Coalición se alinea contra proyecto de retiro a los 60 años con Saldain y Alfie; CA vuelve a ser llave de votación

Blancos y colorados se reunirán con los especialistas y el exministro de Trabajo Pablo Mieres la semana que viene para adoptar una postura común en el Parlamento. Perrone puso sus propios planteos sobre la mesa.

Cámara de Diputados.
Cámara de Representantes.
Foto: Ignacio Sánchez / archivo El País.

La coalición se prepara para comenzar el tratamiento parlamentario del proyecto de ley que habilita el retiro anticipado a partir de los 60 años, remitido por el gobierno este mes. Como puntapié, los partidos Nacional, Colorado e Independiente reunirán a sus bancadas la semana próxima junto a los especialistas Rodolfo Saldain e Isaac Alfie para asesorarse técnicamente y llegar a una posición común.

El encuentro, del que también participará Pablo Mieres, exministro de Trabajo y Seguridad Social, convocará a las bancadas de ambas cámaras correspondientes a los partidos de coalición. En paralelo, hace unos días el diputado Álvaro Perrone, de Cabildo Abierto (CA), se mostró abierto a discutir el proyecto y planteó algunos aspectos a tomar en cuenta por parte del oficialismo.

“La reforma de la seguridad social fue un tema central de nuestro gobierno que permitió salvar al sistema previsional y garantizar el pago de jubilaciones y pensiones frente a una situación insostenible en el tiempo”, sostuvo el senador blanco Javier García en diálogo con El País.

El objetivo de los partidos de oposición, en una práctica que han replicado en otras instancias como la Rendición de Cuentas, es “analizar en tono de coalición republicana” la propuesta del Poder Ejecutivo “con los técnicos que lideraron en cada ámbito la reforma de la seguridad social” del gobierno de Luis Lacalle Pou. Saldain fue el coordinador de la reforma y Alfie el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP).

“Es una propuesta muy demagógica en la medida en que es meramente simbólica, bastante inútil, y que es parte de una construcción mediática que empezó en la campaña electoral con el llamado diálogo social, con la finalidad de cumplir en todo o en parte con el postulado del Pit-Cnt”, dijo a El País por su lado el diputado blanco Pablo Abdala.

No obstante, el proyecto “no está exento de peligro”, pues más allá de que “puede llegar a ser útil a un puñado muy pequeño de trabajadores” —opinó el legislador—, los “mayores riesgos están asociados a la eventualidad de que termine fomentando la informalidad”.

Este punto fue señalado por varios parlamentarios de la oposición: el proyecto prevé que quienes se jubilen a los 60 años de acuerdo a lo dispuesto en la causal no podrán reintegrarse al mercado laboral (jubilación activa).

“Temo que muchos tomen el riesgo, aun estando en condiciones de trabajar con la actitud física y mental de poder seguir trabajando, por asegurarse un ingreso fijo y terminen trabajando en negro. Los niveles de informalidad en Uruguay son muy altísimos”, agregó Abdala, quien también criticó que la causal “va a conducir a haberes jubilatorios de muy escaso valor”.

Otro punto que también fue objeto de cuestionamiento por los legisladores es “las señales hacia el exterior”, según expresó Abdala. En esa línea, el senador colorado Robert Silva sostuvo que se trataría de una “situación excepcional” en el mundo, donde “los países no retroceden en las edades jubilatorias”, sino que “todos están avanzando en sus edades jubilatorias”.

Asimismo, enfatizó que serán “jubilaciones de miseria” y la “imposibilidad” de una jubilación activa con esta causal “la supuesta libertad que se consagra está lejos de ser un beneficio social y lejos de festejarla como tal, porque no existe”.

Conrado Rodríguez, diputado del Partido Colorado, afirmó en diálogo con El País que, en coincidencia con sus pares coalicionistas, el proyecto “no dará resultados en cuanto a generar derechos” y “es muy claro que lo que se va a pagar a aquellas personas que se jubilen es muy poco”. Además, “aquellos que lo hagan van a tener un incentivo implícito para trabajar en negro y poder completar un ingreso suficiente a los efectos de poder vivir”, comentó.

Los partidos de coalición se aprestan a abroquelarse en una postura de rechazo total a la propuesta del gobierno, tanto en Diputados como en el Senado, donde de todas formas el oficialismo tiene mayoría propia. Es en la cámara baja que el Frente Amplio debe conseguir dos votos extra y su mejor apuesta es CA, como ya lo ha sido en instancias pasadas, incluida la Rendición de Cuentas de este año.

Planteos de CA

Perrone se mostró rápidamente abierto a recibir y discutir el proyecto del oficialismo, y planteó una serie de aspectos para que se tomen en cuenta en el debate y eventualmente apoyar la iniciativa junto a Silvana Pérez Bonavita, la otra legisladora de Cabildo.

“Vamos a plantear lo mismo que planteamos en la discusión pasada, que no logramos llegar a casi nada, que es el abuso de las certificaciones médicas. Es un gran costo para la seguridad social. Hay algunos caminos, como aumentar los controles por parte del BPS (Banco de Previsión Social) para saber si la persona está certificada, porque hay muchos casos de gente que se certifica y trabaja en otro lugar”, declaró consultado por El País.

Con respecto al contenido de la propuesta en sí, el diputado opinó: “Hay que dar la discusión y ver de qué se trata. Hay algunos casos donde el desgaste físico a lo largo de la vida ha sido importante y entendemos que la persona se puede ir a los 60 años”.

También planteó que “la seguridad social ya no se puede financiar solo del aporte de los trabajadores” y puso sobre la mesa la problemática de puestos laborales que se erradican progresivamente con el avance tecnológico.

Casos como los cajeros de supermercados se enmarcan dentro de que las empresas “reciben exoneraciones fiscales para instalar esa automatización” y estas podrían “revisarse” para que “de ahí salga algún tipo de aporte para la seguridad social”.

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