Los snacks caseros pueden ser una alternativa práctica para la media mañana, la merienda o antes de entrenar.
Con pocos ingredientes y preparaciones simples, es posible elaborar opciones dulces y saladas sin recurrir siempre a los productos envasados.
Estas tres recetas permiten variar los tentempiés con alimentos como avena, manzana y garbanzos.
1. Bolitas energéticas de avena y maní
Ingredientes (rinde entre 8 y 10 unidades):
- 1 taza de avena
- 3 cucharadas de manteca o pasta de maní natural
- 2 cucharadas de miel o jarabe de dátiles
- 1 cucharadita de cacao amargo (opcional)
- Un chorrito de agua o leche, si es necesario
Preparación:
Mezclá todos los ingredientes en un recipiente. Si la preparación queda demasiado seca, agregá un poco de agua o leche hasta lograr una consistencia que permita moldearla.
Formá bolitas del tamaño de una nuez y llevalas a la heladera durante 30 minutos. Se pueden conservar refrigeradas hasta una semana.
La avena y el maní aportan fibra y proteínas, mientras que la miel o el jarabe de dátiles suman dulzor.
2. Chips de manzana con canela
Ingredientes:
- 1 manzana grande
- Canela en polvo, a gusto
Preparación:
Cortá la manzana en rodajas muy finas y retirale las semillas. Distribuí las rodajas sobre papel manteca y espolvoreá con canela.
Cociná en el horno a temperatura baja, entre 100 y 120 °C, durante 45 minutos a una hora, hasta que queden crocantes. También se pueden preparar en una freidora de aire.
Otra alternativa es usar una sartén antiadherente a fuego muy bajo durante 15 a 20 minutos, dando vuelta las rodajas a mitad de la cocción.
La manzana aporta fibra y compuestos antioxidantes. La canela agrega sabor sin necesidad de incorporar azúcar.
3. Garbanzos crocantes
Ingredientes:
- 1 taza de garbanzos cocidos y escurridos
- 1 cucharadita de aceite de oliva
- Especias a gusto: pimentón, comino, ajo en polvo o curry
Preparación:
Mezclá los garbanzos con el aceite de oliva y las especias elegidas. Distribuilos en una bandeja y hornealos durante 25 a 30 minutos a 200 °C, hasta que estén dorados y crocantes. También podés cocinarlos en una freidora de aire durante unos 15 minutos.
Dejalos enfriar antes de guardarlos en un frasco hermético.
Los garbanzos aportan proteínas vegetales y fibra, dos componentes que contribuyen a la sensación de saciedad.