El chocolate negro puede formar parte de una alimentación equilibrada y, cuando contiene un alto porcentaje de cacao, aporta diferentes compuestos de interés nutricional. Flavonoides, magnesio, triptófano y teobromina son algunos de ellos y se han relacionado con procesos vinculados con la función cerebral y el bienestar.
La farmacéutica y especialista en nutrición Paula Martín Clares señala que, como referencia, se puede optar por una o dos onzas diarias de chocolate negro con un 85 % de cacao o más. Sin embargo, aclara que esto no significa que el chocolate sea un tratamiento para la depresión ni que cualquier producto tenga los mismos efectos.
Uno de los componentes de interés del cacao son los flavonoides, compuestos antioxidantes que se han estudiado por su posible relación con el flujo sanguíneo cerebral y la protección de las células frente al estrés oxidativo.
El cacao también aporta magnesio, un mineral que participa en numerosas funciones del organismo y está relacionado, entre otros procesos, con el funcionamiento del sistema nervioso y la relajación muscular.
Otro compuesto presente es el triptófano, un aminoácido que el organismo utiliza para producir serotonina, un neurotransmisor involucrado en la regulación del estado de ánimo.
A esto se suma la teobromina, una sustancia estimulante similar a la cafeína, aunque con un efecto generalmente más suave. Según Martín Clares, puede contribuir a una mayor sensación de energía y concentración.
Algunos de los componentes del cacao han sido estudiados por su posible relación con diferentes funciones cerebrales y con el bienestar emocional. Sin embargo, esto no significa que comer chocolate produzca necesariamente un efecto antidepresivo.
La especialista sostiene que el cacao puro puede formar parte de un patrón de alimentación saludable orientado al bienestar, pero ningún alimento puede tratar por sí solo la depresión. La depresión es un trastorno complejo en el que intervienen múltiples factores, por lo que su tratamiento requiere una evaluación profesional y, cuando corresponde, intervenciones específicas.
No todas las tabletas de chocolate ofrecen la misma composición. Muchos productos contienen cantidades importantes de azúcar, además de grasas y otros ingredientes que modifican su perfil nutricional. Por eso, si se busca priorizar los componentes propios del cacao, conviene revisar la etiqueta y elegir chocolates negros con un porcentaje elevado de cacao, como los que contienen 85 % o más.
¿Cuánto chocolate negro se puede comer? La referencia propuesta por Martín Clares es de una o dos onzas de chocolate negro al día, preferentemente con un contenido de cacao del 85 % o superior.
Más que considerar al chocolate como un alimento con propiedades terapéuticas, la clave está en incorporarlo en cantidades moderadas y dentro de una alimentación variada. Así, una pequeña porción de chocolate negro con alto porcentaje de cacao puede ser una opción para quienes disfrutan de este alimento.
Con base en El Tiempo/GDA