En la previa a discurso de Lacalle Pou, blancos se enfrascan en polémica interna sobre qué oposición ejercer

Mientras algunos intendentes se distanciaron de la crítica dura, el senador Da Silva insistió con su estilo: "El país no se saca adelante cuando la carrera es saber quién pone las baldosas más lindas en una plaza, sino cuando uno realmente construye más libertad".

Sebastián Da Silva, senador del Partido Nacional, con En Clave País.
Sebastián Da Silva, senador del Partido Nacional, con En Clave País.
Foto: Darwin Borrelli

Más allá de las diferencias de estilo personal, desde hace tiempo está claro en el Partido Nacional, pero más aún en este período, cuando le tocó nuevamente pasar a la oposición, que hay dos formas de ofrecerse a la ciudadanía como una alternativa de gobierno, y que ha llevado a algunos de sus principales dirigentes a dejarlo bien claro en la escena pública.

Una de esas maneras de hacer política es la que llevan adelante los 14 intendentes blancos, que articulan con armonía sus políticas y necesidades en el Congreso de Intendentes —ámbito donde conviven y se relacionan sin mayores rispideces con los tres actuales jefes comunales que tiene el Frente Amplio, lo que todos los nacionalistas suelen destacar con frecuencia—. La otra es la de la oposición frontal y sin muchos escrúpulos que se observa todos los días puertas adentro del Palacio Legislativo.

No todos los legisladores cortan grueso, pero entre los blancos asumen sin mucha vuelta que quienes pertenecen al sector hoy mayoritario de este partido, que es Alianza País —en particularel senador Sebastián Da Silva, pero no únicamente—, más algunos referentes del Herrerismo —entre otros, el diputado Juan Martín Rodríguez— no tienen mayores miramientos a la hora de responder al Frente Amplio y criticar a la administración de Yamandú Orsi.

Algunos dirigentes que han cultivado este perfil más combativo reflexionan que "estar en la tribuna Olímpica" no es necesariamente para todos los perfiles, y que —siguiendo la metáfora— ubicarse en las cabeceras populares, por el contrario, otorga mejores y más palpables beneficios políticos.

"¿Quién dijo que hace daño a la democracia la polarización?", se preguntó, hablando sobre esto mismo, el propio senador Da Silva este jueves, en su entrevista con En Clave País. "¿Dónde está escrito?". Esa es una conclusión que atribuyó a "los politólogos zurdos".

La "modita" de los intendentes

En estos días se hicieron frecuentes distintas declaraciones que reflejaron estas dos maneras de enfrentar al gobierno frenteamplista. En Clave País fue escenario de algunas de ellas. El intendente de Paysandú, Nicolás Olivera, y el de Florida, Carlos Enciso —el primero luego de culminar su período al frente del Congreso de Intendentes, y el segundo al poco de asumir el suyo— fueron bien explícitos al marcar qué lejos se sienten, sobre todo, de la política que representa Da Silva.

La del senador de Alianza País, dijo por ejemplo Olivera, "es una forma" de hacer oposición, que él no comparte. Pero también se distanció, en general —y, en especial, de lo que ocurre en Montevideo— de la conducta de varios correligionarios que a su modo de ver fuerzan al Partido Nacional a ser "solo de oposición y reactivo", cuando la agenda debería también "ir por la positiva", recordado el eslogan de campaña de Luis Lacalle Pou en 2014.

"Tenemos que estar pensando que dentro de cuatro años tenemos que decirle a la gente: 'Somos esto y queremos esto para el país'", opinó Olivera, quien dijo haber descubierto en la gestión una oportunidad concreta de "cambiarle la vida a la gente".

Enciso, este lunes que pasó, fue todavía más claro. Cuestionó a aquellos que quieren "arrastrar" a los intendentes a una lógica de confrontación que no están dispuestos a seguir —"una lógica de que se adelantó un poco la campaña electoral, pero no integro esa lógica porque estoy en otro escenario", fue lo que dijo—. Y, en la últimas horas, en declaraciones a La Diaria, Diego Irazábal, intendente de Flores, se sumó a estos planteos e incluso aventuró que el discurso que dará Lacalle Pou este domingo, en las celebraciones del 190° aniversario del Partido Nacional, podría ayudar a delinear el rumbo de los blancos: "No podemos estar los próximos tres años hablando del Frente Amplio, porque el Frente Amplio, porque el Frente Amplio...", parodió. Lo que Irazábal espera en este sentido es que Lacalle Pou recalque la importancia de retomar un camino propositivo y de "proyecto país", y que demuestre "que se puede hablar de otra cosa y que la oposición actual tiene que hablar de otra cosa, sin dejar de marcar, por supuesto, los errores del Frente Amplio".

Pero Da Silva se reafirmó en las antípodas de todo este espíritu. "Todos gobernamos —declaró ayer en diálogo con En Clave País—. Este no es el partido ni de los intendentes ni de los templarios de la libertad. Es un partido de todos". "Los intendentes se han agarrado una modita de decirnos a los otros qué es lo que tenemos que hacer y nadie le dice nada a los intendentes... que cada uno haga lo suyo", pidió el senador que, justamente, recordó que "para estar en el Senado, hay que tener votos". "Y yo —sostuvo— no conozco un solo intendente de los 14 que tenga los votos como para estar en el Senado".

Respecto a la importancia de la gestión departamental, también pasó un mensaje: "Vos no cambiás la realidad, vos sos un administrador de la plata ajena, que lo tenés que hacer con eficiencia. Vos no sos Superman".

La referencia de Olivera de "cambiar la vida a las personas" tampoco es, a su juicio, aceptable en este debate: "¿Qué realidad cambiás, valor? En todo caso tendrás que cumplir con tu trabajo: podar el árbol, arreglar la carretera, limpiar, conseguir inversiones. Y listo. Después hay que dar la batalla cultural, la batalla de ideas, porque nosotros —concluyó— enfrente tenemos que sacar adelante el país y el país no se saca adelante cuando la carrera es saber quién pone las baldosas más lindas en una plaza, sino cuando uno realmente construye más libertad".

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar