La bichectomía y el paso del tiempo: los factores médicos a evaluar antes de modificar las bolsas de Bichat

Afilar el rostro con bichectomía: qué considerar antes de realizar esta intervención y por qué la grasa quitada de las mejillas puede jugar en contra con los años.

Mujer espejo
Mujer mayor mira su rostro en el espejo.
Foto: Freepik.

La bichectomía es un procedimiento quirúrgico estético que consiste en la extracción parcial de las bolsas de Bichat, unos depósitos de grasa ubicados en la zona profunda de las mejillas. Su objetivo es modificar el contorno facial y, en determinados casos, generar una apariencia más definida en la zona de los pómulos y el rostro.

En los últimos años, este procedimiento ha ganado popularidad entre personas que buscan afinar sus facciones. Sin embargo, antes de someterse a una intervención de este tipo es importante conocer no solo sus posibles resultados, sino también sus riesgos y las consecuencias que puede tener con el paso del tiempo.

Las bolsas de Bichat son estructuras de tejido graso ubicadas en las mejillas. Su tamaño y apariencia pueden variar considerablemente de una persona a otra. La bichectomía consiste en retirar una parte de este tejido mediante una intervención realizada desde el interior de la boca, por lo que, en general, no deja cicatrices visibles en el rostro.

Aunque suele tratarse de un procedimiento ambulatorio, continúa siendo una cirugía y, como tal, requiere una evaluación médica previa y cuidados posteriores.

No todas las personas que desean un rostro más delgado son candidatas adecuadas para este procedimiento. La decisión debería considerar múltiples factores, entre ellos: la estructura facial, la cantidad de tejido graso presente en las mejillas, la calidad y elasticidad de la piel, la edad, el estado general de salud, las características individuales del envejecimiento facial y las expectativas sobre el resultado.

Una persona puede tener un rostro redondeado y, aun así, no ser necesariamente una buena candidata para la cirugía. Por este motivo, una valoración individual resulta fundamental antes de tomar una decisión.

Una mujer que será operada
Una mujer a la que le realizarán una cirugía estética.
Foto: Canva.

Las personas con rostros naturalmente delgados o con poco volumen en las mejillas pueden no obtener los resultados esperados. Además, el envejecimiento produce cambios naturales en los tejidos faciales y una pérdida progresiva de volumen. Por esta razón, retirar grasa de manera permanente puede generar un aspecto más hundido o acentuado con el paso de los años en algunas personas.

Como cualquier procedimiento quirúrgico, la bichectomía puede presentar complicaciones. Una cirugía estética no debería decidirse únicamente a partir de fotografías en redes sociales o tendencias de belleza. Antes de una bichectomía, es recomendable consultar con un profesional debidamente capacitado y habilitado para realizar el procedimiento, quien pueda evaluar la anatomía facial y explicar con claridad los posibles beneficios, riesgos y limitaciones.

La popularidad de un determinado tipo de rostro puede cambiar con el tiempo, mientras que una cirugía produce modificaciones permanentes. Por eso, más allá de buscar un resultado estético determinado, la decisión de realizarse una bichectomía debería partir de una evaluación médica individual y de expectativas realistas.

No todas las personas necesitan ni se beneficiarán de la extracción de las bolsas de Bichat. Informarse adecuadamente sobre el procedimiento y sus posibles consecuencias a corto y largo plazo es una parte fundamental de cualquier decisión relacionada con una cirugía estética.

Con base en El Tiempo/GDA

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