En pocas semanas, el Frente Amplio (FA) salió en respaldo de distintas dirigentes mujeres en varias declaraciones públicas: a la ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg; a la senadora Blanca Rodríguez; a la subsecretaria del Interior, Gabriela Valverde; y a Fabiana Goyeneche, asesora de Asuntos Culturales del Ministerio de Relaciones Exteriores.
En orden cronológico, el 20 de agosto la Presidencia del FA decidió emitir un comunicado “ante los ataques y la exposición pública” hacia Goyeneche, a raíz de una polémica suscitada por una artículo en la Rendición de Cuentas que finalmente no fue votado por ningún diputado. El 7 de setiembre, el Secretariado Ejecutivo se expresó sobre la “escalada de agravios y violencia política” contra Lustemberg, a raíz de declaraciones del senador Martín Lema -que posteriormente reivindicó lo expresado- y del exabrupto de Carlos Camy hacia la jerarca del Ministerio del Interior durante una comisión del Parlamento. En el caso de Camy, ya había pedido disculpas públicamente, al igual que Valverde por sus dichos sobre el exsenador Jorge Larrañaga, que habían generado malestar en filas del Partido Nacional y, en particular, en el senador blanco, amigo muy cercano al exministro. Una semana después, este lunes, la Mesa Política del FA rechazó las “agresiones y la campaña de descalificación y desprestigio” que sufrió la exconductora de Subrayado. En la misma declaración, volvió a hacer referencia a la “violencia política basada en género”, luego de que la senadora se pronunciara a favor de “promover una regulación contra los discursos de odio en redes sociales”.
“Las agresiones contra Blanca Rodríguez se desarrollan de forma sistemática ante cada iniciativa. El método utilizado, de descalificar a la persona y no debatir ideas, es parte de las prácticas estructurales de violencia machista para amedrentar y silenciar a las mujeres que asumen el compromiso de ocupar lugares de representación política”, apuntó el FA.
En menos de un mes, la principal fuerza política del país divulgó tres diferentes declaraciones públicas en respaldo a cuatro dirigentes mujeres políticas que pertenecen a su colectividad, acción inédita hasta el momento. La presidenta de la Comisión de Género del FA, Florencia Astori, dijo a El País que la reacción de la fuerza política respondió a lo poco habitual que en las últimas semanas fue el “nivel de violencia que han sufrido las compañeras”.
“Si bien son tres situaciones diferentes, las tres terminan mostrando que la descalificación personal, el hostigamiento, el agravio o el intento de amedrentar a mujeres que ocupan lugares de decisión de alto rango se da de forma sistemática. El FA ahora decidió mencionarlas públicamente por sus nombres”, acotó.
En la misma línea, el presidente del FA, Fernando Pereira, dijo que esta acción política responde a “actos de violencia basadas en género y a prácticas machistas insostenibles en este siglo”. “¿Vos viste lo violentos que están? Salvo Camy, los demás ni siquiera toman nota. Se ponen en la lógica de la ideología de género, que es absurda si se tiene en cuenta que solo por violencia física y psicológica hay más de 33.000 denuncias por año”, afirmó a El País.
Pereira, a su vez, hizo referencia al tono de las críticas que recibe en muchas oportunidades la vicepresidenta, Carolina Cosse, y señaló como elemento político a tener en cuenta la “poca cantidad de mujeres que tiene la coalición de gobierno en el Parlamento”. “Los ataques sistemáticos a Blanca y a su hija -la directora nacional de Cambio Climático, Fernanda Souza, que esta semana fue otra vez criticada en la red social X- no son cosas naturales de la política. Son actos de violencia basada en género que vamos naturalizando tanto que después no hay un límite. No todo son ataques, pero hay una violencia hacia las mujeres políticas que es inadmisible y que luego habilita excesos mayores”, reflexionó.
Frente a la sucesión de comunicados, la oposición, en tanto, acusó al FA de “victimización” y de “banalizar” la discusión política, así como de invocar la violencia basada en género ante circunstancias o cuestionamientos que, para dirigentes blancos y colorados, forman parte del debate político habitual.
Protocolo plantea crear una comisión
Entre las novedades que incorpora el nuevo protocolo aprobado se establece la creación de una comisión especializada para el tratamiento de denuncias de violencia política basada en género que tendrá tres integrantes. Su cometido será elaborar un informe en un plazo máximo de 30 días y elevar, junto con sus conclusiones, todas las actuaciones al Tribunal de Conducta Política.
Protocolo
Al unísono, recientemente el FA aprobó su nuevo Protocolo de Actuación ante Situaciones de Violencia basada en Género hacia las Mujeres y Disidencias -el primero fue aprobado en 2016-, que consta de varios capítulos, entre ellos, uno referido a violencia política.
El protocolo, que fue revisado y tuvo varios cambios respecto al de 2020, incorporó como novedad que también se tramiten denuncias por violencia ocurrida en el ámbito privado. La modificación se produjo, en particular, a partir de un caso emblemático: la denuncia contra el exdiputado Gerardo Núñez -quien terminó renunciando a su banca en 2023 por decisión del Partido Comunista del Uruguay (PCU) y posteriormente fue absuelto por la Justicia. En ese caso, hubo una discusión a la interna del partido de si competía al Tribunal de Conducta Política (TCP) del FA actuar, pero finalmente quedó saldada con la decisión de Nuñez y del PCU.
Pero además hubo otro caso de alta notoriedad que también marcó ruidos y enfrentamientos internos en la fuerza política, cuando Martina Casás denunció por acoso laboral y sexual al exdiputado Gustavo Olmos (hoy fallecido). En ese momento, ambos involucrados -Casás era la suplente de Olmos- pertenecían a Seregnistas y la acusación fue a través de los canales internos de Marea Frenteamplista, sector que presentó formalmente la acusación ante el TCP. En Fuerza Renovadora, incluso, persiste hasta hoy el malestar por la forma en que se procedió a la interna de la fuerza política. Así quedó de manifiesto en un congreso de su sector celebrado en diciembre del año pasado, donde se calificó de “infame” la denuncia que le “destrozó la vida” a Olmos, fallecido en setiembre de 2025 a causa de un cáncer.