La infusión de hinojo es una de las bebidas tradicionales más utilizadas por sus propiedades digestivas y antiinflamatorias. Además de su característico aroma y sabor, algunas de sus sustancias naturales podrían contribuir a aliviar la sensación de hinchazón y favorecer el equilibrio de líquidos en el organismo.
Si bien no reemplaza ningún tratamiento médico, distintos organismos y especialistas reconocen que esta planta puede formar parte de una alimentación saludable cuando se consume con moderación.
El hinojo ha sido utilizado desde la antigüedad en culturas como la egipcia, la griega y la romana por sus propiedades digestivas, carminativas, antiespasmódicas y antioxidantes. Según la Agencia Europea de Medicamentos (EMA), sus compuestos con acción antiinflamatoria pueden contribuir de forma indirecta a disminuir la retención de líquidos.
Al ayudar a reducir la inflamación de los tejidos y favorecer un mejor funcionamiento de los vasos sanguíneos, podrían limitar la acumulación de agua en determinadas zonas del cuerpo. Además, el hinojo aporta potasio y contiene anetol, un aceite esencial al que se le atribuyen diversas propiedades beneficiosas.
Más allá de su efecto sobre la retención de líquidos, el hinojo se utiliza tradicionalmente para favorecer la digestión, aliviar los cólicos digestivos, reducir los gases intestinales, combatir el mal aliento y favorecer la expulsión de mucosidad de las vías respiratorias. Estas propiedades han contribuido a que la planta sea ampliamente utilizada tanto en la gastronomía como en la fitoterapia.
Los especialistas recomiendan incorporar la infusión de hinojo con moderación. La Academia Española de Nutrición y Dietética aconseja no superar las dos tazas por día, utilizando aproximadamente 1,5 gramos de hinojo por preparación. Asimismo, debido a sus propiedades digestivas, suele recomendarse consumirla después de las comidas.
Aunque se trata de una infusión de origen vegetal, no todas las personas deberían consumirla sin asesoramiento. Entre las principales recomendaciones se encuentran:
- Evitar su consumo en menores de cuatro años, de acuerdo con la Agencia Europea de Medicamentos.
- Consultar con un profesional antes de tomarla durante el embarazo o la lactancia.
- Suspender su consumo y consultar si aparecen reacciones adversas o signos de intolerancia.
Los especialistas recuerdan que ninguna infusión por sí sola elimina la retención de líquidos. Mantener una alimentación equilibrada, realizar actividad física de forma regular y consultar con un profesional cuando la hinchazón sea persistente siguen siendo las principales estrategias para cuidar la salud.
Con base en El Universal/GDA
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