En el Día Internacional del Obstetra, la Sociedad de Ginecología del Uruguay (SGU) llamó a reforzar la vacunación durante el embarazo y alertó de que la cobertura de algunas vacunas, como la de la gripe, continúa siendo baja, a pesar de que las embarazadas tienen un mayor riesgo de complicaciones por enfermedades infecciosas.
El presidente de la Sociedad de Ginecología, Gonzalo Sotero, explicó que durante el embarazo el organismo atraviesa cambios que hacen que las mujeres sean más vulnerables a las infecciones, incluso en embarazos normales y con mujeres sanas.
"Una paciente embarazada, por más sana que sea y por más normal que sea el embarazo, se considera una paciente inmunodeprimida. El embarazo implica una adaptación del sistema inmune que la convierte en una paciente más susceptible de sufrir cualquier tipo de infección", afirmó.
Por ese motivo, indicó que las embarazadas forman parte de los grupos de riesgo y destacó la importancia de recibir las vacunas recomendadas durante la gestación.
Actualmente, el esquema incluye la vacuna contra la gripe, la tos convulsa, el COVID-19 y el Virus Respiratorio Sincicial (VRS), pero cada una, de acuerdo a Sotero, cumple una función diferente.
"Las vacunas contra la gripe y el COVID están enfocadas en proteger a la madre. En cambio, la de la tos convulsa y la del VRS buscan pasar inmunidad al bebé para protegerlo durante sus primeros meses de vida", señaló.
Según el especialista, mientras que cerca de ocho de cada 10 embarazadas reciben la vacuna contra el VRS, la vacunación contra la gripe sigue estando muy por debajo de lo esperado.
"No hay una cultura de vacunarse contra la gripe. Muchas mujeres dicen: 'Nunca tuve gripe, nunca me vacuné y no me la voy a dar ahora'. Pero el embarazo cambia esa situación porque la mujer pasa a integrar un grupo de riesgo", explicó.
Sotero agregó que, aunque este año la cobertura parece haber mejorado, todavía está lejos de los niveles deseados. "El año pasado no se había superado el 50% y este año se habló de alrededor de un 30% de embarazadas vacunadas. Es una cifra muy baja", sostuvo.
El presidente de la Sociedad de Ginecología también llamó a combatir algunos mitos que todavía existen sobre las vacunas, especialmente la de la gripe.
"Hay personas que dicen: 'Me vacuné y después tuve gripe, así que no me vacuno más'. Eso es un error. La vacuna no puede provocar la enfermedad; lo que hace es generar defensas para evitarla o para que, si aparece, sea mucho más leve", explicó.
Respecto a la vacuna contra el Virus Respiratorio Sincicial, señaló que ha tenido una mayor aceptación porque muchas madres conocen los riesgos que esta enfermedad puede provocar en los recién nacidos.
"Está mucho más incorporada la idea de vacunarse para proteger al bebé que la de vacunarse para protegerse a una misma", indicó.
Finalmente, Sotero destacó que los controles del embarazo son una oportunidad para informar y despejar dudas sobre las vacunas.
"Los obstetras tenemos un papel fundamental. Más allá de las campañas de vacunación, en cada consulta tenemos que insistir y explicar por qué es importante que las embarazadas reciban las vacunas recomendadas", concluyó.