Tiene 103 años y vive solo: la exigente rutina de estiramientos y acertijos con la que mantiene su agilidad

"El cerebro necesita usarse": el secreto de un exprofesor centenario de Inglaterra para no perder la independencia, y cómo entrena su mente y su cuerpo.

Persona mayor con un bastón
Persona mayor con un bastón.
Foto: Magnific.

A los 103 años, Ron Letheren sigue viviendo solo en la casa a la que se mudó hace aproximadamente cuatro décadas, en Ellingham, un pueblo del este de Inglaterra, cerca de Bungay. El exdocente y exinspector escolar atribuye su independencia, en parte, a una rutina que combina actividad física y ejercicios para mantener la mente activa.

En una entrevista con la BBC, contó que procura cumplir todos los días con una serie de movimientos que realiza apenas se despierta. También reserva tiempo para resolver rompecabezas y acertijos en internet, una actividad que disfruta y que considera importante para su agilidad mental.

La mañana de Letheren comienza con unos 20 minutos de estiramientos y ejercicios de fortalecimiento. Para trabajar las piernas utiliza una banda elástica y también realiza movimientos acostado en la cama, como flexionar los dedos y levantar los pies.

Se propone completar 60 repeticiones de cada ejercicio y asegura que no suele saltearse la rutina, independientemente de cómo se sienta. Sin embargo, reconoce que mantener ese compromiso requiere esfuerzo y determinación, ya que algunos movimientos le resultan dolorosos. Las escaleras de su casa son otro componente de su actividad cotidiana. Aunque bromea con que subirlas le cuesta más que bajarlas, considera que hacerlo es importante para conservar su autonomía.

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Foto: Commons.

El movimiento no es lo único que ocupa un lugar en el día de Letheren. También dedica tiempo a resolver acertijos complejos por internet y disfruta especialmente cuando consigue completar uno. "La agilidad mental es tan importante como la física", afirmó en diálogo con la BBC. En otra reflexión, resumió su manera de entender este hábito: "El cerebro necesita usarse para sobrevivir".

Para el británico, los desafíos mentales son una parte significativa de su rutina. Sin embargo, su testimonio no demuestra que resolver acertijos prolongue la vida ni que esta actividad, por sí sola, permita prevenir el deterioro cognitivo. Su estado de salud y su independencia responden a una historia personal en la que también intervienen otros factores.

La historia de Letheren muestra cómo una persona incorporó el movimiento y los desafíos intelectuales a su vida cotidiana y encontró en ellos una forma de sostener su autonomía. No obstante, su experiencia no permite establecer una fórmula para llegar a los 100 años ni atribuir su longevidad exclusivamente a esos hábitos.

La actividad física regular puede contribuir a preservar la fuerza, el equilibrio y la movilidad durante la vejez, mientras que los ejercicios mentales pueden ofrecer estimulación y disfrute. En ambos casos, es importante que las actividades se ajusten a las capacidades de cada persona. Antes de comenzar una rutina nueva o aumentar su intensidad, los adultos mayores deberían consultar con un profesional de la salud.

Con base en La Nación/GDA

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