Resfriarse con frecuencia no es normal: expertos advierten que puede indicar problemas en el sistema inmunológico

Especialistas señalan que las infecciones respiratorias recurrentes no deberían asumirse como algo habitual. Fortalecer el sistema inmunológico y prevenir estos cuadros también ayuda a reducir el uso innecesario de antibióticos.

Fiebre
Mujer con fiebre.
Foto: Freepik.

Para muchas personas, atravesar varios episodios de infecciones respiratorias a lo largo del año se ha vuelto algo habitual. Tos persistente, congestión nasal, dolor de garganta o resfriados repetidos suelen atribuirse a los cambios de clima o a la llegada de temporadas frías. Sin embargo, especialistas advierten que esta aparente normalidad puede ocultar un problema más profundo relacionado con la respuesta del sistema inmunológico.

De acuerdo con expertos en salud, los cuadros respiratorios recurrentes no deberían considerarse únicamente molestias estacionales. Por el contrario, pueden ser una señal de alerta sobre la capacidad del organismo para defenderse frente a virus y bacterias. En ese contexto, la prevención y el fortalecimiento del sistema inmunológico han comenzado a posicionarse como estrategias clave para mejorar la salud individual y colectiva.

El enfoque más común frente a estas afecciones suele centrarse en tratar los síntomas una vez que aparecen. Esto, en muchos casos, implica el uso de distintos medicamentos e incluso antibióticos para controlar los episodios respiratorios. No obstante, cuando estas prescripciones no se ajustan a criterios clínicos adecuados pueden generar otros problemas.

Mujer resfriada en su lugar de trabajo
Mujer resfriada en su lugar de trabajo.
Foto: Drazen Zigic / Freepik.

La medicina contemporánea ha comenzado a poner mayor énfasis en estrategias preventivas destinadas a reducir la frecuencia de infecciones antes de que se presenten. Una de ellas consiste en el entrenamiento del sistema inmunológico mediante inmunomoduladores con lisados bacterianos, compuestos que buscan actuar como una especie de “entrenador” de las defensas del organismo.

Según especialistas, estos productos ayudan a preparar al sistema inmunológico para reconocer y responder con mayor eficacia frente a los agentes infecciosos que ingresan al sistema respiratorio. En lugar de intervenir únicamente cuando la infección ya está presente, la estrategia apunta a fortalecer previamente las defensas del organismo.

Este enfoque se basa en el entrenamiento integral del sistema inmunológico, que involucra sus dos componentes principales: la inmunidad innata y la inmunidad adaptativa. La primera corresponde a la respuesta inmediata del organismo frente a patógenos, mientras que la segunda permite desarrollar defensas más específicas luego de la exposición a virus o bacterias.

Al estimular y preparar estas dos líneas de defensa, se optimiza la capacidad del cuerpo para reconocer y reaccionar con mayor rapidez frente a los microorganismos que afectan las vías respiratorias.

Los especialistas señalan que este tipo de estrategias puede traer beneficios importantes. Por un lado, se ha observado una disminución en la frecuencia y la gravedad de las infecciones respiratorias recurrentes tanto en niños como en adultos. Por otro, al reducir la aparición de episodios infecciosos también disminuye la necesidad de recurrir a medicamentos como los antibióticos.

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“El abordaje no puede depender solo de restringir medicamentos; necesitamos estrategias que prevengan la infección a través de acciones como el fortalecimiento del sistema inmunológico. La prevención es hoy una herramienta clave de salud pública”, afirmó el doctor Juan Pablo Albanés, director médico de Axon Pharma.

Más allá de los beneficios individuales, los especialistas coinciden en que la prevención también tiene implicancias importantes para la salud pública. Reducir el uso innecesario de antibióticos es una de las prioridades para enfrentar la resistencia antimicrobiana.

Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud, si no se adoptan medidas para controlar este fenómeno, la resistencia a los antibióticos podría provocar hasta 10 millones de muertes al año hacia 2050. Esto ocurriría cuando bacterias que antes podían tratarse desarrollan mecanismos que les permiten resistir los medicamentos disponibles.

Por esa razón, disminuir el uso innecesario de antibióticos se ha convertido en una prioridad global. En este contexto, las estrategias que reducen la aparición de infecciones y, por lo tanto, la necesidad de tratamientos farmacológicos adquieren especial relevancia.

“Si queremos proteger la eficacia de los antibióticos para las próximas generaciones, debemos empezar por reducir la necesidad de utilizarlos hoy. El fortalecimiento de las defensas a través de la inmunomodulación no solo beneficia al paciente, también protege a la comunidad al disminuir la presión que favorece la aparición de bacterias resistentes”, explicó el doctor Hugo Páez, experto en infectología clínica.

Los especialistas concluyen que incorporar estrategias preventivas basadas en evidencia científica puede tener un impacto significativo tanto en la calidad de vida de las personas como en la sostenibilidad de los sistemas de salud.

En base a El Tiempo/GDA

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