Es oriundo de Mercedes, hizo carrera en Microsoft y hoy lidera en tecnología en un banco chileno internacional

Germán Matosas es jefe de arquitectura en la corporación BCI, donde está a cargo de un equipo de 100 personas que trabaja en diferentes países donde la firma tiene operaciones

Germán Matosas, el uruguayo que lidera en tecnología en BCI, en Chile.
Germán Matosas, el uruguayo que lidera en tecnología en BCI, en Chile.

Todos los procesos de negocio que lleva adelante la corporación chilena BCI -propietaria del banco BCI- y que están vinculados a productos bancarios cuentan con el soporte de aplicaciones informáticas. Detrás esas herramientas, existe una compleja arquitectura tecnológica que tiene como encargado al uruguayo Germán Matosas, quien vive en Chile desde hace más de 20 años.

Oriundo de Mercedes, Matosas se mudó a Montevideo para estudiar Ingeniería en Computación en la Universidad de la República, con la expectativa de desarrollarse en tecnología aplicada al mundo empresarial. Mientras cursaba la carrera trabajó en Antel y Conaprole, donde hizo «sus primeras armas», recordó a El Empresario. Sin embargo, «el trampolín» de su carrera fue Microsoft, destacó.

Ingresar en esa multinacional le permitió no solo profundizar en el trabajo tecnológico, sino también desarrollarse fuera de fronteras. Primero desempeñó roles locales y luego regionales, por lo que comenzó a viajar. La compañía tiene clusters en países de América Latina y, gracias a su rol técnico y especialización, entró en contacto con grandes clientes de la compañía.

Tras especializarse en management técnico, vinculado a servicios profesionales, le surgió la oportunidad de radicarse en Argentina, Estados Unidos o Chile. Ese último fue el país elegido y, junto a su esposa y su hija de tan solo seis meses, emigró en 2005.

Por entonces, Chile era un referente regional: una economía en crecimiento y fuerte demanda de perfiles tecnológicos le abrían un escenario con buenas perspectivas profesionales.

Llegó a Chile para desempeñarse como arquitecto tecnológico. Rápidamente escaló hasta posiciones de management: fue líder de la práctica de consultoría y luego asumió un rol que integró consultoría y soporte, dos líneas de servicio muy importantes para Microsoft en Chile. Finalmente, terminó su carrera en la multinacional como architect manager para toda América.

Adrenalina

En 2016 dejó Microsoft para irse al mundo emprendedor. Lo hizo motivado por la inquietud personal de experimentar «la adrenalina del trabajo en startups». Por eso, cuando los fundadores de Auth0 -hoy un unicornio argentino- lo invitaron a abrir una línea profesional de servicios, la propuesta le resultó muy atractiva. Aquella experiencia fue desafiante, «sobre todo cuando se toman roles de decisión, y al mirar para el costado, uno se da cuenta que quien tiene que definir es uno mismo», comentó.

Al trabajar en una startup se expuso a salir de su zona de confort, en un ámbito en el que los procesos no están armados, porque «está todo por construir». Esa etapa en Auth0 fue «una escuela increíble», valoró.

Permaneció en la empresa tres años y medio, hasta que en 2019 el banco chileno BCI comenzó un proceso de transformación tecnológica y lo convocó para liderarlo. La financiera se encontraba en plena incorporación de tecnología al negocio y le propusieron encabezar una iniciativa con un horizonte de tres años. Junto a su equipo alcanzó los objetivos en un año y medio y fue promovido a su rol actual de head of architecture and cloud platform.

BCI está en un fuerte proceso de crecimiento internacional que incluye una expansión a Estados Unidos, donde compró un banco. También, tiene presencia en Perú. En ese escenario, el rol del ejecutivo uruguayo es «acompañar directamente el crecimiento y generar las condiciones para que toda esa ambición la podamos acelerar con adopción de tecnología», explicó.

Matosas valoró que en el mercado chileno las empresas tienen gran interés por invertir en desarrollos tecnológicos.

Valor que vuelve

Tras una larga trayectoria en tecnología, Matosas se planteó como objetivo poner el foco en la formación de quienes trabajan con él, para tener un impacto directo y positivo en sus carreras profesionales.

Matosas valora el apoyo que recibió en Uruguay durante su formación de parte de grandes referentes, que siguen vinculados a la tecnología, los negocios y la educación. «Aquellos lazos y contactos fueron un gran valor que incorporé, y ahora, que ya estoy en la última etapa de mi carrera, aportar desde este lado es parte de las cosas que me producen mayor satisfacción. Estoy devolviendo un poco de lo que me dieron, y sobre todo abriendo las puertas, con oportunidades, a la gente que tiene talento y que muchas veces solo necesita una oportunidad», reflexionó.

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