero Sebastián Da Silva, del Partido Nacional, hizo un comentario que llevó a las críticas de sus colegas.

Quien tomó la palabra en primer lugar fue el senador colorado Robert Silva, quien presentó la propuesta y resaltó que "siempre es trascendental saber de dónde venimos para potenciar hacia adónde vamos", y pidió recordar la figura de Batlle sin que eso lleve a "una lógica de inmovilismo". Mencionó que el expresidente fue "uno de los arquitectos del Uruguay moderno" y que "sigue presente cuando un niño cruza la puerta de una escuela pública con la esperanza de construir un futuro mejor, o cuando un trabajador encuentra la protección de su dignidad, o cuando un ciudadano ejerce libremente su derecho a pensar, a opinar y a disentir".

Silva resaltó que Batlle entendió que la misión del Estado "no consiste únicamente en administrar sino también en crear oportunidades para que cada persona pueda desarrollarse plenamente". "Gobernar para transformar la realidad para hacerla más justa, más libre y más humana, esa fue la esencia del liderazgo batllista", dijo y agregó que "nunca enfrentó la libertad con la justicia social".

Graciela Bianchi, del Partido Nacional, resaltó la figura de Batlle pero puso matices al señalar que tuvo "sus claros y sus oscuros" y que no es bueno "que se enseñe a las siguientes generaciones que fue una persona única, perfecta e irrepetible", sino que era "producto de su tiempo". "No sé lo que nos diría hoy, no es científico hacer ese tipo de planteamientos, no tenemos la menor idea, murió en 1929, sus ideas muchas veces fueron bien utilizadas y otras no tanto", indicó.

Pero la queja de los colorados surgió cuando tomó la palabra Da Silva, crítico del batllismo. Cuestionó las "veneraciones hacia una figura controversial" como Batlle, quien no puede ser considerado, a su entender, como una "vaca sagrada intocable". "Podemos entender muchas veces la modernidad de ese Batlle y Ordóñez es una faceta y su absoluto primitivismo en otras", dijo y criticó "ese sueño húmedo batllista" que acompañó al país "durante todos estos años sin importar la condición económica social".

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José Batlle y Ordóñez.

En este sentido se refirió a "sacramentos inspirados en los intérpretes del batllismo" con los cuales no está de acuerdo: "Yo no estoy de acuerdo en que el Estado sea el que reforme la felicidad de la gente más necesitada; no estoy de acuerdo con que el Estado tenga que meterse en cada uno de los estamentos económicos y sociales; o con que la igualdad está por encima de la prosperidad". Añadió que Uruguay tiene "como una siesta" a partir de quienes han querido trasladar "ejemplo de inicios del siglo XX" hasta la actualidad. "Nunca estuve de acuerdo con el Estado de bienestar", afirmó, y sentenció que esa idea es "inviable en el año 2026". Además apuntó que, sin Batlle, "no necesariamente" Uruguay habría sido "un país peor". "Terminemos con traer el batllismo al 2026, no hay gente que ponga la plata para mantener un estado como el que quería Batlle", concluyó.

El audio de Lacalle Pou que trajo a escena Andrés Ojeda

Andrés Ojeda, secretario general del Partido Colorado, tomó la palabra e intentó reproducir con su celular unas declaraciones que en el año 2023 hizo el entonces presidente Luis Lacalle Pou: "Hay que terminar de una vez con esos negros y blancos de que la presencia del Estado atenta contra la libertad o contra el mercado. El Estado a veces es el único que puede hacer piecito para que la persona goce de la libertad que no tiene". Este audio provocó otra discusión en el Senado, en este caso entre Ojeda y la presidenta Carolina Cosse, quien le recriminó que a su hora solo él podía hablar y no era menester traer palabras de una persona ajena a la cámara.

Más allá de esta otra discusión, Ojeda estuvo de acuerdo con los dichos de Lacalle Pou y afirmó que "el rol del Estado hoy es archicompatible con la igualdad". "Partimos de lugares distintos y hay desigualdades, es el Estado quien tiene que hacerle piecito a las personas para que puedan tener oportunidades de crecimiento y mejora", agregó.

Silva, presentador de la iniciativa, retomó la palabra tiempo después para cuestionar la "falsa oposición" planteada minutos antes por el senador blanco. "La igualdad es la que genera la prosperidad, no tengo dudas", dijo y aclaró: "El Uruguay no sería el Uruguay si no hubiéramos tenido al Pepe Batlle. Estaríamos mucho peor. Basta mirar lo que es la realidad en nuestra Latinoamérica para darnos cuenta de que nosotros somos algo distinto porque logramos construir políticas públicas que trascendieron a esta persona que hoy estamos homenajeando".

También Tabaré Viera, senador colorado, dijo que no podía "dejar de rechazar el tono y las expresiones" con las que Da Silva "calificó a los batllistas".

Sin embargo, Da Silva no se quedó allí. En su cuenta de X compartió su discurso y recibió quejas de un diputado colorado, Felipe Schipani: "Tu intervención fue una falta de respeto. Burlarte del batllismo hablando del 'sueño húmedo batllista' degrada el debate. Pero, además, demuestra que no entendiste el momento político. Si queremos construir una alternativa de gobierno, no podés dedicarte a agraviar a tus propios socios. Sobre el fondo del tema, no sorprende. Venís de una tradición política cuyo máximo referente llegó a decir que era 'deplorable' y un 'mal social' que hubiera zapateros bachilleres. El batllismo, en cambio, luchó para que el origen social nunca fuera un límite para acceder a la educación y progresar. Se puede discrepar. Lo que no se puede es faltar el respeto".

Da Silva le respondió con ironía: "Feli. Es mucho más lo que nos une de lo que nos separa. Cada cual con sus ideas. Para haber participado del debate tenés que ser senador. Beso".

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