Mareos al levantarse de la cama: cuáles son las causas, cómo prevenirlos y cuándo consultar al médico

Sentir mareos al ponerse de pie puede deberse a una caída de la presión arterial, deshidratación o alteraciones del oído interno.

Dolor de cabeza, mareos
Hombre se levanta de la cama con dolor de cabeza.
Foto: Freepik.

Sentir mareos al levantarse de la cama puede ser consecuencia de una caída momentánea de la presión arterial, deshidratación u otras causas.

Aunque en ocasiones la sensación dura apenas unos segundos, si los episodios se repiten o aparecen junto con otros síntomas es importante consultar a un médico.

Una de las causas posibles es la hipotensión ortostática, que ocurre cuando la presión arterial desciende al pasar de estar acostado a ponerse de pie.

Según los Manuales Merck, la gravedad hace que parte de la sangre se acumule en las piernas y el abdomen. Si el organismo no logra compensar rápidamente ese cambio, disminuye transitoriamente el flujo sanguíneo hacia el cerebro.

Entre los factores que pueden favorecer esta situación están la deshidratación, permanecer mucho tiempo en cama, consumir alcohol y tomar determinados medicamentos. El problema es más frecuente en las personas mayores.

Los síntomas pueden incluir aturdimiento, visión borrosa, confusión y sensación de desmayo. Por lo general, mejoran al acostarse. En algunos casos, la hipotensión ortostática puede provocar caídas y, con menor frecuencia, convulsiones. El ejercicio, el alcohol, las comidas abundantes y la deshidratación pueden agravar los síntomas.

Otras causas del mareo al levantarse

No todos los mareos están relacionados con una disminución de la presión arterial. Las alteraciones del oído interno, por ejemplo, pueden provocar vértigo, una sensación de que el entorno gira, especialmente al mover la cabeza.

También existe el síndrome de taquicardia postural ortostática (POTS), que puede presentarse en personas jóvenes. En estos casos, la frecuencia cardíaca aumenta de forma exagerada al ponerse de pie, incluso sin que se produzca una caída de la presión arterial. La causa de estos síntomas no se conoce con claridad.

El origen del mareo puede estar relacionado con distintas alteraciones, entre ellas problemas del sistema nervioso autónomo, una menor capacidad del corazón para bombear sangre, una disminución del volumen de líquido circulante o respuestas hormonales defectuosas.
Por eso, se recomienda buscar evaluación médica si los episodios se repiten, empeoran, interfieren con las actividades cotidianas o se acompañan de visión borrosa, debilidad, palpitaciones o sensación de desmayo.

Cómo prevenir los mareos al levantarse

Una de las medidas más sencillas es cambiar de posición lentamente. En lugar de incorporarse de golpe, se aconseja sentarse primero en el borde de la cama, esperar unos instantes y ponerse de pie cuando la persona se sienta estable.

Si aparece el mareo, lo más seguro es volver a sentarse o acostarse para evitar una caída.

Otras medidas que pueden ayudar, según la causa, son mantener una hidratación adecuada, evitar el alcohol, realizar ejercicio de forma regular y elevar la cabecera de la cama. En algunos casos, el profesional de la salud puede recomendar aumentar el consumo de sal.

Si los síntomas comenzaron después de iniciar un medicamento, no se debe suspender ni modificar la dosis por cuenta propia. Es necesario consultar al profesional que lo indicó para evaluar si puede estar relacionado con el problema.

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Imagen: Commons.

Cuándo acudir a urgencias

Algunas señales requieren atención médica inmediata. Entre ellas se encuentran la pérdida del conocimiento, incluso si dura pocos segundos; el dolor en el pecho; la presencia de sangre en las heces o heces negras; y los síntomas neurológicos, como dificultad para caminar o falta de coordinación.

Para determinar la causa, el médico puede preguntar cuánto duran los episodios, si hubo desmayos previos, si la persona permaneció en cama durante un período prolongado, si tuvo pérdidas de líquidos y qué medicamentos toma.

La evaluación puede incluir la medición de la presión arterial después de cinco minutos acostado y nuevamente al minuto y a los tres minutos de ponerse de pie. Según los resultados, se pueden indicar otros estudios.
El tratamiento depende del origen del problema. Cuando es posible, se busca corregir la causa y aliviar los síntomas mediante cambios en los hábitos o ajustes de la medicación supervisados por un profesional.

En base a El Tiempo/GDA

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