El error habitual al lavarte los dientes que genera sarro y la rutina en nueve pasos de un odontólogo

El especialista Federico Baena advierte que la frecuencia no alcanza sin orden consciente y revela por qué duele remover el sarro de la dentina.

El sarro se previene con una buena higiene bucal. Foto: Flickr.

El odontólogo y creador de contenido mexicano Federico Baena compartió en su canal de YouTube una guía para mejorar la higiene bucal a través de una rutina organizada en nueve pasos. Su propuesta busca ayudar a las personas a realizar una limpieza dental completa, sin olvidar zonas de la boca que suelen quedar fuera del cepillado cotidiano.

El profesional señala que cuidar la salud bucodental no depende solamente de la frecuencia con la que se cepillan los dientes —habitualmente, dos o tres veces al día—, sino también de la técnica y del orden en que se limpian las distintas superficies de la dentadura.

Los errores y las omisiones durante el cepillado dental pueden favorecer la acumulación de placa bacteriana, la formación de sarro y la aparición de problemas como el mal aliento. Además, una higiene incompleta puede dificultar la prevención de enfermedades de las encías y otros trastornos bucales.

"Es muy importante a la hora de cepillar los dientes que se haga de manera consciente, hay que ir por orden", señala el odontólogo.

Cómo realizar una limpieza bucal completa: los pasos principales

Higiene dental
Foto: Pexels.

La rutina propuesta por Baena organiza la higiene desde el cepillado de las diferentes superficies dentales hasta la limpieza de los espacios entre los dientes. Para incorporar estas recomendaciones, conviene tener en cuenta los siguientes pasos:

1. Cepillar la cara frontal de los dientes
Con un cepillo dental y una cantidad adecuada de pasta con flúor, se deben limpiar las superficies externas de los dientes. Es importante realizar movimientos suaves y sistemáticos, sin ejercer una presión excesiva, para cubrir toda la dentadura.

2. Limpiar la cara posterior de las piezas dentales
La superficie interna de los dientes también necesita atención, ya que puede acumular placa bacteriana. Para no dejar zonas sin limpiar, conviene avanzar de manera ordenada por toda la boca.

3. Cepillar las superficies de masticación
Las caras superiores de los molares tienen surcos y relieves donde pueden quedar atrapados restos de comida. Por eso, es importante dedicarles tiempo durante el cepillado de los dientes.

4. Prestar atención a la línea de las encías
La unión entre los dientes y las encías es una zona clave para la higiene oral. El cepillo debe colocarse de forma que permita limpiarla suavemente, sin lastimar los tejidos.

5. Limpiar la lengua
La superficie de la lengua puede acumular bacterias y residuos que contribuyen al mal aliento. Su limpieza debe realizarse con suavidad, incluyendo los laterales, mediante un cepillo o un limpiador lingual.

6. Usar cepillos interdentales
Los cepillos interdentales permiten retirar placa y restos de alimentos de los espacios entre los dientes. Es importante elegir un tamaño adecuado para cada espacio y no forzarlos, ya que un cepillo demasiado grande puede lastimar las encías.

7. Incorporar el hilo dental

Hilo dental.jpg
Foto: Commons.

El hilo dental ayuda a limpiar las superficies de los dientes a las que el cepillo convencional no llega. Debe deslizarse con cuidado entre las piezas dentales y adaptarse suavemente a cada superficie, sin movimientos bruscos que puedan dañar las encías.

8. Limpiar los espacios interdentales con cuidado
Tanto el hilo dental como los cepillos interdentales contribuyen a completar la limpieza entre los dientes. La elección de una herramienta u otra depende de las características de cada dentadura; un odontólogo puede recomendar la opción más apropiada.

9. Finalizar sin eliminar innecesariamente el flúor
Después del cepillado, lo recomendable es escupir el exceso de pasta dental sin enjuagarse vigorosamente con agua. De este modo, se conserva una mayor cantidad de flúor, que ayuda a proteger el esmalte y prevenir las caries. Si se utilizan productos específicos para enjuagar la boca, conviene seguir las indicaciones del fabricante o del odontólogo.

Sarro e hipersensibilidad dental: qué sucede cuando se elimina

Sarro.jpg
Una buena higiene dental es fundamental para la prevención del sarro.
Imagen: Needpix.

Baena también se refirió a las consecuencias de la acumulación de restos de comida entre las piezas dentales y a la hipersensibilidad dental que puede aparecer después de retirar el sarro. El sarro es placa bacteriana que se ha endurecido y no puede eliminarse con un cepillado habitual. Para retirarlo, suele ser necesaria una limpieza dental profesional.

El especialista explicó que, cuando se elimina el sarro, puede quedar expuesta una zona de dentina, el tejido situado debajo del esmalte. Esa exposición puede provocar sensibilidad ante estímulos como el frío, el calor o el contacto con determinados alimentos.

Sin embargo, el dolor no debe considerarse inevitable ni ignorarse. Si la sensibilidad dental persiste o es intensa después de una limpieza, es importante consultar al odontólogo para identificar la causa y recibir el tratamiento adecuado.

Por qué importa mantener una rutina de higiene bucal ordenada

Dentista, dientes
Mujer sonríe en la consulta odontológica.
Foto: Freepik.

Adoptar una técnica sistemática ayuda a evitar que algunas superficies dentales queden sin limpiar. El cepillado con pasta fluorada, la limpieza de la lengua y la higiene de los espacios interdentales son medidas complementarias para controlar la placa bacteriana, prevenir las caries y cuidar las encías.
La clave no consiste únicamente en dedicar tiempo al cepillado, sino en realizarlo de manera cuidadosa y constante. Una rutina de higiene bucal adaptada a las necesidades de cada persona, junto con los controles odontológicos periódicos, contribuye a mantener la salud de dientes y encías.

¿Encontraste un error?

Reportar
Te puede interesar