Dejar el alcohol puede favorecer la recuperación del hígado, el cerebro y el sistema inmunológico

Especialistas señalan que abandonar el consumo de alcohol puede generar beneficios progresivos en distintos órganos y funciones del organismo. La capacidad de recuperación depende de factores como la edad, la cantidad consumida y el estado de salud de cada persona.

No tomar alcohol
Médico con un cartel sobre no tomar alcohol.
Foto: Freepik.

El consumo de alcohol ha sido vinculado durante años a diversos problemas de salud. Sin embargo, investigaciones recientes indican que parte de los efectos negativos asociados a esta sustancia pueden revertirse cuando una persona deja de beber.

Entre los especialistas que han abordado el tema se encuentra Andrew Freeman, cardiólogo especializado en prevención cardiovascular, quien sostiene que el alcohol es una sustancia tóxica para el organismo. Según explica, abandonar su consumo puede traducirse en beneficios importantes para la salud.

Uno de los órganos que más puede beneficiarse es el hígado. Los investigadores destacan que posee una importante capacidad de regeneración, por lo que en muchos casos puede recuperarse de la acumulación de grasa vinculada al consumo frecuente de alcohol.

Hands holding glasses with beer on a table in London
Vasos con cerveza.
Foto: StockFoto.

La abstinencia también puede favorecer al sistema inmunológico. Al dejar de ingerir alcohol, el organismo puede fortalecer progresivamente su capacidad para combatir agentes externos y responder de manera más eficiente ante distintas amenazas.

Por otra parte, diversos estudios han observado efectos positivos en el cerebro. Dejar el alcohol puede contribuir a mejorar procesos relacionados con la memoria, la atención y la concentración.

Los beneficios también pueden percibirse en el descanso y el bienestar general. Durante las primeras semanas de abstinencia suelen registrarse mejoras en la calidad del sueño, así como en los niveles de energía y el estado de ánimo.

No obstante, los especialistas advierten que la recuperación no ocurre de la misma manera en todas las personas. Factores como la edad, la frecuencia del consumo, la cantidad de alcohol ingerida y la presencia de enfermedades previas pueden influir tanto en la velocidad como en el alcance de las mejoras.

Tomar alcohol, brindis
Personas tomando alcohol
Foto: Freepik

En paralelo, la comunidad médica ha insistido en que no existe una cantidad completamente segura de alcohol para la salud. Aunque durante años se difundió la idea de que un consumo moderado podía resultar beneficioso, investigaciones más recientes han asociado su ingesta con un mayor riesgo de desarrollar diversas enfermedades.

En ese contexto, los expertos coinciden en que dejar el alcohol constituye una de las decisiones más favorables para el bienestar físico y mental.

En base a El Tiempo/GDA

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