Hay un detalle de la anatomía de los perros que suele pasar inadvertido: el pequeño surco vertical que conecta la nariz con el labio superior. Se llama filtrum y forma parte de una zona del hocico relacionada con la humedad nasal, aunque su función específica en el olfato canino requiere algunas precisiones.
La nariz es una de las herramientas más importantes que tienen los perros para explorar el entorno. A través del olfato pueden reconocer individuos, seguir rastros y obtener información sobre lo que sucede a su alrededor. Para hacerlo, cuentan con un sistema olfativo muy desarrollado y con adaptaciones anatómicas que favorecen la captación de olores.
Según una publicación de Southernwind Kennels citada por el diario El Tiempo, el filtrum contribuiría a trasladar saliva hacia la superficie nasal. Mantener la nariz húmeda puede favorecer la captación de determinadas moléculas olorosas, ya que algunas partículas presentes en el aire se disuelven en esa película de humedad antes de interactuar con los receptores olfativos.
No obstante, conviene distinguir entre la función del filtrum y el funcionamiento general del olfato: la extraordinaria capacidad olfativa de los perros depende de múltiples estructuras y procesos, no de ese pequeño surco por sí solo.
Los perros utilizan el olfato para mucho más que reconocer olores familiares. Esta capacidad les permite explorar espacios, localizar alimentos, identificar rastros y obtener información sobre otros animales y personas. En los perros entrenados para tareas de búsqueda, rescate o detección, el olfato tiene un papel central. Estas actividades requieren concentración y pueden resultar mentalmente exigentes, incluso cuando no implican un gran esfuerzo físico.
Por eso, durante sesiones prolongadas de rastreo, es importante respetar los descansos, ofrecer agua y observar las señales de cansancio del animal. La fatiga puede afectar su desempeño, aunque no debe atribuirse exclusivamente a la humedad de la nariz.
¿Una nariz seca significa que el perro está enfermo? No necesariamente. La humedad de la nariz puede variar a lo largo del día por motivos normales, como haber dormido, la temperatura ambiental, la exposición al sol o el contacto con superficies secas. Es más importante observar su estado general: si come y bebe como siempre, mantiene su energía habitual, respira con normalidad y se comporta de la manera acostumbrada.
Explorar mediante el olfato es una actividad enriquecedora para los perros, pero también demanda atención y procesamiento de información. Los paseos en los que pueden olfatear a su propio ritmo, sin estar sometidos constantemente a órdenes o apuros, les permiten satisfacer una conducta natural.
Con base en El Tiempo/GDA