ELECCIONES DEPARTAMENTALES

Álvaro Villar: "El Frente Amplio tiene chance de perder si no logra entusiasmar"

Álvaro Villar, director del Hospital Maciel, hace 30 años no tenía ninguna actividad política hasta que le propusieron ser candidato para las elecciones departamentales de mayo.

Álvaro Villar. Foto: Marcelo Bonjour
Álvaro Villar. Foto: Marcelo Bonjour

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Álvaro Villar
es el hijo del primer candidato a intendente de Montevideo por el Frente Amplio (Hugo Villar), pero hace 30 años no tenía ninguna actividad política hasta que le propusieron ser candidato para las elecciones departamentales de mayo. Evalúa con 10 puntos a la gestión de Daniel Martínez, pero reconoce que si bien el nivel de limpieza ha mejorado sigue siendo “malo”.

En su opinión no fueron suficientes los 30 años de administración frenteamplista para solucionar el problema de la basura porque “los procesos humanos de cambio cultural llevan mucho tiempo”. Villar asegura que no se trata solo de comprar máquinas y el trabajo del personal municipal “debe cambiar”.

-Su padre, Hugo Villar, fue fundador del Frente Amplio. ¿Cómo ha sido su militancia política?

-Recuerdo haber acompañado a mi padre en parte de las campañas del año 1971 y yo ahí tenía ocho años. Tuve militancia política en el exterior, estuve un tiempo en Cuba y en Madrid y organizábamos actividades de difusión de lo que estaba pasando acá en Uruguay, de la dictadura. En el 84 volvimos y ya no me fui más. Estudié medicina e hice neurocirugía. En 1999 Ciro Ferreira me invitó a formar un centro de neurocirugía en Tacuarembó y allí fue director 11 años, hasta que me propusieron la dirección del Maciel. Desde que entré a la medicina no tuve actividad política, hace 30 años que no tengo actividad política.

-¿Se imaginaba ser candidato?

-No, nunca. Me entusiasma el proyecto de ciudad. La política no puede ser un fin, tiene que ser un medio para lograr cosas para la gente.

-¿Tiene pensado dejar la medicina en caso de ganar las elecciones en Montevideo?

-Me parece que hay que dedicarse por completo a lo que uno tiene que hacer, poner el máximo esfuerzo. No voy a negar que a mí me encantaría poder seguir operando no sé si voy a poder. El ejemplo de Tabaré Vázquez es importante para mí, yo tengo que ver porque los tiempos de la neurocirugía son un poco diferentes. A lo que me comprometo es a poner todos los esfuerzos para que la gestión de la ciudad sea lo mejor posible.

-No es una persona de amplio conocimiento público, ¿hay tiempo suficiente como para darse a conocer?

-Bueno ése es el desafío que tengo. Creo que la gestión dentro del hospital me ayuda a entender cosas de los procesos de gestión que pueden aplicarse a la intendencia. El Hospital Maciel es el más grande que tiene Salud Pública, tiene 3.500 funcionarios, tiene que realizar procesos de compra para 6.000 productos diferentes (…) Creo que el director tiene que recorrer el hospital por la mañana, la tarde y las noches, los fines de semana, y esas cosas son aplicables a cualquier empresa (…) En el hospital trabajamos el concepto de la actitud Maciel, donde centramos todo en la atención en el paciente. Creo que la gestión de la ciudad tiene que estar centrada en el ciudadano.

-El FA está hace 30 años en Montevideo. ¿Por qué hay temas que no se han podido resolver como la limpieza?

-Creo que hay temas que son muy difíciles de resolver, para Montevideo y para muchas ciudades del mundo. Los temas más difíciles de resolver son todos los que involucran a lo social. Es muy fácil hacer obras, pero es muy difícil cambiar la cultura de la gente y la cultura de trabajo de la institución.

-Pero 30 años parece un tiempo considerable.

-No es considerable, justamente son tiempos que desde el punto de vista cultural y de avance son pocos.

-¿Pero 30 años le parece poco tiempo para resolver el tema de la limpieza?

-30 años me parece que es un tiempo en el cual se pasó de lo que era la recolección domiciliaria. Se colocaron los contenedores, se perfeccionaron los sistemas de recolección, pero todavía no hemos logrado resolver el tema de la basura.

-¿No le parece lento?

-Como persona me gustaría que se hiciera antes, pero los procesos humanos de cambio cultural llevan mucho tiempo. Esto no quiere decir que yo crea que en la situación actual, con todo lo que se trabajó en estos 30 años, no estemos en condiciones de pegar un salto (...) Creo que estamos en condiciones de ser una de las ciudades más limpias.

-¿Eso de quién depende?

-Yo diría que depende en un 70% de la intendencia, pero hay un 30% que depende de cada uno de nosotros. En el porcentaje de la intendencia está incluido el trabajo del personal que debe cambiar. No pienso que estas cosas se vayan a lograr solo comprando máquinas.

-¿Le parece que no ha sido suficiente la actitud de los funcionarios municipales?

-No, claro que no (...) Uno nunca hace lo suficiente, yo jamás terminé una operación quirúrgica considerando que hice todo lo que podía haber hecho.

-¿Cuál es el nivel de limpieza de la ciudad?

-Ha mejorado, pero es malo.

-Adeom es un gremio duro que le ha doblado el brazo varias veces a la administración. ¿Cuál sería su estrategia para tratarlo?

-Y la Federación de Funcionarios de Salud Pública también tiene esa fama y sin embargo hemos trabajado ocho años sin ninguna ocupación. Mi relación con Adeom será de diálogo y respeto y de no echarle la culpa de nuestras incapacidades.

-¿Qué puntaje le pondría del 1 al 10 a la gestión de Daniel Martínez en la intendencia?

-Un 10 le pondría.

-¿Considera que el Frente Amplio ya tiene ganada la elección o hay riesgo de perderla?

-Creo que tenemos el riesgo. Pienso que tenemos todas las condiciones para ganar, el problema es si las aprovechamos (...) Tenemos que ser capaces de armar un sueño basado en el respeto al otro, en la tolerancia.

-¿Desde su punto de vista hay chance de perder?

-Hay chance de perder si no logramos entusiasmar con una propuesta para la ciudad que nos entusiasme a todos y no solo a frentistas. Si no logramos eso tenemos chance de perder.

-¿Entonces con una heladera no se gana?

-Nunca se ganó con una heladera. A veces la confianza en la organización partidaria era tan fuerte que cuando se decía hay que confiar en esta persona se validaba.

“No creo en el derecho a dormir en la calle”

-¿Qué lo sedujo para dejar su gestión en el Maciel y presentarse a una elección como candidato a intendente de Montevideo?

-Lo que más me seduce es la idea de un proyecto de ciudad diferente, de la posibilidad de lo que yo le llamo cambiar sobre el cambio. Sobre lo que ha sido la modernización y el cambio de lo que se ha hecho en Montevideo en todas las áreas de que podemos pegar un salto y tener una ciudad totalmente diferente.

-¿Piensa que es posible terminar con la gente en situación de calle?

-Hay que terminar con eso, no sé si se puede, pero no podemos resignarnos a que haya gente durmiendo en la calle. Si tengo que ir a hablar con el nuevo ministro del Mides o con presidente lo voy a hacer.

-La directora de Desarrollo Social de la IMM Fabiana Goyeneche dijo que la gente tiene derecho a estar en la calle. ¿Comparte esto?

-No creo que tengan derecho a dormir en la calle. No, no. La gente tiene derecho a tener una vivienda decente y tiene derecho a que se los trate y se lo respete y cuide con dignidad. Tenemos que buscar soluciones y no es fácil (...) Mucha de esa gente está durmiendo ahí por problemas mentales o porque tiene miedo que le roben las cosas, hay un montón de problemas que no son fáciles de resolver pero como sociedad tenemos que buscar respuestas.

Vivió 11 años en el Hospital de Clínicas
El hospital de clínicas recibirá pacientes del área metropolitana. Foto: Leonardo Carreño.

-¿En qué barrio nació?

-Yo soy del Hospital de Clínicas en realidad porque cuando yo nací mi padre era director del hospital y la ordenanza definía que el director tenía que vivir ahí. Así que viví 11 años en el piso 18 del hospital del Clínicas, arriba de todo. Iba a la escuela pública del estadio que era la que me correspondía, quiere decir que vivía en un hospital y estudiaba en un estadio (risas). Después durante la dictadura esa ordenanza quedó sin efecto, de tal manera que cuando cae la dictadura y mi padre vuelve al Clínicas ya no existía esa obligación de residencia

-¿Cómo era vivir en un hospital como el Clínicas?

-Es interesante, yo tengo buenos recuerdos. Mis padres salían de noche y nos dejaban por ejemplo en el centro de materiales del block quirúrgico con las enfermeras de ahí haciendo paquetes de gasas o torundas de algodón. O nos dejaban en la central telefónica, que era de esas que tienen cables que vas enchufando según a dónde se llama. La vida del director viviendo en el mismo hospital es bastante complicada en el sentido de que a veces lo llamaban a horas insólitas por cosas menores, pero tengo un buen recuerdo de esa etapa.

-¿Está conforme con los servicios municipales que recibe en el barrio de su residencia?

-Viví muchos años en el Buceo, ahora estoy residiendo en Pocitos. Hay cosas que han mejorado mucho, el transporte es uno. Yo utilizo el transporte colectivo, tengo auto y ando en bici y en ómnibus. La mejora del transporte de ómnibus es importante, pero conozco como médico otros lugares de la ciudad y se que vivo en una zona privilegiada.

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