El sencillo truco del algodón húmedo para obtener una nueva planta de romero a partir de una ramita

Cómo multiplicar una planta de romero con un esqueje y algodón húmedo paso a paso de forma casera y el error con el agua que deberías evitar al enraizar.

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Planta de romero.
Foto: Unsplash.

El romero es una de esas plantas aromáticas que pueden adaptarse con facilidad a distintos espacios del hogar. Puede cultivarse tanto en un jardín como en un balcón o una maceta y, además, es posible obtener una nueva planta a partir de una que ya se tenga.

Una de las formas de hacerlo es mediante un esqueje: se corta una ramita de una planta adulta y se la prepara para que pueda desarrollar raíces propias. Entre los métodos caseros utilizados para mantener húmeda la base durante este proceso está el uso de algodón.

El primer paso es elegir una ramita sana, firme y relativamente joven, de unos 10 a 15 centímetros de largo. Es preferible descartar aquellas que tengan hojas amarillas, manchas o signos de deterioro.

Con una tijera o herramienta de corte se realiza un corte limpio en la parte inferior del tallo. Luego se retiran las hojas de la zona que quedará en contacto con la humedad y se conservan las de la parte superior. El sector inferior del tallo debe quedar libre de hojas, ya que será allí donde comenzarán a desarrollarse las raíces.

Después, se humedece un pequeño trozo de algodón con agua y se lo coloca alrededor de la base de la ramita, cubriendo la zona donde se retiraron las hojas. Durante los días siguientes hay que controlar que el algodón conserve cierta humedad. Si se seca, se pueden agregar unas gotas de agua.

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Foto: Pexels.

Cuando aparezcan las primeras raíces, el esqueje estará en condiciones de pasar a una maceta con tierra liviana y buen drenaje.

¿Por qué se utiliza algodón húmedo? El algodón cumple una función sencilla: ayudar a conservar la humedad alrededor de la base del tallo mientras la ramita todavía no tiene raíces propias.

Al estar separada de la planta original, la nueva ramita no cuenta con un sistema radicular que pueda absorber agua de la tierra. Mantener húmeda la zona inferior puede ayudar a evitar que se deshidrate durante el proceso de enraizamiento.

Pero hay una diferencia importante entre humedad y exceso de agua. No es necesario que el algodón permanezca empapado. Mantenerlo demasiado mojado puede generar condiciones poco convenientes para el desarrollo del esqueje. Por eso, más que dejar la ramita permanentemente mojada, el objetivo es conservar una humedad moderada hasta que comiencen a aparecer las primeras raíces.

Con base en La Nación/GDA

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