Qué debe tener un cereal para ayudar a controlar los triglicéridos y qué ingrediente conviene evitar

Cómo elegir un cereal para reducir los triglicéridos y qué ingredientes mirar en las etiquetas: beneficios de la fibra y qué tomar en cuenta, según las nutricionistas.

Alimentación saludable adultos mayores
Adultos mayores comiendo ensalada.
Foto: Freepik.

Cuando los triglicéridos están elevados, algunos cambios en la alimentación pueden contribuir a mejorar el perfil de grasas en la sangre y reducir determinados factores asociados con el riesgo cardiovascular. Limitar el consumo de alcohol, bebidas azucaradas, postres y carbohidratos refinados, al tiempo que se priorizan alimentos integrales, legumbres, verduras, frutos secos y proteínas magras, forma parte de las recomendaciones habituales para favorecer su control.

En este contexto, el desayuno también puede representar una oportunidad para incorporar alimentos de mejor calidad nutricional. Entre las opciones disponibles, los cereales elaborados con salvado y con bajo contenido de azúcar pueden contribuir a aumentar la ingesta de fibra.

Sin embargo, los especialistas advierten que ningún alimento por sí solo reduce los triglicéridos. Lo que importa es el conjunto de los hábitos alimentarios y del estilo de vida.

Una de las principales características del salvado es su contenido de fibra. Se trata de la capa externa de los granos y concentra una parte importante de este nutriente. Amy Brownstein, MS y dietista-nutricionista, explica que el tipo y la calidad de los carbohidratos pueden ser relevantes para las personas que buscan controlar sus triglicéridos.

Los alimentos con un mayor contenido de fibra y menor índice glucémico pueden resultar preferibles frente a los productos elaborados con harinas refinadas y grandes cantidades de azúcar. Dependiendo de la marca y la presentación, una porción de cereal de salvado puede aportar entre cinco y diez gramos —o incluso más— de fibra.

Bowl con yogur, cereales y frutas.
Bowl con yogur, cereales y frutas.

Además de favorecer el funcionamiento intestinal, la fibra interviene en procesos relacionados con la microbiota. Las bacterias presentes en el intestino fermentan determinados tipos de fibra y producen sustancias conocidas como ácidos grasos de cadena corta, entre ellas el acetato, el propionato y el butirato. Estos compuestos continúan siendo objeto de investigación por su posible participación en diferentes procesos metabólicos.

La fibra no es el único elemento que conviene revisar al elegir un cereal para el desayuno. Algunos productos comercializados como saludables pueden contener cantidades elevadas de azúcares añadidos. Por eso, Caroline Thomason Bunn, dietista especializada en nutrición, recomienda observar detenidamente la etiqueta.

Reducir el consumo de azúcares añadidos puede formar parte de una estrategia para mejorar los niveles de triglicéridos. Como referencia, la especialista aconseja optar por productos que contengan cinco gramos o menos de azúcar añadido por porción.

Al leer la información nutricional, estos son algunos de los aspectos que pueden ayudar a comparar productos:

  • Fibra: buscar un aporte elevado por porción.
  • Azúcar añadido: preferir alternativas con cinco gramos o menos.
  • Grasa total: comparar la cantidad entre diferentes productos.
  • Grasas saturadas: elegir opciones con cantidades bajas.
  • Lista de ingredientes: observar qué componentes aparecen en primer lugar.

También es importante prestar atención al tamaño de la porción, ya que la información nutricional indicada en el envase corresponde a una cantidad específica del producto.

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En esta nota te contamos sobre cereales y presión arterial saludable.
Foto: Unsplash.

El cereal es solo uno de los componentes de la primera comida del día. Para aumentar el aporte de fibra y nutrientes, puede combinarse con otros alimentos. Entre las opciones que menciona Brownstein se encuentran: frutas enteras, avena, pan integral, semillas de chía o linaza, frutos secos y fuentes de proteínas magras.

Las grasas insaturadas también pueden formar parte de una alimentación orientada a la salud cardiovascular. Estas están presentes, por ejemplo, en los frutos secos, las semillas y la palta. Una combinación posible podría incluir un cereal con alto contenido de fibra y poco azúcar añadido, acompañado de fruta y semillas o frutos secos.

Elegir alimentos ricos en fibra durante el desayuno puede ser un paso positivo, pero el control de los triglicéridos no depende de una única comida ni de un producto específico. También resulta importante reducir el consumo frecuente de alcohol, bebidas azucaradas, postres y carbohidratos refinados. Al mismo tiempo, alimentos como los cereales integrales, las legumbres, las frutas, las verduras y las fuentes de grasas insaturadas pueden formar parte de un patrón alimentario saludable.

En caso de tener los triglicéridos elevados, lo más recomendable es consultar con un médico o un profesional de la nutrición. Las necesidades y los cambios más adecuados pueden variar según el estado general de salud y otros factores individuales.

Con base en El Tiempo/GDA

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