Federico Lamaita, el joven imputado por intento de femicidio en la Facultad de Medicina, continúa internado por el momento en dependencias del Hospital Vilardebó, ya que todavía no recibió el alta médica para pasar a una cárcel común, un traslado que debió haberse concretado el pasado 16 de octubre.
Hace más de un mes, la Justicia resolvió que Lamaita debía cumplir 180 días de prisión preventiva. Los primeros 30 debían ser cumplidos por el joven en el Hospital Vilardebó para ser estabilizado "por recomendación de los psiquiatras forenses", detalló en ese entonces el fiscal Luis Pacheco.
Ese plazo ya venció, pero según pudo saber El País mediante fuentes judiciales, la medida se extendió porque los médicos aún no le dieron el alta médica a Lamaita.
El joven de 19 años, está recluido en una dependencia del Hospital Vilardebó ubicada en el piso 6 de la ex Cárcel Central, a donde son enviados pacientes psiquiátricos imputables con orden judicial. En ese lugar, hay unos 8 reclusos, atendidos por tres enfermeras, un psiquiatra y un médico general. La seguridad está a cargo del Ministerio del Interior.
La pericia psiquiátrica arrojó que el joven es imputable, ya que es capaz de apreciar el carácter ilícito de sus actos. De todos modos, el estudio encontró que posee “severas dificultades para autodeterminarse”. De ahí que los psiquiatras forenses recomendaron su internación temporal en el Vilardebó.
Pese a tener comprensión de sus actos, Lamaita esta diagnosticado con Asperger grado 3, un trastorno del espectro autista. Según su defensa, está medicado con fármacos “antipsicóticos” que no tomó el día del ataque.
Cuando se formalizó la investigación, la defensa de Lamaita expresó su preocupación por el lugar en el que será recluido después de la internación en el Vilardebó, ya que entiende que el joven necesita “tratamiento continuo” y “no hay” cárcel ni clínica que puedan brindarle ese tipo de atención. Este punto será materia de discusión en las próximas etapas del proceso. Además, la defensa pedirá nuevas pericias psiquiátricas para eventualmente determinar su inimputabilidad.
El 1° de setiembre Lamaita apuñaló reiteradas veces a una compañera de la misma edad en un pasillo de la Facultad de Medicina, luego de apartarla del resto de los estudiantes. El ataque ocurrió después de que la joven rechazara en varias oportunidades sus intentos de iniciar una relación. Sus compañeros acudieron al escuchar los gritos de auxilio y redujeron al agresor hasta la llegada de la Policía. El hecho dio lugar a una ola de manifestaciones estudiantiles.