El senador del Partido Nacional Sebastián Da Silva participó este jueves del ciclo En Clave País y habló de las "exageradas" expectativas que a su entender hay por el discurso que el próximo domingo dará el expresidente Luis Lacalle Pou ante la militancia blanca con motivo de los festejos del 190° aniversario de la fuerza política.
"Luis no es el mesías. Hay muchos compañeros que por falta de compromiso se recuestan en la llegada del mesías para imaginarse una elección exitosa", dijo Da Silva, que entiende que el expresidente es "el más presionado" de los blancos. "El compromiso con el país y la batalla cultural la tenemos que dar todos los blancos, no es que venga el mesías y nos diga lo que tenemos que hacer", planteó.
Con respecto al contenido del discurso, dijo que no espera referencias ni al proyecto de Rendición de Cuentas del gobierno ni a las elecciones del 2029. En cambio prevé algo "mucho más filosófico" sobre "el cruce de caminos" en el que se encuentra Uruguay. "Si habla de la Rendición de Cuentas, me bajo de estrado", dijo, y agregó que quiere que no hable de los próximo comicios.
"Nosotros tenemos que pasar este desierto hasta el 29, y hoy cuando en esta sala todos los días se redactan noticias de homicidios de 60 balazos, es una irresponsabilidad que sea un discurso de carácter electoralista. Nosotros tenemos que ser los guardianes de este país porque acá están pasando cosas enormemente graves", apuntó.
Sebastián Da Silva afirma que no hay "responsabilidades compartidas" por la inseguridad
Da Silva dijo que no hay "responsabilidades compartidas" entre este gobierno y el anterior por la inseguridad. Afirmó que antes "no pasaban" los episodios de crueldad que se ven hoy: "Los 60 balazos yo no los veía".
Para el senador, esta situación es, en parte, responsabilidad de "ese legado de José Mujica" que tuvo "desatención a los valores principales del Uruguay" y "relativizó la educación".
En este contexto planteó que hay que volver a hacer un plebiscito para reformar la Constitución y eliminar la prohibición de realizar allanamientos nocturnos en hogares. Preguntado acerca de que con otros temas ha señalado que los plebiscitos no deben repetirse, Da Silva respondió: "Soy contradictorio".
"Quiero que se vuelva a consultar", dijo y agregó que hasta los plebiscitos anteriores "no habían atacado con una granada a la fiscal de Corte". "Si estos desaforados matan de a 60 tiros es porque tienen las armas para hacerlo. Estos ñeris que andan matando como perros a los otros no tienen ni idea de lo que vale la bala que están disparando, si no la venderían porque vale bastante más que un chasqui de pasta base", afirmó.
En esta línea planteo que debe salir Carlos Negro del Ministerio del Interior y propuso a alguien del gobierno en su lugar: "Los resultados son espantosos y obviamente hay que cambiar, tiene que ir un prima donna, una primera figura política que tenga capacidad y que salga de la comodidad". Sugirió el nombre de Alejandro Sánchez, hoy secretario de Presidencia.
"Un frívolo no puede estar en el Ministerio del Interior", deslizó en referencia a Negro, y luego añadió sobre sus formas: "La manito en el bolsillo, la vestimenta; es semiótico". Afirmó que Uruguay está "en una situación mexicanizada", y añadió que hay barrios en los que parecería que "México es Disneylandia".
Da Silva dijo que reforzaría las fuerzas policiales para redadas con instrumentos como francotiradores "y decretaría la guerra contra el narcotráfico", además del "toque de queda en algunos barrios".
Da Silva niega que la polarización le haga daño a la democracia
Consultado acerca de su discurso, a veces señalado por el oficialismo, respondió: "¿Quién dijo que hace daño a la democracia la polarización? ¿Dónde está escrito? En los politólogos zurdos".
"Eso es todo un relato porque la izquierda se ve amenazada por una derecha popular, que es una derecha que votó antes a la izquierda. ¿De dónde pensás que va a venir el movimiento social espontáneo? ¿De Pocitos? ¿De Carrasco? No, de Paso de la Arena, de La Teja, de Pueblo Victoria, del Euskal Erría, barrios de tradición frenteamplista, porque la gente está podrida de vivir esquivando balas", sentenció.
Da Silva afirmó que "la derecha popular lo único que quiere es mandar los hijos al colegio, que se le respete cada pesito que paga de impuestos, que se horroriza y se recalienta con los canapés y los viajes de 23 frenteamplistas a Ginebra para decir dos oraciones".