La caída del cabello y cinco hábitos cotidianos que pueden hacerlo debilitar sin que lo notes

Aunque perder entre 50 y 100 cabellos al día es normal, algunas prácticas diarias vinculadas al peinado, el estrés, la alimentación y el descanso pueden afectar la salud capilar y favorecer su caída.

Cebello. Foto: Pixabay
Cebello. Foto: Pixabay

Perder entre 50 y 100 cabellos al día se considera un proceso habitual. Sin embargo, distintas prácticas cotidianas pueden aumentar esa caída y afectar la salud capilar. Factores relacionados con el peinado, la alimentación, el manejo del estrés y las rutinas de descanso están vinculados con este fenómeno.

Diversos hábitos realizados de forma frecuente pueden influir en el debilitamiento del cabello o favorecer su caída. Algunos generan tensión sobre el folículo, otros afectan la fibra capilar y también inciden factores nutricionales o físicos.

Entre las prácticas asociadas con la caída del cabello se encuentran los peinados tirantes. Las colas altas, trenzas ajustadas, extensiones y moños pueden someter al cabello a una tensión constante. Según la Academia Americana de Dermatología, este tipo de peinados, cuando se usan de forma repetitiva y muy ajustados, pueden provocar alopecia por tracción, una forma de pérdida de cabello causada por el estrés crónico sobre el folículo piloso.

Cebello. Foto: Pixabay
Cebello. Foto: Pixabay

También influye el uso excesivo de calor, productos químicos y cepillados agresivos. El uso continuo de secadores, planchas y procesos como alisados o permanentes puede afectar la estructura capilar. De acuerdo con MedlinePlus, estas prácticas pueden desencadenar tricorrexis nudosa, una condición en la que el cabello se vuelve quebradizo y se rompe con facilidad.

La alimentación es otro factor clave. Llevar una dieta deficiente o realizar dietas extremas puede alterar el ciclo capilar. La falta de nutrientes como proteína, hierro, zinc y vitaminas se relaciona con cambios en el crecimiento del cabello. Las dietas restrictivas pueden causar efluvio telógeno, un tipo de pérdida en la que el cabello se cae en grandes cantidades al lavarlo o peinarlo.

El estrés físico o emocional extremo también puede incidir. Cirugías mayores, enfermedades graves, fiebre alta, el parto o pérdidas emocionales significativas pueden alterar el ciclo de crecimiento del cabello. En algunos casos, esto puede llevar a que entre la mitad y tres cuartas partes del cabello del cuero cabelludo entren en fase de caída.

Estrés, multitasking
Mujer estresada por sus tareas pendientes.
Foto: Freepik.

Por último, los hábitos nocturnos también tienen impacto. Dormir con el cabello mojado puede favorecer su quiebre debido a la fricción durante el sueño. A esto se suma el uso de fundas de algodón o poliéster, que generan más roce que materiales como seda o satén, lo que puede contribuir a enredos, rotura y debilitamiento progresivo.

Especialistas señalan que identificar estos hábitos y modificarlos puede ayudar a reducir factores asociados con la caída del cabello cuando no existe una causa médica subyacente.

En base a El Universal/GDA

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