Javier Vázquez es músico desde hace muchos años (tiene más de un álbum editado de manera independiente), pero también es terapeuta especializado en adicciones. Junto a su socia Marta Naranjo, también terapeuta, acaba de crear el proyecto Raíces Vinculares, un espacio de apoyo y contención principalmente para familiares de quienes padecen un consumo problemático de drogas u otro tipo de adicciones.
Ahí pueden acudir quienes quieran contar con un aporte profesional para lidiar con las vicisitudes que surgen en un hogar en el que hay un problema de adicciones.
Cuando alguien atraviesa un problema de adicciones, el impacto no se limita a su persona: también alcanza a los familiares.
La incertidumbre, el miedo, la culpa, el enojo y el desgaste cotidiano pueden afectar los vínculos y la salud emocional de toda la familia, de una manera u otra. De ahí que el acompañamiento psicológico a las familias pueda contribuir a enfrentar los desafíos que inevitablemente surgen cuando se convive con un familiar en esa situación.
Contar con un espacio terapéutico permite comprender mejor la problemática de quienes se hallan en una situación de consumos problemáticos, aprender a establecer límites saludables, evitar dinámicas que puedan favorecer el consumo y encontrar herramientas para lidiar las situaciones de crisis. También ayuda a que los familiares puedan expresar lo que sienten sin quedar atrapados únicamente en el rol de cuidar o intentar controlar a quien atraviesa la adicción.
“Sí, está pensado para las familias de esas personas que atraviesan una adicción”, acota Vázquez. “Hace tiempo que vengo trabajando con las adicciones y adictos. Y siempre apuntamos al persona que está padeciendo este problema. La familia queda como que no sabe qué hacer, no sabe cómo ayudar. También vimos que había más infraestructura para cuidar de los adictos, clínicas donde se pueden internar. Pero no había tantos espacios en donde las familias puedan ir a pedir ayuda”.
De acuerdo a su experiencia profesional, ha habido un aumento de problemas de adicción, porque por ejemplo ha surgido en los últimos años el fenómeno de dependencia extrema de las pantallas de tablets, computadores o teléfonos celulares, o la a veces poco sana relación con las redes sociales. También señala la problemática del apostar online.
Vázquez también señala que el proceso terapéutico también necesita de un componente intrafamiliar, que no alcanza con ir a reuniones. Ese es el punto de partida para empezar a pensar en la problemática y cómo abordarla.
“Marta y yo acompañamos y guiamos, pero después que hay un trabajo también intrafamiliar donde los integrantes empiezan a reflexionar y analizar algunos patrones que de repente no son sanos”.
De acuerdo a lo que expone el terapeuta, ese trabajo es clave no solo para recuperar o aliviar a alguien con adicciones sino también crear condiciones para que en el entorno familiar predomine un clima abierto y comprensivo basado en una comunicación efectiva.
“Las familias puedan trabajar en profundidad y encontrar no solo alivio, sino una forma saludable de vivir y poder ayudar a sus hijos y acercarlos”.
Vázquez remarca que se trata de algo colectivo, que abarca a toda la familia, y que se trata de un proceso. Una eventual recuperación no es un camino recto. Puede haber avances, retrocesos, recaídas y momentos de resistencia al tratamiento. La familia necesita herramientas para atravesar esas etapas sin caer en el fatalismo de ver cada dificultad como un fracaso definitivo.
El local de Raíces Vinculares queda en el hotel Pocitos Plaza (Juan Benito Blanco y 21 de Setiembre). Para contactar a Raíces Vinculares se puede mandar mensaje a la cuenta de Instagram @raices.vinculares o también al número de Whatsapp 099 -09 3997.