Metrópolis Films; la empresa uruguaya audiovisual que sobrevivió a un incendio y hoy es referente en el sector

Andrés Rosenblatt, director ejecutivo de la compañía, habló de los inicios, los desafíos que enfrenta Uruguay en competividad, y asegura que la calidad local compite de igual a igual en el mundo

Andrés Rosenblatt, director ejecutivo de Metrópolis Films
Nicolás Pereyra

Andrés Rosenblatt, director ejecutivo de Metrópolis Films se define como creativo, emprendedor y empresario. Con más de 30 años de actividad, Metropolis Films actualmente es una red internacional de producción audiovisual, especializada en realización de comerciales, series, películas y documentales.

Tiene capacidad de producción en Uruguay, Argentina, Chile, Colombia, Puerto Rico y el Caribe. Rosenblatt nació en Montevideo, fue a la escuela Grecia y tiene un MBA en Communication Art en The New York Institute of Technology (NYIT).

Es un vocacional del mundo de los contenidos audiovisuales -su pasión- y llegó a la publicidad por casualidad. «Mi trabajo, es mi hobby», afirma. Está casado y tiene dos hijos: Joel y Carol.

—¿Cómo fue tu ingreso al mundo de la industria de los contenidos y los medios, para después crear la productora audiovisual Metropolis Films en el año 1991 junto con Fabio Berrutti?
—Bastante orgánico y casual: ¡como muchas cosas en mi vida! A los 10 años, el padre de un compañero de escuela que trabajaba para Teledoce nos llevo un domingo a ver Discodromo Show. Ese mundo de las cámaras, el set, las luces, la música y la actuación me deslumbró de inmediato. Nuestros juegos de la infancia pasaron a ser el cine y la televisión. Me fui a estudiar a New York y cuando regresé increiblemente me contratan del mismo canal para preparar el cambio de Telemundo hacia la apertura democrática, ahora conducido por Neber Araújo. Ahí mismo, y medio de casualidad cree el Polideportivo con Alberto Kesman y Juan Gallardo, que paso de ser un breve compilado de goles a un programa deportivo largo con facturación propia. Casi de inmediato y sin querer, también llegué al mundo de la publicidad. Un llamado de Punto Ogilvy para un puesto internacional en la red Ogilvy me llevó a conocer y asociarme con Elbio Acuña. Produjimos un montón de campañas en un período muy germinal para lo audiovisual. En el camino, mantuve hasta hoy mi vínculo con Teledoce y con El País. Horacio y Daniel Scheck confiaron mucho en mí, aprendí mucho de ellos y junto a Elbio fueron mis mentores. Hubo un momento en el cual empezamos a resolver proyectos de todo el mercado y ahí nace Metropolis Films.

—¿Fueron difíciles los inicios en la productora ya desde el rol como empresario?
—Comenzamos con muchas ganas de crecer cuando no había especialistas en este negocio. Pero teníamos de vecinos a Argentina, referentes en la industria audiovisual en la región. Traíamos tecnicos y actores y de ellos aprendimos un montón. Junto con Fabio y Alberto Moratorio desarrollamos un método de producción, aprendimos a elegir y formar técnicos y equipos locales. Hoy, la mayoría de ellos tienen sus propios emprendimientos o son directores y técnicos de clase mundial. Y siguen trabajando con nosotros. Creo que es lo más valioso que hemos hecho.

—¿Cuándo comenzó el proceso de internacionalización de la productora?
—Con la realización para Peugeot France de la campaña para el lanzamiento internacional del modelo 406 en el año 1996, junto con Alfredo Giuria. Ese proyecto validó a Uruguay como un lugar confiable para desarrollar proyectos publicitarios globales. Se nos abrió el mercado europeo, el Caribe y Puerto Rico, donde inauguramos una oficina en el año 2000 que nos permitió acceder a marcas de EE.UU. Fuimos de los primeros en exportar servicios de producción audiovisual para los EE.UU., Inglaterra, Alemania e Italia. Todo esto nos permitió crecer, aún en un momento muy duro en Uruguay, con la crisis económica de 2002. En el 2005 logramos la producción regional de Miami Vice, también un game changer para Uruguay. Y en el año 2006 abrimos con Sergio Teubal -otro socio fantástico- la oficina de Argentina que fue un suceso para la exportación de nuestros servicios tanto publicitarios como para largometrajes, documentales y contenidos. Llevamos adelante varios proyectos para Endemol Holanda, RAI, HBO, Netflix y Discovery Channel.

NovaMetro. La nueva vertical de la empresa que abordará la innovación tecnológica.
NovaMetro. La nueva vertical de la empresa que abordará la innovación tecnológica.
Foto: Nicolás Pereyra

—¿Cuáles son los desafíos que afrontan ante las nuevas tecnologías digitales?
La IA es uno de los tantos cambios que vienen sucediendo en nuestra industria, incluida la atomización de los medios, lo digital, los influencers. La consideramos una herramienta más. Fabio Berrutti viene especializándose en IA desde hace dos años y ya la hemos usado en varios de nuestros proyectos. Pero es una vertical más, en una evolución de nuestra marca que pasará a llamarse NovaMetro, con nuevos directores más los ya establecidos, con la producción ejecutiva de Sofía Bergazyn y Chelo Álvez. NovaMetro va hacia donde evoluciona nuestra industria, según las nuevas tendencias, la innovación tecnológica y lo que piden las agencias y sus clientes. Un anunciante antes se concentraba en una pieza publicitaria central y algunas «reducciones» y con eso comunicaba durante todo el año. Hoy los medios y formatos de comunicación se multiplicaron y las marcas necesitan mayor presencia con soluciones a medida. Hay que adaptarse a los precios y a la demanda. Este escenario abre un mundo de oportunidades si se sabe aprovechar.

—¿Cómo percibe la realidad uruguaya para llevar adelante la producción audiovisual y de contenidos para la exterior?
—Lo bueno para el sector audiovisual es que, a diferencia de hace 10 o 20 años, hoy estamos en un mundo en el cual se puede tener llegada si tenés un alto standard de calidad. A nivel de proyectos y a nivel de talentos. Barbara Álvarez, Fede Álvarez, Rodo Sayaguéz, César Charlone, César Troncoso, Enzo Vogrincic, Alejandro Bazzano, Pedro Luque, Diego Rosenblatt, Agustín Claramunt, Diego Pavese y Adrián Nogueira, entre otros, son viva prueba de esto. El volumen de contenidos ya producidos aquí junto a importantes colegas también. El trabajo de la gente de la Agencia del Cine y el Audiovisual del Uruguay (ACAU) y los incentivos correctos a nivel del Estado aumentan las oportunidades de realizar proyectos para competir a nivel mundial.

—¿Cuánto preocupa cómo nos ven desde afuera?
—Mucho. Nosotros tenemos que construir credibilidad. El mundo tiene que saber que determinado tipo de contenido, ya sea película, serie o publicidad, también se puede realizar en Uruguay. Junto a otras empresas colegas, hemos demostrado que en el país se cuenta con la infraestructura necesaria, talento creativo y técnico, así como infraestructura de punta para exportar servicios audiovisuales al mundo. Uruguay ha generado confianza, ya ocupa un lugar en el mundo de la industria audiovisual.

—En el mundo, la IA está en debate ético, la propiedad intelectual y hasta la pérdida de puestos de trabajos. ¿Cuál es la visión desde Metropolis?
—Por supuesto, nos preocupa como a todos los temas en debate, pero sería una mala decisión estratégica y sería una subestimación el no mantenernos actualizados y de estar a la vanguardia de los últimos avances tecnológicos, que no son otra cosa que herramientas. Tenemos que dar pelea en varios frentes para mantenernos vivos y vigentes, ya sea en contenido, publicidad y ahora en el mundo de la IA. Nosotros ya la estamos utilizando como una herramienta que se aplica en el resto de los materiales que hacemos. Para muchos, la IA pondrá al alcance la posibilidad de contar una historia o de vender algo que antes por presupuesto les era imposible. Es posible además que por las nuevas formas de consumo audiovisual, los medios y las plataformas se inunden de contenidos realizados enteramente con IA. Pero quiero creer que, al final, lo real, lo creativo, lo que verdaderamente emocione, ya sea por forma o por contenido, se terminará destacando claramente sobre lo artificial. Por otro lado, la IA también es una oportunidad para crear nuevos puestos de trabajo. Quiero creer que como dijo primero (Antoine) Lavoiseur y confirmó Jorge Drexler, ¡«nada se destruye, todo se transforma».

—Entre tantos proyectos, ¿qué directores y directoras han dejado una huella?
—En el 2005 hicimos el servicio de largometraje para la película Miami Vice de Universal Pictures, dirigida por Michael Mann. Logramos traer ese proyecto a Uruguay y Paraguay para gestionarlo en la region, lo que ubicó a nuestro país en el mapa del mundo de la producción gracias a la confianza ganada. Trabajar junto a Michel Mann y su equipo totalmente hollywoodense claramente dejó huellas en todos los que participamos en ese proyecto. Más reciente trabajamos con el director y guionista Ben Younger, con quien filmamos en enero parte de su última película en el sur de Argentina. Trabajar con un director de cine siempre es un aprendizaje, porque significa entrar a una cabeza compleja, que tiene una visión creativa, operativa y personal, todo a la vez. Destacó también a las directoras Claudia Abend y Adriana Loeff que estrenan en breve en Málaga (España) su tercer largometraje, principalmente por su rigor de trabajo, su método creativo y por la perfección final de sus películas.

—¿Cómo impacta el actual valor del dólar y los costos para producir y exportar desde Uruguay?
—Tengo una sensación mixta. Diría mi abuela Lela «podría ser mejor, podría ser peor». Uruguay es un país caro. Y aún así, en el mix entre nuestra eficiencia de trabajo y lo compacto del país, los costos generales y los incentivos que existen, estamos dando una buena pelea contra otros mercados de calidad. Pero es una industria muy dinámica y todo cambia muy rápido. Ayer perdimos una producción que por determinados temas decidieron llevarla a Sudáfrica. La competitividad es un tema que siempre tenemos que tener en la mira. La gente elige por precio sin duda, pero también por calidad. Esta es una industria de pelearla día a día. De innovar con mercados, gente, procesos y equipos tecnológicos. Claramente en contenidos hay una competencia global muy grande. Hay que adaptarte para estar siempre vigentes, marcar presencia y competir por captar proyectos.

«Nuestra reacción a la crisis fue un caso de estudio»

—¿Cómo vivió el dramático incendio del edificio de la productora ubicada en la zona de Parque Batlle?
—Fue fuerte y ya quedó bastante atrás en nuestra memoria. Nuestra reacción a la crisis fue varias veces un caso de estudio. El incendio nos agarró con cinco proyectos a la vez: dos para Europa, uno para Canadá, otro para Argentina y uno para Uruguay. El 4 de marzo de 2017 las llamas y el intenso humo destruyeron oficinas, equipamiento, archivos y el estudio. Ver que el fuego consumía nuestro edificio y su contenido fue una experiencia muy dura.

¿Cómo fue el día después?

El objetivo inmediato fue seguir operando de forma regular para que nuestros clientes y los cronogramas no se vieran afectados. Gracias al equipo de Metropolis y el apoyo de amigos, colegas y agencias, logramos estar operativos dos días después en diferentes hoteles. Armamos un equipo de control de daños, enfocado exclusivamente en eso. El resto se concentro en culminar las producciones en proceso en tiempo y forma. Y lo logramos. El edificio de Metropolis era solo la cáscara. El alma de la productora siempre fue su gente.

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