Más beneficios para la inversión y Uruguay como destino "tranquilo", la visión del gerente general de Juan Construye

Federico Regules afirma que el sector de la construcción está "estable" tras años de fuerte crecimiento y que su empresa proyecta nuevas sucursales. Atraer capitales es clave para crecer, señala

Federico Regules, gerente general de Juan Construye.
Federico Regules, gerente general de Juan Construye.
Leonardo Mainé

Federico Regules es montevideano, tiene 58 años y está casado con la abogada Natalia Hughes. Es padre de cuatro hijos y destaca que viven «en familia y muy felices». Es la cuarta generación al frente de la empresa familiar, que reúne a las firmas de diseño y materiales de construcción Bosch & Cía y Juan Construye. Hace 23 años que trabaja en la empresa; durante dos décadas dirigió Bosch & Cía y hace un año que lidera Juan Construye como gerente general. Con vasta trayectoria en el sector, asegura que la clave para crecer está en acompañar a los inversores.

El sector de la construcción está “estable” pero en una meseta, sostuvo el gerente general de Juan Construye. En ese marco, señala que, para desarrollar nuevos negocios, es importante que el Estado promueva beneficios que incentiven la inversión. Uruguay tiene la oportunidad de crecer como ecosistema empresarial, a partir de su seguridad y lejanía de los conflictos mundiales, afirma Regules, por eso, la oportunidad está en seguir mostrándolo como un lugar atractivo.

—¿Cómo observa el ecosistema de negocios local?
—Creo que está estable. Venimos de un período en el que la construcción creció muchísimo y también la inversión desde la pandemia. Se dio un crecimiento y el ecosistema lo ha acompañado de forma coherente. Ha sido un crecimiento fuerte pero no enloquecido, y hoy el ritmo está un poco amesetado, con una tendencia apenas a la baja, pero dentro de una meseta alta.

—¿Cómo se acompaña ese momento desde Juan Construye?
—Hace un año que estoy exclusivamente trabajando en Juan Construye, pero estuve 20 años en Bosch & Cía. Es el mismo capital accionario, los mismos dueños, socios y familias, y estratégicamente se ha resuelto modificar un poquito para seguir creciendo. Estamos tratando de ser más eficientes, preocupándonos por utilizar más herramientas de inteligencia artificial (IA), por capacitarnos y poder abarcar mejor el mercado. La IA y las herramientas de informática las usamos para mejorar procesos. Eso no quiere decir que sea con menos gente; no estamos sacando personal, simplemente estamos capacitándonos para lograr que esas herramientas nos ayuden a tener un mejor resultado. Muchas de ellas son volcadas en atención al cliente.

—¿Qué tendencias de consumo están predominando?
—Ha habido un cambio gigantesco en el manejo de la información y las comunicaciones. Hoy, cuando se lanza algún producto en cualquier parte del mundo —básicamente en Europa, que son los dueños del diseño— es muy rápida la respuesta del público. Todo llega muy rápido por redes sociales, mucho más rápido de lo que llegaba antes la información. Hoy vamos a ferias internacionales a ver novedades, y (mientras) antes las cosas demoraban dos o tres años en llegar a imponerse en el gusto local, hoy el consumidor demora un año o un año y medio en asimilar ese nuevo diseño. Antes decíamos: “estemos atentos, tal artículo va a llegar a nuestro gusto en dos o tres años”, y no era necesario traerlo rápido. Hoy se tiene que acelerar un poco. No es que tengamos que traer todo ya, pero sí las cosas llegan antes.

—¿Ha ido cambiando el gusto de los uruguayos?
—Se ha venido actualizando. Antes para ver algo novedoso tenías que viajar, mirarlo y luego traerlo. Hoy estamos mucho más abiertos a recibir información.

Federico Regules, gerente general de Juan Construye.
Federico Regules, gerente general de Juan Construye.
Leonardo Mainé.

—¿Cuáles son las claves para mantener una empresa familiar en un mercado que cambia continuamente?
—Lo que buscamos cada día es ser una empresa de corte más profesional, más ejecutiva. Si bien la familia está muy metida en la parte ejecutiva, estamos intentando fortalecer las debilidades que podemos tener trayendo gente que nos ayuda, por ejemplo en el directorio. Conformamos un nuevo directorio con profesionales externos y ese tipo de cosas nos ayudan a poder proyectarnos y desafiarnos más.

—¿Qué desafíos tiene la empresa hoy por delante? ¿Cómo los enfrenta?
—Trabajamos de dos formas. Desde Bosch & Cía estamos muy parados en el diseño, en los últimos lanzamientos y novedades en productos de muy alta calidad. Juan Construye busca más un equilibrio entre costo y beneficio; apuntamos a un segmento más medio, con una tipología de producto de primera calidad, pero no necesariamente tan de alto diseño. Queremos abarcar el mercado con las dos empresas trabajando en conjunto y de forma coordinada.

—¿Ve oportunidades de seguir creciendo su negocio?
—En el segmento medio es donde vemos las mejores oportunidades de crecimiento. Con Bosch & Cía lo que podemos hacer es acompañar el crecimiento del país, pero no abarcar más mercado, porque eso es muy difícil. Por suerte tenemos una muy buena participación en el mercado medio alto y alto. La estrategia ahí es sostenernos en esa posición y acompañar al segmento, algo que suena fácil, pero es de lo más difícil de lograr. Por eso permanentemente estamos haciendo cosas diferentes y novedosas. En Juan Construye es mucho más un tema de marketing más agresivo, constante y cercano. Se trata de estar más presente con productos con buen precio y buen equilibrio entre costo y beneficio.

—¿Planean crecer con sucursales nuevas?
Sí, con Juan Construye vamos a abrir un nuevo local este año en Costa Urbana Shopping y el año que viene sumaremos otro, posiblemente en Montevideo. El local de Costa Urbana tendrá atención directamente por afuera, no estará dentro del shopping. No proyectamos un crecimiento con muchísimos locales, pero sí abarcar zonas geográficas importantes que consideremos relevantes para estar posicionados. En el caso de Bosch & Cía, por ahora no va a crecer en cantidad de locales.

—La construcción ha crecido con proyectos diversos más allá de Montevideo. ¿Planean expandirse hacia el interior?
—Estamos en Maldonado, que es un mercado muy fuerte. Es impresionante lo fuerte que está ese mercado, es algo histórico, nunca estuvo tan alto. Igualmente, siempre Montevideo es más fuerte. Puede ser que con Juan Construye busquemos algún otro lugar en el interior, pero está todo tan centralizado que es muy costoso abrir un local, lograr atender bien y dar un buen servicio y logística. Son cosas que hay que medir muy bien, porque como empresa terminás desfigurándote por abrir locales y terminás no dando el servicio que querés dar. Es complejo hacerlo bien.

—¿El crecimiento que observa en Maldonado viene dado por el impulso que ha tenido el desarrollo inmobiliario en ese departamento?
—La ciudad ha crecido, la población ha crecido bastante y en una población con un poder adquisitivo muy alto —extranjero básicamente y muchos montevideanos que se han ido a vivir allí— se ha visto un crecimiento también de la inversión. Hay mucha inversión extranjera en proyectos grandes que acompaña ese crecimiento. También hay muchísimos proyectos de casa unifamiliar, de uruguayos y extranjeros. El mundo está muy revuelto con las guerras y todo lo que está pasando, y muchos ponen sus fichas en países tranquilos, alejados de los conflictos, como Uruguay, e invierten su plata en ladrillos.

—¿Cómo ve el ánimo inversor?
—Estable, con un poco de miedo o cautela por lo que pueda pasar en el mundo, sobre todo con las guerras. Aparentemente ahora se firma la paz entre Estados Unidos e Irán y eso es una buena noticia, pero igual el mundo está bastante convulsionado. Creo que tenemos que tratar de ser cautelosos, pero también seguir invirtiendo y avanzando. Quizás tenemos que tratar de ser un poco más osados o desafiantes en cuanto a las exigencias que tenemos con nosotros mismos como inversores.

—¿Qué le hace falta a Uruguay para seguir atrayendo inversiones?
—No falta nada, quizás haya que agudizar algunas cosas. Por ejemplo, los proyectos o las inversiones grandes que están viniendo tienen bastantes beneficios, y creo que hay que seguir profundizando en ellos para seguir atrayendo capitales. Estamos siendo un país caro en dólares, entonces, ¿cómo hacemos para seguir siendo tentadores para esos capitales? El Estado debería seguir buscando qué otro tipo de beneficios se puede dar para que sigan invirtiendo, para que, a pesar de ser caros, les siga conviniendo venir. Todos los desarrolladores de Uruguay están haciendo un trabajo buenísimo y creo que hay que acompañarlos, seguir profundizando en beneficios para que sigan consiguiendo inversiones.

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