Pareja se conoció cuando él estaba preso; la violentaba desde las salidas transitorias y ahora fue imputado

El equipo fiscal aseguró que la relación estuvo marcada por "control, manipulación afectiva, intentos de aislamientos respecto de otros vínculos y violencia sexual" desde el comienzo.

Palacio de los Tribunales
Justicia. Tribunal de Apelaciones falló confirmando la condena del funcionario policial, valorando que su proceder fue irregular.
Foto: Estefania Leal/Archivo El Pais

Un hombre fue imputado y trasladado a prisión preventiva tras ser señalado de haber cometido violencia doméstica contra su pareja. Los involucrados se conocieron cuando él estaba preso, cumpliendo condena por violación y atentado violento al pudor, y afianzaron su relación cuando retomó la libertad. Igualmente, según pericias psicológicas y la declaración de la víctima, los episodios de violencia ocurrían desde que el hombre tenía salidas transitorias.

El 21 de agosto de 2025 la mujer denunció ante la Policía de Durazno que había tenido una discusión con su pareja, quien la habría tirado al suelo para luego darle patadas y tomarla del pelo. Además, según declaró, el hombre la habría amenazado diciendo que la iba a matar y que no tenía "nada para perder" porque ya había estado preso.

Es que ambos se conocieron a través de la red social Facebook, mientras él estaba en prisión tras haber sido condenado a nueve años de pena por los delitos de violación y atentado violento al pudor. Según aseguraron desde la Fiscalía de Durazno de 1er Turno durante la audiencia de formalización, los episodios de violencia comenzaron durante las salidas transitorias del hombre. "Desde el inicio (la relación) tuvo una dinámica de control, manipulación afectiva, intentos de aislamientos respecto de otros vínculos y violencia sexual que ella normalizó", aseguró el equipo fiscal.

En 2019 la mujer decidió presentar una denuncia anónima, simulando ser una persona externa a la relación que conocía sobre los episodios de violencia. Según relató, el hombre la insultaba, le pegaba cachetadas y golpes de puño. Si bien se llegaron a establecer medidas de prohibición de comunicación entre ambos, Fiscalía aseguró que "como parte del ciclo de violencia en el que estaba inmersa", la mujer solicitó que estas sean levantadas.

Tras su última denuncia en octubre, ella se mantuvo firme y dio lugar a asistencia psicológica a través de los servicios del Ministerio de Desarrollo Social (Mides) y el Plenario de Mujeres del Uruguay (Plemuu). Gracias a esto, la investigación penal pudo avanzar.

En octubre de 2025 fue atendida por un médico de ASSE, que constató lesiones en varias partes del cuerpo. Además, un forense concluyó que estas eran compatibles con el relato de la mujer. El equipo fiscal hizo énfasis en el "ciclo de violencia" en el que se encontraba inmersa, lo que la llevaba a "naturalizar" los episodios.

Por su parte, la defensa del hombre aseguró que la medida de prisión preventiva solicitada por Fiscalía era "muy severa con alguien que quiere cambiar".

Pese a esto, el juez Jorge Tabares resolvió que esa medida es "indispensable para asegurar el material probatorio que permita eventualmente hacer prosperar el desarrollo del proceso". Estableció el plazo de la prisión en 120 días mientras continúa la investigación.

En respuesta al fallo del juez, los abogados del hombre anunciaron su apelación, argumentando que "faltan más elementos" para determinar si sucedieron los hechos denunciados. Hicieron énfasis en el que el hombre no vulneró ninguna medida de prohibición de comunicación. En su lugar solicitaron la medida de arresto domiciliario. "Esto le estaría determinando lamentablemente, a perder el trabajo y a perder todos sus lazos familiares", argumentaron.

Desde Fiscalía contestaron que la defensa cayó en contradicciones y pidió mantener la medida de prisión preventiva. Además, respondieron que el hombre no incumplió ninguna medida porque "la propia víctima las terminó retirando por todo el ciclo de violencia que viene sufriendo".

Finalmente, el Tribunal de Apelaciones Penal de 1er Turno resolvió mantener "por el momento" la prisión preventiva, aunque redujo el plazo a 60 días. Los ministros argumentaron que la defensa no acreditó que la hija del hombre estuviera dispuesta a que él cumpliera domiciliaria en su casa (lo que había sido recomendado por los abogados). Lo mismo con respecto a su trabajo, ya que los representantes legales aseguraron que podía cumplir allí la medida cautelar.

"Por el momento, no existe otra medida que la impuesta, por lo cual se confirmará", concluyeron.

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