La celiaquía es una enfermedad autoinmune que afecta el intestino delgado y obliga a mantener un control estricto de la dieta. Sin embargo, más allá de la alimentación, existen dudas frecuentes sobre posibles exposiciones al gluten en situaciones cotidianas, incluso en el contacto íntimo. Una de ellas es si el gluten puede transmitirse a través de un beso y generar una reacción.
Según una investigación publicada en la revista Gastroenterology, este riesgo existe, pero es muy bajo. El estudio analizó a parejas en distintas condiciones y concluyó que, en la mayoría de los casos, la cantidad de gluten transferida a través de la saliva es mínima y se encuentra por debajo de los niveles considerados seguros.
Esto indica que el contacto no representa, en general, una amenaza significativa para las personas con celiaquía, aunque la preocupación por la exposición accidental sigue siendo común.
El trabajo también identificó una medida simple y eficaz para reducir aún más el riesgo: beber agua. Los investigadores observaron que ingerir aproximadamente 120 mililitros después de consumir alimentos con gluten ayuda a limpiar la boca y a disminuir los restos a niveles prácticamente indetectables.
De esta manera, el estudio aporta una conclusión tranquilizadora: con un gesto sencillo como tomar agua, el riesgo de transferencia de gluten en un beso puede minimizarse casi por completo, permitiendo mayor seguridad en la vida cotidiana de las personas con esta condición.
Con base en El Tiempo/GDA