Los remedios caseros con colágeno natural ganaron popularidad entre quienes buscan alternativas para cuidar la piel, mejorar su elasticidad y contribuir al bienestar de las articulaciones a través de la alimentación.
Preparaciones como el caldo de huesos, la gelatina sin azúcar y distintos alimentos ricos en vitamina C suelen incorporarse en rutinas de bienestar por su aporte de nutrientes relacionados con la producción de colágeno en el organismo.
De acuerdo con un estudio publicado en ‘The American Journal of Medicine’, distintos ensayos clínicos observaron posibles mejoras en la hidratación y la
elasticidad cutánea asociadas al consumo de ciertos compuestos vinculados con el colágeno.
Alimentos con colágeno natural y nutrientes asociados
Incorporar alimentos con nutrientes relacionados con la producción de colágeno puede contribuir al mantenimiento de tejidos como la piel, los cartílagos y los huesos. Diversos ingredientes tradicionales se destacan por su contenido de proteínas, aminoácidos y minerales que participan en procesos asociados a la regeneración celular y al cuidado articular.
Uno de los remedios caseros más conocidos es el caldo de huesos, elaborado mediante la cocción lenta de huesos de res o pollo. Este proceso permite liberar proteínas, minerales y compuestos presentes en los tejidos conectivos. Por ese motivo, suele relacionarse con el cuidado de las articulaciones y el fortalecimiento de cartílagos gracias a su contenido de aminoácidos.
Otra opción frecuente es la gelatina natural sin azúcar. Elaborada a partir de colágeno animal, aporta glicina y prolina, aminoácidos vinculados con la formación y el mantenimiento de tejidos corporales. Además, representa una forma sencilla de incorporar proteínas a la alimentación diaria.
Los pescados con piel, como el salmón, la sardina y el atún, también contienen nutrientes asociados al colágeno marino y aportan ácidos grasos omega-3, relacionados con la hidratación y protección de la piel.
Frutas, semillas y verduras que ayudan a la producción de colágeno
Las frutas ricas en vitamina C ocupan un lugar importante dentro de las recomendaciones. Ingredientes como naranja, kiwi, guayaba y fresas favorecen la producción natural de colágeno, ya que esta vitamina participa directamente en ese proceso biológico.
También se destacan semillas y frutos secos como nueces, almendras, linaza y chía, que contienen antioxidantes, zinc y vitamina E, nutrientes vinculados con la protección celular frente al envejecimiento prematuro.
Las verduras de hoja verde, entre ellas espinaca, acelga y kale, aportan antioxidantes y minerales que ayudan a conservar la salud de la piel y apoyar funciones relacionadas con la regeneración celular.
Hábitos que pueden ayudar a cuidar la piel y las articulaciones
Además de mantener una alimentación equilibrada, especialistas recomiendan incorporar hábitos diarios que ayuden a proteger la piel y las articulaciones con el paso del tiempo.
Entre las principales sugerencias aparecen mantener una buena hidratación, realizar actividad física de bajo impacto, dormir adecuadamente y usar protector solar de forma constante. Estas medidas pueden contribuir a prevenir el desgaste celular y favorecer la elasticidad de la piel.
En base a El Tiempo/GDA