Los gatos no son animales esquivos: cómo pueden ayudar en terapias y favorecer el bienestar emocional

Aunque suelen ser considerados independientes y distantes, una adecuada socialización permite que algunos felinos participen en actividades de acompañamiento y ayuden a reducir el estrés.

Gato doméstico de pelaje gris en primer plano.
Gato doméstico de pelaje gris en primer plano.
Foto: Canva.

Los gatos suelen tener fama de ser animales independientes, poco sociables y hasta esquivos. Sin embargo, su comportamiento depende de su personalidad, sus experiencias y el proceso de socialización.

Cuando están acostumbrados al contacto humano, algunos pueden convertirse en compañeros de apoyo emocional e incluso participar en distintas actividades terapéuticas.

La veterinaria Claudia Edwards explica que los felinos pueden facilitar diferentes terapias cuando reúnen las condiciones necesarias para interactuar con las personas. Su presencia puede ser beneficiosa para distintas poblaciones, siempre que se respeten sus características y necesidades.

Entre quienes pueden beneficiarse de estas actividades se encuentran las personas con discapacidad motora, los niños con autismo, los adultos mayores que viven en hogares geriátricos y los niños con dificultades del lenguaje. En estos casos, la interacción con los animales puede formar parte de propuestas de acompañamiento, estimulación y compañía.

No obstante, no todos los gatos tienen el temperamento adecuado para cumplir estas funciones. Es fundamental evaluar su comportamiento y evitar que sean obligados a interactuar.

Qué dice la ciencia sobre el contacto con gatos y la reducción del estrés

Los posibles beneficios del vínculo entre las personas y los animales también han sido estudiados desde la ciencia.

Una investigación de la Universidad Estatal de Washington, publicada en 2019, evaluó a 249 estudiantes universitarios y analizó los efectos de la interacción con perros y gatos sobre los niveles de cortisol, una hormona relacionada con la respuesta del organismo al estrés.

Los resultados mostraron que quienes tuvieron contacto directo con los animales durante 10 minutos presentaron una reducción significativa del cortisol en la saliva. Esto sugiere que la interacción con perros y gatos puede favorecer la relajación.

De todos modos, el contacto con animales no constituye un tratamiento médico para la ansiedad o la depresión.

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Foto: Pickpik.

Qué características debe tener un gato para participar en terapias

No cualquier felino puede formar parte de actividades de acompañamiento. Antes de incorporarlo a estas experiencias es necesario evaluar su comportamiento y garantizar que el entorno sea adecuado para su bienestar.

Entre los aspectos que deben considerarse están su capacidad para socializar con las personas, la tolerancia al contacto físico, la adaptación a diferentes ambientes y su temperamento.

También es importante respetar sus espacios y límites. La selección adecuada permite que tanto las personas como los animales se beneficien de estos encuentros, sin generar situaciones de estrés para los gatos.

Así, lejos de la idea de que todos los felinos son distantes o poco sociables, la socialización y las características individuales de cada animal pueden abrirles un lugar en experiencias de acompañamiento y bienestar emocional.

En base a El Tiempo/GDA

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