Con los hijos

Volver a dormir: Mitos de sueño; cuando empiece a comer sólidos va a dormir mejor

Luciana Jinchuk derriba un mito de sueño que circula desde siempre y que ella misma creyó cuando fue madre primeriza.

Foto: Shutterstock
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Hoy les quiero hablar de este mito de sueño que circula desde siempre. Yo lo creí; cuando mi hija tenía 6 meses no dormía ni dos horas de corrido y me habían dicho que cuando empezara a comer todo iba a mejorar. Estaba contando los días, hasta que me di cuenta, cuando finalmente empezó a comer, ¡que era mentira! Te voy a contar más.

Lo que realmente importa son las calorías totales que consumen en las 24 horas del día; asumir que se despiertan por hambre real, no mimo ni hábito, suele ser equivocado (salvo las tomas que correspondan según su edad y lo indicado por el pediatra, por lo general a partir de los 5 o 6 meses los bebés podrían no comer por hambre en toda la noche). Por lo tanto es difícil que al empezar a comer se llenen tanto como para no requerir más comida en la noche. A veces nos dicen que les demos una mamadera bien cargada con cereal antes de dormir para que duerman mejor, pero muchas veces solo logramos que se vayan a la cama demasiado llenos con todas las molestias que puede acarrear.

Además, ¿cuánto comen realmente? Suele ser tan tan poquito que no llega ni siquiera a sustituir una toma de leche.

El sistema digestivo de tu bebé está acostumbrado a procesar únicamente leche (materna o complemento), que es mucho más fácil de digerir y tiene que acostumbrarse a procesar alimentos nuevos que implican un mayor esfuerzo para descomponer, o sea que no solamente puede que no ayude a mejorar el descanso sino que puede ocasionar molestias físicas ¡que lo empeoren!

Además la introducción de ciertos alimentos puede provocarle gases, estreñimiento o diarrea, alergias, etc. Por esto es que los pediatras recomiendan incorporar de a poco los alimentos para ir probando, pero me ha pasado de estar en medio de un proceso de sueño y que empeore porque empezaron con ciertos alimentos que son más difíciles de digerir. Por este motivo también te recomiendo probar los alimentos nuevos en la mañana para darles tiempo a procesarlos para la noche.

Cuando introducen alimentación complementaria suelen cambiar sus hábitos de hacer caca, a veces les cuesta mucho más y les lleva más tiempo ajustarse a esto, haciendo que sus horarios de siesta o noche se vean afectados también.

Espero haber derribado un nuevo mito de sueño, acordate que generalmente cuando a un bebé le cuesta descansar bien suele ser por un tema de hábitos e higiene de sueño, y con eso sí te puedo ayudar. 

CONOCÉ A NUESTRA COLUMNISTA
Luciana Jinchuk
Luciana Jinchuk
Consultora de Sueño Infantil por el Family Sleep Institute. Mamá de Eva y Felix. A través de su emprendimiento, Volver a Dormir, ha trabajado con más de mil familias en Latinoamérica.

Podés seguirla en Instagram y ver sus novedades en la página web de Volver a dormir.

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