Clases particulares gratuitas: Cebando Saberes, la plataforma uruguaya que combate la desigualdad educativa

Cómo funciona la red solidaria de tutorías virtuales y presenciales que ya suma a 200 voluntarios y brinda apoyo tanto a adolescentes como a adultos que quieren terminar el liceo.

Clases particulares, educación
Una persona brinda clases de apoyo a otra.
Foto: Magnific.

Hace casi dos mil años, el filósofo romano Séneca escribió: Homines, dum docent, discunt (los hombres, cuando enseñan, aprenden). Esa idea cobra vida en Cebando Saberes, una plataforma que conecta a estudiantes con voluntarios dispuestos a donar su tiempo para ayudarlos a estudiar, sin costo. Hoy, más de 200 personas participan de la iniciativa y descubren que enseñar también es una forma de aprender: sobre sí mismos, sobre los demás y sobre realidades distintas a las propias. Pero la demanda supera la cantidad de voluntarios disponibles y hacen falta más personas que acompañen a adolescentes y adultos en el camino de completar sus estudios.

Todo inició en la cabeza del licenciado en Pedagogía Sebastián Urquiza. Era consciente de la desigualdad que existe entre quienes pueden acceder a un apoyo extracurricular y quienes no, e intuía que mucha gente tenía conocimientos que podía compartir. Creó Cebando Saberes como puente entre unos y otros, “con la humildad de quien sabe que el verdadero motor es la comunidad”.

La plataforma comenzó a funcionar en abril de 2026 y no tardó en popularizarse. Cada día, entre 15 y 20 personas solicitan apoyo, indicó Urquiza. Y agregó: “Hay más de 200 voluntarios y aún así faltan, porque hay asignaturas, como matemática, en las que todos tienen la agenda llena”. Incluso hay adultos que buscan apoyo: “Muchos tienen entre 40 y 60 años, y están con ganas de terminar el liceo y cerrar esa etapa”.

El alcance, además, es nacional: “El espíritu es que pueda haber alguien del Chuy ayudando a alguien de Montevideo, o viceversa”. La virtualidad permite que ese propósito se haga realidad; de hecho, más del 90% de los apoyos son virtuales y hasta hay una voluntaria uruguaya que reside en Australia.

No es necesario contar con toda la disponibilidad del mundo para formar parte de la iniciativa. Si bien algunos voluntarios son jubilados y tienen más tiempo libre, hay otros que solo pueden dar un apoyo, y está bien. “Todo sirve”, reiteró Urquiza.

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Licenciado en Pedagogía, Sebastián Urquiza.
Foto: Cortesía Sebastián Urquiza.

Más recursos para acompañar las trayectorias educativas

Para Urquiza, reducir la desigualdad educativa requiere mucho más que sumar horas de clase. Es necesario fortalecer los centros públicos que más lo necesitan con recursos humanos, espacios de coordinación y equipos que puedan acompañar las trayectorias individuales de los estudiantes. “Por poner más horas de matemática, nadie aprenderá más matemática”, advirtió. La diferencia —dijo— está en contar también con tutores, psicopedagogos, psicólogos y otros referentes que puedan intervenir cuando el proceso educativo se complica.

Otro momento crítico aparece en Bachillerato, especialmente en sexto año, cuando las necesidades económicas llevan a muchos jóvenes a buscar trabajo o a contribuir con los ingresos de sus hogares. Para el experto, es importante profundizar las políticas que permiten sostener a esos estudiantes —como el “Yo Estudio y Trabajo”— y evitar que deban postergar sus estudios. Porque detrás de las dificultades para terminar el liceo no siempre hay falta de interés: también pesan las responsabilidades familiares, la necesidad de generar ingresos y la ausencia de referentes cercanos que hayan completado su educación.

En este sentido, Cebando Saberes aporta un granito de arena al conectar a quienes quieren completar sus estudios con personas dispuestas a compartir sus conocimientos y acompañarlos en ese proceso. La premisa es sencilla: no siempre alcanza con tener ganas de estudiar; a veces, también hace falta encontrar a alguien que ayude a sortear los obstáculos. En otras palabras: a veces, lo que hace falta es volver a la comunidad.

PASO A PASO

Cómo funciona Cebando Saberes

Cebando Saberes conecta gratuitamente a estudiantes que necesitan ayuda para estudiar con personas dispuestas a compartir sus conocimientos. El proceso es sencillo y se realiza a través de su página web.

  1. Ingresá a la web. Entrá a cebandosaberes.org y seleccioná la opción "Cómo funciona" para conocer los pasos.
  2. Buscá la materia que necesitás. En la sección "Buscar apoyo", filtrá por asignatura y nivel educativo para ver los perfiles de los voluntarios disponibles.
  3. Enviá tu solicitud. Elegí un voluntario habilitado —si tiene la agenda llena, no podrás solicitar su apoyo— y completá el formulario.
  4. Esperá el contacto. Recibirás un correo que confirma el envío de la solicitud. El voluntario se pondrá en contacto contigo en un plazo de hasta 72 horas para coordinar el encuentro. Si no recibís respuesta en ese tiempo, podés generar una nueva solicitud.

Si querés ser voluntario, podés postularte a través de la web, crear tu perfil e indicar qué materias y niveles podés enseñar, así como tu disponibilidad horaria y la modalidad de apoyo que ofrecés: virtual, presencial o ambas. No es necesario ser docente ni tener experiencia dando clases particulares: lo fundamental es contar con conocimientos que puedas compartir y ganas de ayudar.

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