Ganar, perder, marcar un gol, cometer un error, quedar afuera de una competencia. El deporte suele medirse en resultados, tiempos, estadísticas y marcas. Pero ninguna de esas cifras alcanza para contar todo lo que atraviesa un deportista mientras intenta rendir: la presión, el miedo a equivocarse, la frustración, los vínculos, las expectativas y también la necesidad de disfrutar de aquello que hace.
Pensar el deporte desde esa perspectiva es uno de los objetivos de la II Jornada Interdisciplinaria de Psicodeport, que se realizará el 11 de noviembre en el Hotel Punta Trouville de Montevideo. La jornada está dirigida a deportistas de todas las categorías y sus familias, psicólogos del deporte, comunicadores y periodistas deportivos, preparadores físicos, estudiantes y profesionales vinculados a la actividad física, e investigadores de las ciencias del deporte.
Para la psicóloga Erika Mastomauro —especialista en Psicología del Deporte y la Actividad Física—, ninguna disciplina puede abarcar por sí sola todas las dimensiones de una persona. “Como psicóloga deportiva puedo trabajar con una parte de lo que es el deportista, pero no con toda su existencia”, señaló. Por eso, considera necesario que las distintas voces que trabajan en el deporte puedan encontrarse, escucharse y construir en conjunto.
Junto a la psicóloga Marcela Strada, especializada en Psicología del Deporte y la actividad Física, ambas organizan la II Jornada Interdisciplinaria de Psicodeport.
Trabajar en conjunto y saber pedir ayuda
Trabajar desde la integralidad, según Mastomauro, no significa esperar a que aparezca un problema, sino brindar herramientas para gestionar la presión, tolerar la frustración, desarrollar autoconocimiento, regular las emociones, tomar decisiones, mejorar los vínculos y, sobre todo, disfrutar de la actividad. “Muchas veces esperamos que el deportista tenga ansiedad, no pueda dormir, tenga una lesión o atraviese una situación complicada para pedir ayuda”, remarcó. Y agregó: “La interdisciplina no debería ser el último recurso, sino parte de la cultura”.
Entre los motivos que más aparecen en el trabajo cotidiano con deportistas están la ansiedad, el miedo a equivocarse, la frustración, la presión y la dificultad para manejar los errores y las lesiones. A eso se suma una cuestión menos visible: la identidad. Cuando ésta queda concentrada en su rol deportivo, una lesión, un bajo rendimiento o el final de una carrera pueden convertirse en golpes especialmente difíciles de procesar.
Por eso —destacó la experta—, también resulta importante que los deportistas puedan construir otras dimensiones de su identidad, algo que puede favorecerse, por ejemplo, mediante una carrera dual que combine deporte con estudio, trabajo u otros intereses.
Otro obstáculo puede ser el mandato de poder con todo. Algunos deportistas pueden interpretar que pedir ayuda equivale a mostrar debilidad, cuando, en realidad, se trata de una herramienta para afrontar mejor las exigencias y sostener el desarrollo deportivo.
En cuanto a la familia, es importante que el deportista sienta que el vínculo con sus afectos no depende de cómo rindió en el día. Asimismo, validar lo que siente y no juzgar ni intentar ocupar el lugar del entrenador son aspectos clave para un buen acompañamiento. “Lo que debemos hacer es preguntar simplemente cómo estás”, planteó Mastomauro.
El deportista en el centro, de verdad
La jornada —con inscripciones abiertas a través de la web de Psicodeport— abordará estas cuestiones desde diferentes perspectivas. Una de las charlas estará dedicada a la neurociencia aplicada al rendimiento, con foco en cómo el cerebro aprende, se motiva y se recupera, además del entrenamiento cognitivo, la atención y la toma de decisiones.
También habrá una mesa sobre tecnología y datos en el deporte, y un espacio dedicado a comunicación, redes sociales e identidad deportiva. La propuesta incluye además una mirada sobre epigenética y deporte, para explorar cómo la genética, la epigenética y la microbiota pueden contribuir a una comprensión más individualizada del deportista y a estrategias relacionadas con rendimiento, recuperación y prevención de lesiones.
La inclusión tendrá un lugar específico con la mesa “Deporte sin barreras: inclusión, resiliencia y bienestar”, y también participará el boxeador y entrenador Ángel Stemphelet con su charla “De la adversidad al ring: construir un camino”, centrada en las historias de transformación, resiliencia y superación que existen detrás de cada deportista.
La jornada cerrará con una charla de Pablo Nigro, presidente de la Asociación de Psicología del Deporte Argentina y coordinador del Área Psicología del Deporte de River Plate entre 2005 y 2025, titulada “Más allá del rendimiento: acompañar al deportista de manera integral”. El eje estará puesto en la relación entre rendimiento, salud mental, vínculos, identidad y contexto.
Para Mastomauro, generar espacios de encuentro entre disciplinas tiene un objetivo que va más allá de transmitir conocimientos. También permite cuestionar prácticas que durante años fueron naturalizadas dentro del deporte y construir nuevas formas de acompañamiento. Porque, como dijo la experta, si el objetivo es que los deportistas puedan desarrollarse y disfrutar de lo que hacen, el desafío no está solamente en formar mejores atletas, sino también en construir los entornos capaces de acompañar a las personas que hay detrás de ellos.