El aceite de oliva dejó de ser un ingrediente reservado únicamente para la cocina y empezó a ganar espacio dentro de las rutinas de cuidado capilar. Distintas investigaciones y especialistas en dermatología señalan que sus componentes podrían colaborar en la recuperación del cabello, disminuir la caída y mejorar la salud del cuero cabelludo.
La dermatóloga Ana Molina explicó a la revista Telva que el aceite de oliva contiene fitoestrógenos con efecto antiandrogénico, una característica que podría ayudar a ralentizar la alopecia androgenética, considerada la forma más frecuente de calvicie.
Además, diferentes estudios clínicos internacionales observaron que la aplicación tópica de este producto favorece la hidratación, fortalece la fibra capilar frente a daños químicos y contribuye a aliviar cuadros descamativos como la dermatitis seborreica.
Cómo actuaría sobre la caída del cabello
Uno de los principales beneficios asociados al aceite de oliva está relacionado con su posible acción sobre los procesos hormonales que intervienen en la pérdida de cabello.
Según explicó Molina, los fitoestrógenos presentes en este aceite inhibirían la enzima 5-alfa-reductasa, responsable de convertir la testosterona en dihidrotestosterona (DHT), hormona vinculada al debilitamiento progresivo de los folículos pilosos y a la calvicie hereditaria.
Al disminuir la acción de la DHT, el folículo conservaría mejor su estructura y se enlentecería la pérdida de densidad capilar. La especialista también mencionó investigaciones que indican que estos compuestos podrían estimular el crecimiento del pelo al favorecer la circulación sanguínea en el cuero cabelludo y promover la actividad de las células foliculares.
Hidratación, brillo y menos frizz
Más allá de su posible efecto anticaída, el aceite de oliva también aparece como un aliado para mejorar el aspecto y la resistencia del cabello. Su aplicación externa ayudaría a combatir el frizz, aportar nutrición y devolver brillo a las melenas opacas o castigadas.
Una investigación publicada en el Journal of Cosmetic Science concluyó que este aceite incrementa los niveles de hidratación y mejora la resistencia mecánica del cabello. Los investigadores atribuyeron ese efecto a su composición rica en ácidos grasos esenciales y a su capacidad de penetrar el tallo capilar en profundidad, en lugar de actuar solo sobre la superficie.
Beneficios para el cuero cabelludo
El mismo estudio también analizó el impacto del aceite de oliva en personas con dermatitis seborreica. Los resultados mostraron una reducción de la descamación y de los procesos inflamatorios del cuero cabelludo, gracias a sus propiedades antioxidantes.
Por otra parte, una investigación publicada en el International Journal of Trichology evaluó distintos aceites protectores en cabellos sometidos a tintes y otros tratamientos químicos agresivos. Allí se observó que el aceite de oliva podría ayudar a minimizar el daño posterior a esos procedimientos.
Según los autores, sus componentes emolientes funcionan como una barrera protectora que ayuda a preservar la cutícula capilar y disminuye el riesgo de quiebre y desgaste de la queratina.
En base a El Tiempo/GDA