Una funcionaria policial salvó a un niño de dos años de ahogarse en Artigas, luego de utilizar una técnica de primeros auxilios conocida como "maniobra de Heimlich". De acuerdo a lo informado por la Jefatura del departamento, el niño comió una golosina mientras jugaba en una plaza cercana a la comisaría y comenzó a ahogarse.
Tras ver la situación, la madre del menor ingresó a la comisaría y pidió ayuda. Una de las policías que estaba en el lugar, Valeria Pintos Olivera, le aplicó la maniobra de Heimilich al niño para que pudiera respirar. Gracias a esto el menor expulsó el caramelo en cuestión de segundos, pudiendo respirar nuevamente de forma normal.
El niño fue evaluado por personal médico y, tras constatar que estaba en buen estado de salud, se retiró del lugar junto a su madre. Desde la Jefatura de Artigas destacaron el entrenamiento de Pintos en primeros auxilios, lo que le permitió asistir al niño rápidamente e impedir que se ahogara.
¿Cómo hacer la maniobra de Heimlich en un niño pequeño?
El Ministerio de Salud Pública (MSP) aconseja, primero que nada, pedir ayuda. Si el niño tiene tos fuerte, deberá estimularlo a que continúe haciéndolo enérgicamente, pero si es incapaz de hablar, la tos es silenciosa o no tose, presenta color morado o se pone pálido y es incapaz de respirar, deben iniciar las maniobras para desobstruir la vía aérea.
En niños menores de un año, hay que sentarse en una silla o arrodillarse en el suelo, colocar al niño sobre el antebrazo del adulto boca abajo y sujetarlo firmemente. Se requieren cinco golpes rápidos y moderadamente fuertes con el “talón” de la palma de su mano en la espalda del niño, entre los omóplatos. Luego, si en la boca hay un objeto visible y accesible, sáquelo con el dedo meñique en forma de gancho o con el índice y pulgar en forma de pinza.
Pero si el niño no ha expulsado el objeto, debe ponerlo boca arriba y realizar cinco compresiones en el área entre las tetillas con los dedos índice y mayor. Si aún no se ha expulsado el objeto, debe repetir la maniobra, cambiando de boca arriba a boca abajo hasta que el cuerpo extraño sea expulsado o hasta que el niño pierda el conocimiento completamente (en ese caso deberá iniciar maniobras de RCP).
En mayores de un año, la posición inicial es detrás del niño arrodillado o de pie, según la edad y la altura. Debe pasar sus brazos por debajo de las axilas del niño y abrazarlo, cerrar el puño con el pulgar dirigido hacia la boca del estómago, sujetar el puño con la otra mano y empujar de forma enérgica hacia atrás y hacia arriba. Repita esta compresión cinco veces y compruebe si se ha expulsado el cuerpo extraño.
Si no, continúe con la secuencia de compresiones y grite, utilice el celular en altavoz o envíe a alguien a buscar ayuda. Si en la boca hay un objeto visible y accesible, sáquelo con el dedo en forma de gancho o pinza, pero si el niño se queda inconsciente, debe comenzar con maniobras de RCP.