Ansiedad por separación en perros: cómo identificar si saluda, ladra y salta por estrés

El peligro oculto detrás de los saludos demasiado efusivos de tu perro según los especialistas y los signos de alerta que indican que necesita ayuda experta.

Hombre con un perro
Hombre con un perro.
Freepik.

Muchos perros reciben a sus dueños con saltos, ladridos y una gran efusividad cuando regresan a casa. Aunque este comportamiento suele interpretarse como una muestra de cariño, especialistas en comportamiento animal advierten que, cuando es excesivo, también puede ser una señal de ansiedad por separación.

Los expertos explican que los perros son animales sociales y que es completamente normal que se acerquen a saludar a sus cuidadores. Sin embargo, cuando la reacción es desproporcionada o el animal parece incapaz de recuperar la calma, conviene prestar atención.

La ansiedad por separación es un trastorno del comportamiento que aparece cuando el perro experimenta un nivel elevado de estrés al quedarse solo. En estos casos, la intensa reacción al reencuentro puede reflejar que el animal vivió ese período con ansiedad y que la llegada de su dueño supone el final de una situación que le resultó muy angustiante.

Perro esperando a su dueño
Perro esperando a su dueño
Foto: Canva

Los especialistas señalan que un saludo tranquilo, con movimientos relajados y búsqueda de contacto, forma parte del comportamiento normal. En cambio, algunos signos pueden indicar que el perro está experimentando un nivel excesivo de estrés:

  • Ladridos persistentes al reencontrarse con su dueño.
  • Saltos repetitivos e incontrolables.
  • Nerviosismo extremo.
  • Jadeo intenso sin haber realizado ejercicio.
  • Incapacidad para tranquilizarse después del saludo.
  • Micción involuntaria durante el reencuentro.

La presencia de uno o varios de estos comportamientos de forma habitual puede justificar una consulta con el veterinario o con un especialista en conducta animal.

Veterinarios citados por El Comercio señalan que los episodios de excitación intensa provocan un aumento brusco de la frecuencia cardíaca. En perros de edad avanzada o con enfermedades previas, este esfuerzo repetido podría representar una sobrecarga para el sistema cardiovascular. Además, la exposición frecuente a hormonas del estrés, como la adrenalina y el cortisol, puede afectar progresivamente la salud del animal.

Perro mascota
Perro lame a su dueña.
Foto: Freepik.

Los especialistas recomiendan evitar que las salidas y las llegadas se conviertan en momentos de gran carga emocional. Entre las estrategias que suelen aconsejar se encuentran:

  • Realizar despedidas breves y naturales.
  • Evitar prolongar el momento de salir de casa.
  • Esperar a que el perro se calme antes de saludarlo con entusiasmo o acariciarlo.
  • Mantener rutinas predecibles que aporten seguridad al animal.

Si el perro presenta ansiedad intensa, destruye objetos cuando queda solo, vocaliza de forma persistente o muestra otros signos de malestar, es recomendable consultar con un veterinario o un especialista en comportamiento animal para evaluar la situación y definir el tratamiento más adecuado.

Los expertos recuerdan que un saludo efusivo no siempre es motivo de preocupación, pero cuando la intensidad del comportamiento es desproporcionada o se acompaña de otros signos de ansiedad, puede ser una señal de que el animal necesita ayuda para afrontar mejor los momentos de soledad.

Con base en El Tiempo/GDA

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