El colágeno se ha convertido en uno de los suplementos más populares para quienes buscan cuidar la piel, las articulaciones y otros tejidos del cuerpo. Sin embargo, no todos los productos son iguales. Entre las opciones más utilizadas se encuentran el colágeno bovino y el marino, dos alternativas que comparten varios beneficios, pero que presentan diferencias importantes en su composición y aplicaciones.
Una revisión científica publicada en Marine Life Science & Technology señala que el colágeno marino se caracteriza por su elevada concentración de colágeno tipo I, mientras que el bovino aporta principalmente colágeno tipo I y III. Ambos suministran aminoácidos involucrados en la producción natural de esta proteína esencial para la estructura de la piel, los huesos, los tendones y otros tejidos conectivos.
Colágeno bovino: una opción orientada al soporte integral
Procedente del ganado bovino, este tipo de colágeno es uno de los más estudiados y utilizados. Su combinación de colágeno tipo I y III lo vincula con el mantenimiento de tejidos como la piel, los músculos y los tendones.
Entre sus principales aplicaciones se encuentran el apoyo a la movilidad articular, el cuidado de los huesos y la incorporación en programas de nutrición relacionados con la actividad física, la recuperación muscular y el envejecimiento saludable.
Colágeno marino: el favorito para el cuidado de la piel
Obtenido de fuentes marinas, destaca por aportar principalmente colágeno tipo I, el más abundante en la piel. Por esta razón suele formar parte de rutinas enfocadas en la salud cutánea y la estética.
Su consumo se asocia al mantenimiento de la elasticidad, la hidratación y el aspecto saludable de la piel. Además, muchas personas lo incluyen como complemento para el cuidado del cabello y las uñas.
La elección depende de las necesidades y preferencias de cada persona. Quienes buscan un suplemento con un enfoque más amplio para articulaciones, huesos y tejidos conectivos suelen optar por el colágeno bovino. En cambio, quienes priorizan el cuidado de la piel suelen inclinarse por el colágeno marino debido a su alta concentración de colágeno tipo I.
En cualquier caso, ambos pueden formar parte de una estrategia de bienestar orientada a mantener la salud de los tejidos, siempre dentro de una alimentación equilibrada y hábitos saludables.
Con base en El Tiempo/GDA
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