Un estudio internacional con participación de Ace Alzheimer Center Barcelona identificó nuevas señales genéticas asociadas con el Alzheimer de inicio tardío y observó que algunas variantes pueden tener efectos diferentes según el perfil de APOE de cada persona.
La investigación, publicada en la revista científica Nature Genetics, analizó datos de cientos de miles de personas para estudiar cómo interactúan distintos factores genéticos relacionados con la enfermedad.
El trabajo reunió información de 24.033 personas con Alzheimer y 363.161 controles con perfil APOE e3/e3. También incluyó 29.122 casos y 164.206 controles con APOE e4, y 2.606 casos y 70.388 controles con APOE e2, según informó Ace Alzheimer Center Barcelona.
El perfil de APOE modifica el efecto de otras variantes genéticas
APOE e4 es el principal factor de riesgo genético conocido para el Alzheimer de inicio tardío. Sin embargo, ser portador de esta variante no significa necesariamente que una persona vaya a desarrollar la enfermedad. Por su parte, APOE e2 se asocia generalmente con un menor riesgo.
Al analizar por separado a los participantes según su perfil de APOE, los investigadores detectaron señales genéticas cuyos efectos eran menores en presencia de e4, mientras que otras mostraban un efecto mayor entre los portadores de esta variante.
Pablo Garcia-González, investigador de Ace Alzheimer y autor principal del estudio, destacó que el hallazgo no se limita a la identificación de nuevas señales genéticas, sino que también muestra que algunas pueden actuar de manera diferente según el perfil de APOE.
“Esto confirma que el riesgo genético de Alzheimer no puede entenderse mirando cada variante de forma aislada”, afirmó el investigador.
DDHD1, una vía de interés para la investigación
Entre los resultados se encuentra el gen DDHD1. Una variante cercana a este gen se asoció con un menor riesgo de Alzheimer específicamente entre las personas portadoras de APOE e4. También se relacionó con una menor expresión del gen.
Los investigadores consideran que estos resultados pueden contribuir a comprender mejor los mecanismos relacionados con la enfermedad y a estudiar posibles objetivos para futuros tratamientos.
El análisis identificó, además, mecanismos vinculados con la respuesta inmunitaria entre los portadores de APOE e4. Otros procesos relacionados con el Alzheimer, como la acumulación de proteína amiloide y los ovillos de tau, aparecieron en distintos perfiles genéticos.
El papel del genotipo APOE en futuros ensayos clínicos
Los autores plantean que incorporar el genotipo APOE desde el diseño de futuros ensayos clínicos podría ayudar a identificar diferencias en la respuesta a los tratamientos, los mecanismos biológicos implicados y el riesgo de efectos adversos.
Esta posibilidad adquiere relevancia porque, según la información difundida sobre el estudio, ensayos recientes con terapias dirigidas contra la proteína amiloide sugieren una menor eficacia y un mayor riesgo de efectos adversos graves entre los portadores de APOE e4.
Los resultados refuerzan la importancia de analizar el riesgo genético del Alzheimer considerando la interacción entre distintas variantes, en lugar de estudiar cada una de manera aislada.
En base a El Tiempo/GDA